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¡Ojo con la manipulación! es una forma de violencia psicológica

Identificar este tipo de violencia es un tanto complejo; las maniobras de alguien que ejerce la manipulación son tan sutiles que cuesta mucho trabajo notarlas, por lo que pueden dañarte física, emocional y mentalmente sin que te des cuenta, ya que crean confusión.

¡Ojo con la manipulación!

En su libro Vidas sometidas, las autoras Gloria Husman y Graciela Chiale afirman que la manipulación es el hecho en el que una persona doblega la voluntad de otra en beneficio propio; todos la ejercemos en algún momento porque siempre buscamos nuestro propio bienestar o conseguir lo que deseamos, pero cuando causa daño a tu autoconcepto y autoestima, no puede permitirse de ninguna manera.

Y como es común que la manipulación comience siendo sutil, lo mejor es estar muy alerta; para ello, te compartimos estas señales.

La persona no tiene límites

Está acostumbrada a hacer lo que se le antoja, para ella no existen las reglas. Es el típico hombre que cambia de planes sin consultarte, e intenta convencerte de que su nueva propuesta es la mejor opción.

Se hace la víctima

Siempre te echa la culpa de sus errores y, si lo responsabilizas, te dice que no lo quieres y que aprovechas cualquier oportunidad para discutir. Te hace sentir una persona conflictiva y te confunde con muchos argumentos para desarmarte.

Recurre a las amenazas

Cuando siente que pierde el control de la relación, hace hasta lo imposible por someterte, incluso puede llegar a la violencia física. Es común que te intimide diciendo que revelará tus secretos o que si no cumples sus caprichos te arrepentirás. Quiere hacerte creer que te es indispensable.

Le gusta impresionarte

Para hacerte creer que es un partidazo, sobreestima sus habilidades y cualidades. En ocasiones recurre a la mentira con tal de que lo admires. También le encanta alardear con dinero, regalos e historias a su favor para llamar tu atención.

Usan diferentes artimañas

Se muestran amables ante los demás y a solas con su víctima actúan de manera opuesta. Nunca se sabe qué les enoja. Inducen a las personas manipuladas a realizar cosas que ellos no harían. Pueden llegar a la amenaza o al chantaje de manera encubierta o directa. Pueden ser muy celosos y controladores. Seducen vendiendo una imagen de seguridad o protección. Les es fácil detectar el “talón de Aquiles” o debilidad de su víctima.

Solo tú debes tener control de tu vida, no permitas que nadie te manipule, ni que te violente de este modo. Recuerda: si te suprimen para no ser la protagonista de tu propia vida y dejar el poder en otras manos es resultado de una relación de manipulación.

FOTO GETTY IMAGES

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