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Nutrición

3 cosas raras que hacen los niños al comer (y a los papás les cuesta aceptar)

A veces los niños parecen seres de otro planeta… ¿Te ha pasado que tu hijo de repente se aferra a comer sólo un alimento específico, otro día no quiere comer y al día siguiente arrasa con toda la fruta? El conflicto es que –desde nuestra visión adulta– son cosas que “no deben ser”, pero consultamos a una experta en el tema, la nutrióloga Maribel Yáñez, para saber qué debemos hacer frente a estas cosas raras que hacen los niños.

TU NIÑO COME SOLO… (ARROZ)

MARIBEL: hay varias etapas en el desarrollo de los niños entre los tres y seis años en las que van teniendo diferentes hábitos alimenticios: un día la zanahoria puede gustarles muchísimo y después rechazarla; o solamente quieren huevo… Es normal.

¿Qué hacer? No te preocupes tanto; quizá no acepte un plato balanceado de nutrientes en el desayuno, comida y cena, pero tal vez los está consumiendo por separado; ¡está bien! Está experimentando con los nuevos alimentos y conociéndose a sí mismo, sus gustos. Lo mejor es ayudarlo a probar los alimentos, que los toque, los huela y hasta juegue con ellos.

Por supuesto, procura darle opciones nutritivas para que sea lo primero que descubra e incorpore.

NO QUIERE COMER

MARIBEL: los niños comen por necesidad, no por obligación. Por ello, si no tienen hambre no comen o no se terminan todo lo que hay en su plato; ellos saben cuando “ya no pueden comer más”.

Justamente por esto, mientras están jugando ni se acuerdan de comer, sino hasta que llega la hora en que deben sentarse a la mesa o en verdad tienen apetito (que bien podría ser hasta la cena o a veces el día siguiente).

¿Qué hacer? Si no quiere comer en el momento en que lo llamas o no desea terminar todo lo que le sirves, en la siguiente comida lo hará y hasta con mayor apetito.

Sólo no caigas en decirle: “Si te terminas toda la comida, comerás postre”: que vea los alimentos ricos en azúcar o carbohidratos como un premio es un gran error. Lo mismo darle suplementos o vitaminas porque “no está comiendo”; la falta de apetito no la resuelven las vitaminas: hay suplementos que se convierten en azúcar y eso resulta peor, no lo nutren.

EN LOS RESTAURANTES SIEMPRE PIDE NUGGETS

MARIBEL: es muy fácil decir “eso es lo que les gusta a los niños” y darle papitas, pizza, malteadas… son paradigmas que debemos romper porque le estamos transmitiendo el mensaje de que eso es “normal y correcto”.

¿Qué hacer? No se trata de prohibirle los alimentos que consumen los demás niños, sino de enseñarle a elegir las opciones más favorables permitiéndole de vez en vez consumir aquellos alimentos que ve comer a sus amiguitos para que también los pruebe y los conozca.

FOTO GETTY IMAGES

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