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Tipos de abrazos para hacer sentir a tu hijo tu amor

¿Da igual que lo abraces de una que de otra manera? Hay posturas que son toda una oportunidad para que sepa cuánto lo amas; te decimos cuáles son estos tipos de abrazos.

Algunos abrazos que lo impulsan a asumir una actitud más participativa, que lo estimulan para estirar sus músculos y para mantener la cabeza erguida (¡eso es ejercicio!). Otras favorecen su desarrollo psicomotor y neurológico y, además, ejercitan su atención.

Por tanto, la clave para sacarles el máximo provecho es alternarlas y jugar con ellas de manera que en ocasiones se proyecten hacia el lado derecho, otras hacia el izquierdo, etcétera.

He aquí algunos de los abrazos más típicos:

1. De jinete

Colócalo a un costado de tu cadera con sus piernas abiertas y mirando hacia ti. Alterna el lado de la cadera donde lo cargues, para así animarlo a que gire su cabeza y a que se balancee en ambas direcciones (primero hacia la derecha y luego hacia la izquierda).

2. Por encima del hombro

Cárgalo en vertical viendo hacia ti, apoyando su cabecita sobre uno de tus hombros. Gira un poco sobre tu eje hacia la izquierda, para motivarlo a voltear hacia la derecha. Acto seguido, apóyalo sobre tu otro hombro y gira tu cuerpo hacia el lado opuesto. Estimularás al bebé para que voltee hacia el lado contrario. A medida que tu hijo se fortalezca y tenga más control de su cabecita y tronco, necesitará menos apoyo.

3. De avioncito

Cárgalo boca abajo, sosteniéndolo con tu brazo por debajo del pecho. A los bebés más pequeños es necesario darles soporte en la cabeza (además del pecho) pero en la medida en que sus músculos de cuello y tronco se fortalecen, requieren un soporte menor. Poco a poco puedes ir jugando al avión con el pequeño, girar sobre tu eje hacia la derecha e izquierda y hacer como si fuera volando mientras lo cargas (y sostienes).

4. En primera fila.

Sostén y carga al bebé, de espaldas a ti para animarlo a ver todo lo que sucede a su alrededor y a que voltee la cabeza. Verás cómo esta postura lo motiva para ejercitar sus músculos del cuello; no obstante, debes brindarle el apoyo que sea necesario a su cabecita mientras dichos órganos se fortalecen.

5. Bebepaneo.

Siéntalo de espaldas a ti, sobre el lado derecho de tu cadera. Gira un poco de izquierda a derecha y luego cámbialo al otro lado de tu cadera, repitiendo los giros.

6. Frente a frente.

Siéntate y recuesta al bebé contra tu hombro de manera que puedas darle la cara. O bien, sostenlo suavemente envuelto entre tus brazos. Esta es una maravillosa posición porque anima a los bebés a buscar con los ojos a quien lo está cargando, así como a levantar su cabecita. Para enriquecer la estimulación, mientras lo cargas, centra su cabeza y, con suavidad, gírasela para ambos lados.

Recuerda:

› Considera la capacidad de tu bebé para sostener su cabeza antes de practicar cada postura.

› Aprovecha los ambientes ricos en estímulos, adoptando posiciones que den al pequeño una buena visibilidad.

GETTY IMAGES

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