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Padres e Hijos

En bici con tu hijo por primera vez, sigue estas reglas básicas

¿Quieres salir en bici con tu hijo, ¡ya!? Tu bebé está preparado para acompañarte a dar una vuelta en bici a partir de los ocho o nueve meses. Sólo hay dos condiciones: que pueda mantenerse sentado con estabilidad y que dispongas del material necesario (silla y casco) para que el viaje sea seguro y placentero.

CONOCE LOS TIPOS DE SILLAS

❖ Las que se colocan en la parte de atrás suelen ser más voluminosas y llevan un respaldo más alto, que permite al niño viajar cómodamente, recostarse e incluso dormir un ratito.

❖ Algunos fabricantes aseguran que las que se anclan en la barra central son las más seguras, ya que es ahí donde se encuentra el centro de gravedad y, por tanto, el lugar más estable. Así, la bici tendrá menos posibilidades de desequilibrarse por el peso.

Las sillas que se sujetan al manubrio (al igual que las de barra) tienen la ventaja de que tú puedes controlar a tu pequeño en la posibilidad de sentirse tranquilo al ver tu cara.

REGLAS BÁSICAS DE PASEO

  1. Antes de subir al bebé es recomendable que des una vuelta con un peso similar para que te adaptes al nuevo sentido del equilibrio.
  2. Para la primera salida, lo más prudente es que selecciones un camino sencillo, llano, conocido con antelación, para no encontrar zonas irregulares.
  3. El pequeño podrá viajar en la silla infantil hasta que alcance los 22 kilos.
  4. Haz paradas cada cierto tiempo, sobre todo si tu niño es muy pequeño.
  5. No todas las sillas son adaptables a todos los tipos de bici. Infórmate bien antes de comprarla

SEGURIDAD

La silla dispone de un arnés que el pequeño tendrá atado en todo momento. Muchos padres creen que el niño va seguro sólo con agarrarse fuertemente a la barra central, pero los fabricantes advierten de que cualquier movimiento brusco, o frenar puede desestabilizar por los cinturones de seguridad.

Cuenta con reposapiés y protección lateral. De esta forma evitas que los pantalones, zapatos o agujetas se enganchen en los rayos de las ruedas.

El casco del niño (y el tuyo) debe ser compacto, ligero, resistente y con aberturas de ventilación. Cerciórate de que se ajusta perfectamente a su cabecita y de que lo lleva puesto en todo momento, incluso si el trayecto va a ser breve o te detienes por unos minutos.

Está fabricada con productos no tóxicos y no presenta signos de deterioro o bordes afilados pueda lastimarse.