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Padres e Hijos

¡Auxilio! Mi hijo mayor y su hermano me están volviendo loca

Criar dos niños de edades tan próximas puede ser complicado, pero no imposible. Checa estas soluciones para esos casos en los que tu hijo mayor y su hermano te meten en aprietos.

“El grande se enoja si amamanto al pequeño”

Cuando un hijo reacciona mal al nacimiento de un hermano, algunas mamás sienten culpa y le prestan poca atención al pequeño, para no despertar los celos del mayor. Lo malo es que entran en una espiral de culpabilidad, pues sienten que al grande lo destronaron y que al bebé no le muestran todo el afecto que merece. ¿Qué puedes hacer para equilibrar la atención que necesita cada uno?

SOLUCIÓN. A tu hijo mayor no le preocupa que quieras a su hermano; le angustia más la idea de que dejes de quererlo a él. Por eso es necesario dedicarle «momentos especiales». Cinco minutos aquí y cinco allá son suficientes, si implican atención plena.

¿Cómo lo puedes hacer? Ponte a su altura, deja que elija un juego y ponga las normas, ¡cambia los roles! En cuanto al pequeño, dale exclusividad al alimentarlo, al cambiarlo…

No olvides expresar espontáneamente tu amor a cada uno de tus hijos. Si lo haces con normalidad y naturalidad, verás cómo el mayor termina aceptando la situación una vez que pase su tiempo de adaptación, mientras el pequeño crece sintiéndose arropado, acompañado y querido.

Cómo salir con los dos y no morir en el intento

Salir con dos hijos pequeños implica superar continuos desafíos de tipo logístico. Conlleva, entre otras cosas, preparar todo lo necesario en menos tiempo, aprovechar

mejor el espacio y hacer malabares, porque cada uno puede requerir accesorios diferentes.

SOLUCIÓN. Trátalos «como gemelos» cuando les cambies el pañal, los vistas o alimentes (el pequeño podrá comer como el mayor hacia los 10 meses). Éste

es el consejo de muchas mamás para ganar tiempo.

  • Involucra a tu pareja en el cuidado de tus hijos; sera un gran apoyo para ti

y un regalo para él. Por ejemplo: mientras tú bañas al pequeño, que él lea un

cuento al mayor.

  • Consigue accesorios que te hagan más fácil y cómodo salir con ambos, desde

una carriola doble hasta un canguro o un rebozo, por si alguno se rehúsa a caminar (o no puede todavía).

¿Te sientes muy presionada?

¡PIDE AYUDA!

Cansancio, conflictos y exceso de trabajo con dos hijos pequeños pueden llevarte a una situación de impotencia, incluso de depresión. No te extralimites y todo saldrá bien.

SOLUCIÓN. Para las cuestiones prácticas, pide ayuda. Diferencia entre lo que sólo tú

puedes hacer (amamantar, por ejemplo), y lo que pueden hacer los demás (casi todas las demás tareas del hogar).

  • Dedica cada día un espacio –aunque sea pequeño– a ti misma. Despéjate y rompe con la rutina doméstica para poder seguir adelante sin perder tu optimismo. Lo

único que necesitas es organizarte bien y encontrar los apoyos adecuados.

  • Si te sientes impotente para manejar la situación, contacta a un profesional.

Él te ayudará a ver soluciones que quizá no estás tomando en cuenta.