Categorías
Salud

¿Es gripa o infección de oído?

Si parece que tu bebé sufre de una «gripa eterna», pregúntate, ¿es gripa o infección de oído?

Te explicamos por qué sucede y cómo tratarlo.

¿Qué es la otitis media?

La otitis media aguda (OMA) es un proceso inflamatorio que afecta al oído medio, cuya causa más frecuente es la infección de la vía aérea superior. “Es uno de los problemas más habituales en los niños debido a que su trompa de Eustaquio es más ancha, más corta y más horizontal que en los adultos, por lo que su mecanismo de apertura es menos eficiente y facilita la llegada de gérmenes desde la nariz.

Dos de cada tres niños presentan al menos un episodio antes de cumplir un año.

Los cambios de clima y las lluvias multiplican los casos de infección debido a los catarros. La otitis es una patología y la causa más frecuente de visitas de lactantes y niños pequeños a las consultas de los otorrinolaringólogos quienes ayudan a prevenir el contagio de resfriados y te indicarán que el empleo excesivo de antibióticos puede causar resistencias.

¿Sabías que el 90 % de la población infantil sufre al menos un episodio de otitis antes de los cinco años?

¿Es normal que tenga tantas infecciones?

Antes de los tres años “el sistema inmunológico de defensas todavía no está desarrollado, por eso cuando van a la guardería es común que se contagien de gripa. Después de los primeros días de resfriado, aparece dolor progresivo de oído que suele definirse como pulsátil porque son como latidos o pulsaciones. Además, puede producir fiebre de hasta 40 ºC y, si evoluciona, provoca una perforación de la membrana timpánica. 

¿Por qué lo resfriados derivan en otitis?

Es probable que en más de una ocasión en la que tu hijo se ha resfriado, hayas acabado en urgencias por el dolor de oído. Esto sucede porque, a veces, los catarros inflaman y obstruyen el conducto que comunica el oído con la nariz, que es la llamada trompa de Eustaquio. Por este conducto, se elimina la mucosidad que el oído normal fabrica. Cuando se obstruye (por la inflamación producida por el resfriado), los mocos se acumulan en el oído y puede infectarse fácilmente, transformándose la mucosidad estancada en pus. Entonces provoca una otitis, una enfermedad no contagiosa pero dolorosa.

El mejor tratamiento

En el caso de los niños menores de dos años, la curación espontánea es inferior, por lo que sí están indicados los antibióticos, que son más eficaces también en los lactantes, sobre todo si hay recaídas. De hecho, un estudio reciente publicado en la revista científica ‘Plos One’ concluye que “el tratamiento con antibióticos orales de un primer episodio durante la infancia no afecta en el número de recurrencias. También están indicados cuando hay una OMA severa, en casos de mucho dolor o fiebre elevada y con complicaciones.

Ve a urgencias si…

…El dolor o las secreciones están acompañados de vértigos y ganas de vomitar.

…El dolor de oídos es muy fuerte y el niño grita de dolor o llora sin motivo.

…El niño tiene el cuello rígido y parece que tiene dolor, se queja de molestias en la cabeza o está aletargado.

…No camina de forma normal.

…El dolor dura más de dos horas.

Tips para reducir la mucosidad y evitar la otitis

Mantenlo erguido. La congestión empeora cuando el bebé está acostado.

Hazle lavados nasales. Puedes usar una solución salina (en spray) o una perilla de succión.

Pon un humidificador. Así mantienes la humedad del ambiente y evitas la sequedad.

Dale un baño caliente. Alivia la congestión. Eso sí, mantén la temperatura de la habitación.

Acuéstalo a dormir con la cabeza elevada. A partir del año de vida.

Si sospechas que tu hijo puede padecer otitis, acude al médico para que lo confirme y administre el tratamiento oportuno que, en algunos casos, puede ser antibiótico.
Nunca lo automediques.

¿Tu hijo parece tener una «gripa eterna»?