Categories
Ser Bebé

5 cosas que debes saber sobre la vista de tu bebé

Al nacer, solamente distingue contrastes, y ve borroso porque no enfoca bien. En poco tiempo mejorará su visión, aunque su agudeza visual se desarrolla por completo hasta los 7 años.

Al nacer, solamente distingue contrastes, y ve borroso porque no enfoca bien. En poco tiempo mejorará su visión, aunque su agudeza visual se desarrolla por completo hasta los 7 años.

Los bebés empiezan a desarrollar su vista partir del sexto mes de gestación, cuando pueden separar sus párpados. Sin embargo, llegan al mundo con muy poca capacidad visual. Debido a que dentro del vientre materno tiene muy poca perspectiva, en un inicio sólo puede enfocar los objetos que se encuentran a no menos de 25 cm de distancias.

 

¿Cómo ve mi bebé?

 

Aunque tu hijo tenga unos ojos hermosos y expresivos, sólo ve a una distancia de unos 25 cm. Fuera de esta distancia, ve borroso. ¡No te alarmes! Ya que de momento es lo único que necesita: así ve tu cara cuando le das  de comer o lo apapachas. Es lo que ha dispuesto la naturaleza para que se vincule contigo. Y por ello, aunque aún no puede mantener la mirada fija, sí te mira extasiado cuando lo amamantas. En ocasiones puedes notar que hace “bizcos”,  esto ocurre porque todavía no coordina correctamente los ojos.

 

Esta situación es común en los recién nacidos, ya que la coordinación (binopolaridad) es una función que no madura hasta el cuarto mes de vida. Por lo  tanto, no debes preocuparte si le pasa, siempre que no sea de una forma continua y persistente.

 

Cuando el bebé llega al mundo, sólo ve en blanco y negro, no distingue colores, pero los contrastes le llaman mucho la atención. A lo largo del primer mes,  tu tesoro podrá seguir los movimientos horizontales. Por ejemplo, si le muestras una pelota roja de 5 centímetros y la mueves, él la seguirá con la mirada. El seguimiento vertical resulta más difícil, porque los centros del cerebro necesarios para ello no maduran hasta más adelante.

 

Los primeros colores que reconoce tu bebé el  rojo, después el amarillo y a continuación el verde y el azul. Para comprobar qué colores ya distingue tu nene, sólo enséñale algún objeto de los colores antes mencionados, si lo sigues es que ya lo capta, si por el contrario se desinteresa, es que aún no lo percibe.

 

Por ello, aunque a ti te parezcan más adecuados los tonos pasteles, él prefiere que sus juguetes sean de colores vivos. Esta es la razón por la que le llama tanto la atención la televisión. La luz que proyecta es muy potente y además hay movimiento, por eso los peques se sienten “como hipnotizados” aunque realmente no la vean.