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Ser Bebé

5 errores de mamá primeriza

Las mamás primerizas pueden cometer errores por falta de información o por exceso de celo. Te contamos algunos de los más comunes.

Las mamás primerizas pueden cometer errores por falta de información o por exceso de celo. Te contamos algunos de los más comunes.

1.- Abrigarlo demasiado: los recién nacidos tienden a enfriarse, pero si los abrigamos demasiado sudan mucho. Además, se ha comprobado que aumenta el riesgo de asfixia y muerte súbita. Si la temperatura de la casa es de aproximadamente los 20-22º el niño puede estar vestido con un mameluco o pañalero de algodón, que le cubra los pies. Si tu nene tiene fríos los pies y las manitas, conviene taparlo un poco más. Si suda del cuello y la cabeza, significa que tiene calor y hay que quitarle algo de ropa.

 

2.- Mantener toda la casa en silencio cuando duerme: si también aprovechas ese tiempo para dormir y descansar, estupendo, pero si no, no es recomendable hacerlo. Al cumplir el mes y medio, los patrones de sueño del bebé empiezan a relacionar los ciclos de luz-oscuridad y el pequeño está más predispuesto a dormir más tiempo por la noche. Por ello debe percibir la luz del sol y habituarse a los ruidos cotidianos de la casa durante las siestas para que sepa cuándo es de día. Además, si hay un silencio absoluto cuando el niño duerme, cualquier ruido le sobresaltará. Parar la actividad del resto de la familia durante el sueño del bebé no es bueno ni para el niño, ni para los papás.

 

3.- Dejarlo llorar: la teoría de que hay que dejar llor ar a los niños porque si no se malacostumbran no tiene ningún fundamento. Cuando un bebé llora hay que tomarlo en brazos en seguida, consolarlo e intentar averiguar qué necesita para calmarlo (tiene hambre, está sucio, tiene frío, etc.). Es la mejor manera de demostrarle que puede confiar en sus padres porque están ahí cuando él los necesita.

 

4.- No dejar que nadie le toque: el miedo a que alguien enfermo contagie al niño si lo besa o lo toma en brazos es muy común en todas las mamás aunque no sean primerizas. Sin embargo, es de sentido común saber que si alguien está enfermo, no debemos llevar cerca de esa persona al pequeño para evitar contagios.

 

5.- Bañarlo todos los días: los pediatras afirman que bañar a los bebés dos o tres veces por semana es suficiente. Sobre todo en los que sufren dermatitis atópica, ya que el manto graso de la piel se altera con el baño y pueden empeorar los síntomas. Si después de cada cambio de pañal limpiamos bien y le lavamos las manitas no es necesario usar la bañera a diario, y menos usar jabón, salvo que al pequeño le relaje el contacto con el agua calentita para dormir.