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Rarezas en bebés recién nacidos

Todo bebé recién nacido viene al mundo con ciertas particularidades naturales que pueden parecer raras o extrañas en su apariencia, pero son completamente normales.

Todo bebé recién nacido viene al mundo con ciertas particularidades naturales que pueden parecer raras o extrañas en su apariencia, pero son completamente normales.

Foto: Pinterest

Una de las particularidades en el aspecto del bebé recién nacido es el vello en su cuerpo, y  seguramente te has preguntado si es normal que lo tengan, la respuesta es: sí.

Vellitos

Una de las cosas que llaman la atención del cuerpo del bebé recién nacido es que está completamente lleno de finos vellitos  en todo su cuerpo: espalda, brazos, cabeza, rostro, orejitas y piernas. Sin embargo, no hay de qué preocuparse, pues este vello son restos de lanugo, una especie de pelusa que lo protegía durante el embarazo. Con el tiempo, este vellito se irá cayendo poco a poco.

Capita de grasa
Cada bebé recién nacido nace con una especie de capa blanquecina en su cabecita. Esto se le conoce como vérnix caseosa, la cual es una capa de grasa que se produce en su cabeza para mantenerlo protegido de infecciones dentro del útero de la madre y, que finalmente, al nacer lo ayuda a mantener la temperatura de su cuerpo.

 

Foto: Pinterest

Granitos rojos
Otra de las rarezas en el aspecto del recién nacido son los granitos rojos que aparecen principalmente en la carita del bebé. Esto se debe a un efecto de las hormonas maternas que aún circulan por la sangre del bebé, pero del cual no hay que preocuparse porque se cura solo en poco tiempo.  

Manchitas moradas


También, en el bebé recién nacido puede aparecer una mancha oscura de color gris azulado o morado en las pompis y espalda del niño. Esta coloración en la piel del niño es normal y desaparece sola con el paso del tiempo.  
 
Ojos
Todo recién nacido tiene dificultad para abrir los ojos durante los primeros días de haber llegado al mundo, ya que durante los nueves meses se desarrolló  en un entorno más oscuro, por lo que acostumbrase a la luz será poco a poco. Cuando abra sus ojos, no los abrirá de manera normal y tal vez se vean como si estuvieran bizcos, pero no hay de qué preocuparse, pues es una reacción normal del bebé ante la luz y con el tiempo, el recién nacido los abrirá de forma normal.