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Ser Bebé

A casa con un bebé prematuro

Es un pequeño que necesita condiciones especiales para madurar fuera del útero: estar en contacto piel con piel acelera su recuperación

Por Mayra Martínez

Si tu bebé pudo abandonar el hospital es porque ya succiona y deglute bien, aumentó de peso, no necesita oxígeno y no tiene dificultades para respirar o, si las experimenta, son muy breves y no re- quiere tratamiento. En cuanto lo den de alta, lo único que deben hacer es proporcionarle cariño y cuidados. Una vez en casa ten en cuenta que tu pequeño demorará un poco más en encontrar rutinas emocionales estables, es decir, pasará del llanto al silencio o al sueño con facilidad; dormirá de día y estará activo de noche. Ten mucha paciencia, pues el bebé todavía está madurando.

CUIDADOS

Son los mismos que los de cualquier recién nacido, sólo que ajustados a su edad corregida; ésta se calcula sumando las semanas con las que nació y las que ha pasado fuera del útero. Por ejemplo, un niño nacido a las 34 semanas de gestación tendrá 37 semanas de edad corregida cuando cumpla 3 semanas después del parto (34 + 3 = 37). El bebé deja de ser prematuro a las 37 semanas de edad corregida.

•Durante las primeras semanas en las que el infante llega a casa, ésta debe mantenerse un poco más caliente de los habituales 22 °C. Su mecanismo regulador de la temperatura corporal suele funcionar adecuadamente cuando lo dan de alta. Si está inquieto, revisa su temperatura y tócale las manos, piernas y nuca para confirmar que no estén frías. También le perjudica el calor excesivo.

•Necesita vigilancia especial en la alimentación, el desarrollo y crecimiento y la prevención de enfermedades. Debes ser estricta en particular con la aplicación de sus vacunas, ya que el riesgo de infecciones aumenta en los nacidos antes de las 35 semanas de gestación. Los bebés prematuros no sólo necesitan más tiempo para madurar su sistema inmunológico que los nacidos a término, sino que poseen menos anticuerpos de origen materno. Las infecciones más comunes presentes en estos bebés son las respiratorias y las digestivas.

•La música tiene importantes beneficios para los nacidos antes de término. Un estudio liderado por canadienses reveló que la música reduce el dolor (provocado por las sondas, agujas y demás pruebas médicas). Tiene un efecto tranquilizador que facilita la toma de alimento y estimula la lactancia. Ponle a tu pequeño melodías clásicas, tu música favorita o canciones de cuna.

•Evita sacar a la calle a tu hijo más de lo necesario. Ya habrá tiempo para pasearlo. Recuerda que los pulmones, y en general todo el niño, son muy delicados.

•Procura que tu bebé siempre duerma boca arriba (salvo otra indicación médica), con los brazos encima de la sábana y sin ningún muñeco, almohada o cojín en la cuna.

 

ANIMA EL AMBIENTE

•Intenta ponerle una luz tenue y música suave para ayudarlo a adaptarse rápidamente a la casa.

•Mantenlo frecuentemente con la cabeza cubierta; el gorro es indispensable para cuidarlo y ponle pijamas térmicas.

•Si utilizas biberones, esterilízalos hirviéndolos en agua durante 15 minutos, retíralos con una pinza, déjalos secar sobre una servilleta de papel y guárdalos en el congelador.

•Un bebé prematuro necesita mucho calor humano: es fundamental que lo mantengas pegado a tu pecho, mimado y consentido todo el tiempo.

A casa con un bebé prematuro
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PRECAUCIONES EXTRAORDINARIAS

•Lávate siempre las manos antes de tocar a tu pequeño, no lo olvides.

•No permitas que nadie fume delante de tu bebé y protégelo de ambientes contaminados o entornos perfumados.

•No le des juguetes u objetos con los que haya jugado algún niño enfermo.

•Evita los lugares cerrados, con mucha gente o muy ruidosos (supermercados, transporte público, guarderías…).

•Evita que se le acerquen personas con fiebre, tos, gripa u otra enfermedad.

 

ANTES DE QUE LLEGUE A CASA

•Prepara tu cuarto. Cuida que no haya corrientes de aire. Lava y desinfecta tapetes, cortinas y cojines.

•Instala un termómetro de pared; debes mantener la habitación entre 16 y 18ºC.

•Revisa la cuna. Ubícala lejos de las ventanas y de lugares donde le lleguen los rayos de luz directa.

•El colchón debe ser un poco más duro que los convencionales.

•Busca a alguien que cuide a tu mascota; es conveniente alejarla de tu hijo hasta que el pequeño cumpla cinco años. Debe salir de casa unos días antes de que llegue el recién nacido para así limpiar y desinfectar todo el ambiente.

 

VE A URGENCIAS SI…

•Duerme mal dos noches seguidas.

•Su temperatura corporal supera los 37.5 oC o no alcanza los 36 oC.

•Llora, inconsolable, durante una hora.

•Su piel está azulada, pálida o con manchas.

•Tarda en despertarse.

•Presenta signos de deshidratación.

•Sufre cambios en su respiración.

 

ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO POR PRIMERA VEZ EN LA EDICIÓN DE NOVIEMBRE DE LA REVISTA PADRES E HIJOS