Categories
Ser Bebé

Beneficios de estar boca abajo

Acostado sobre su pancita el bebé tiene que apoyarse en los brazos y elevar la cabeza para ver la cara de mamá, y al hacerlo ejercita los músculos del cuello y la espalda.

Acostado sobre su pancita el bebé tiene que apoyarse en los brazos y elevar la cabeza para ver la cara de mamá, y al hacerlo ejercita los músculos del cuello y la espalda.

En la cuna, el cochecito o la hamaca el bebé pasa mucho tiempo apoyado sobre su espalda. Acostado boca arriba es la postura ideal para dormir, porque lo protege del síndrome de muerte súbita, pero de vez en cuando es importante que pase un tiempo boca abajo, sobre todo por dos razones:

1. Si el bebé está siempre en la misma posición, su cabeza se apoya sobre el mismo punto y se aplana.

2. Acostado boca arriba el bebé no tiene oportunidad de ejercitar los músculos del cuello, los brazos, las piernas y la espalda, precisamente los que necesita fortalecer para sostener la cabeza, mantenerse erguido y dar sus primeros pasos.
 
¿Cuándo empezar?

Puedes colocarlo en esa posición desde los primeros días de vida, al principio solo unos minutos, para evitar que se canse, poco a poco puedes aumentar el tiempo (eso sí, hay que cambiarle de postura en cuanto dé muestras de cansancio). Para hacerte una idea, se estima que a lo largo del día debería estar al menos unos 90 minutos boca abajo en intervalos de tiempo.

Sobre el regazo de mamá

En los primeros meses es buena idea ponerlo boca abajo sobre el regazo después de las tomas (esta postura lo calma cuando tiene gases) o sobre el pecho cuando descanses en el sofá o la cama o también en el suelo.

Las superficies duras y planas son ideales para que el bebé ejercite los músculos de los brazos y el cuello. Puedes acostarlo sobre una manta de juegos, al principio hará verdaderos esfuerzos para contemplar los juguetes que contiene. La cara de mamá, si está cerca, o sus palabras, son un poderoso aliciente para elevar la cabeza y mirarla cuando aún no tiene fuerza en el cuello. Si cuando está en el suelo colocas un juguete a su derecha y luego a su izquierda, girará la cabeza a uno y otro lado para verlos.

Cuando lo cambies de pañal o de ropa, aprovecha para ponerlo boca abajo, nunca lo dejes solo, aunque sea muy pequeño porque puede caerse (¡los bebés se mueven más de lo que pensamos!).