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Al agua bebé

El baño no es sólo el aseo diario, también es un momento muy especial del día. A la mayoría de los bebés les encanta (aunque algunos tardan un poquito en acostumbrarse).

El baño no es sólo el aseo diario, también es un momento muy especial del día. A la mayoría de los bebés les encanta (aunque algunos tardan un poquito en acostumbrarse).

El baño no es sólo el aseo diario, también es un momento muy especial del día. A la mayoría de los bebés les encanta (aunque algunos tardan un poquito en acostumbrarse).

 

Si el agua está calentita y el peque no tiene hambre o sueño, chapoteará, reirá y se tranquilizará después de una jornada llena de estímulos.

1. Dónde bañarle
Una tina alta puede ser la mejor opción. Si es plegable, mejor porque así ahorras espacio. También, una hamaca que se pone en la tina grande o una tina plástica chica.

2. Lo que NO debes hacer
Llenar mucho la tina. Bastan unos 10 cm de profundidad. Así, además de ahorrar agua, el bebé y tú se sentirán más confiados, y será más fácil bañarlo. Echar agua caliente con el bebé dentro.

Es muy peligroso añadirla de esta manera porque podrías quemarlo. Para evitar accidentes, si lo bañas en la tina grande, es importante mantener al pequeño alejado de las llaves y taparlas colocando una toalla o trapo grueso.

3. Seguro y calentito
El baño debe estar a una temperatura superior a los 21ºC y sin corrientes de aire.
La temperatura del agua debe ser entre 36 y 37ºC, aunque en verano puede estar más fría (34º).

El bebé debe estar bien sujeto. Para meterlo, pasa una mano por detrás de su cuerpo, para que la cabecita y la espalda queden en tu antebrazo y la mano le sujete por el tronco, bajo la axila.

4. Aún tiene el cordón

Puedes meterlo al agua, sin mojar el cordón umbilical. Sustituye el baño por una limpieza con algodón o esponja con agua tibia.