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Ser Bebé

El espacio de sus sueños

Funcional, tierna, cálida, luminosa, cómoda y segura. Así debe ser la primera habitación del bebé.

Funcional, tierna, cálida, luminosa, cómoda y segura. Así debe ser la primera habitación del bebé.

Pronto se integrará un nuevo miembro a tu familia y, como es natural, querrás recibirlo en un ambiente agradable y a su medida. Tu angelito necesita un lugar para descansar y soñar, pero también para jugar, crecer y desarrollarse. Un espacio dinámico que pueda complementarse a medida que tu retoño crece y se desarrolle. Debido a que las habitaciones infantiles tienen un carácter temporal, para su decoración será mejor elegir elementos transformables o fácilmente sustituibles, además de considerar una serie de factores que no siempre son perceptibles a simple vista. La adecuada elección de colores, texturas?favorecerán su bienestar y armonía.

 

El espacio ideal

 

En sus primeros meses de vida la habitación será utilizada principalmente para dormir.  En consecuencia, la recámara del recién nacido deberá estar próxima a tu dormitorio, aislada del ruido, del frío y que tenga la mejor entrada de luz y ventilación natural.

 

El uso de color

 

Los recién nacidos necesitan un ambiente de ternura, dulzura y ensueño, donde para f avorecer su tranquilidad y reposo, los colores deben ser pálidos y apastelados. Los tonos cálidos como salmón, rosa y amarillo son preferibles a los fríos como el azul gris y el verde olivo. El blanco es ideal para cuartos poco luminosos.

 

Para cubrir las paredes es recomendable elegir materiales resistentes y lavables, pero sobre todo no tóxicos puesto que cuando el bebé comience a gatear, nada le impedirá tocar la pared, chuparla, y ¡decorarla! Lo mejor será optar por una pintura a prueba de niños, es decir, a prueba de manchas.

 

Tejidos y texturas

 

La idea de calidez y suavidad se verá reforzada con las telas y texturas: cortinas, piso, ropa de cama y auxiliares. Para la ropa de cama busca tejidos suaves, livianos y naturales; el algodón y el lino son ideales porque permiten l transpiración. En cuanto a las cortinas, es preferible que sean cortas, a la medida de las ventanas, las largas son peligrosas sobre todo cuando los niños comienzan a gatear. El piso debe ser cálido y seguro. Opta por los de madera, son más cálidos e higiénicos.