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Ser Bebé

Fortalece su sentido del olfato

A través de su fino olfato, tu tesoro se comunica y aprende. Aquí te ayudamos a desarrollar este importante sentido.

A través de su fino olfato, tu tesoro se comunica y aprende. Aquí te ayudamos a desarrollar este importante sentido.

El olfato para un bebé es intensidad, conocimiento, supervivencia; a través de su nariz experimenta su pequeña vida y está al tanto de todo lo que le rodea. Antes de nacer, detecta olores que de la madre le llegan a su mundo líquido; le reporta información al cerebro y éste lo guarda en recuerdos. Empieza a oler alrededor de los seis meses de gestación.

 

Olfato: su gran asistente

 

El valioso sentido del olfato: encargado de detectar, absorber y procesar los olores. Un recién nacido reacciona a éstos de manera refleja. A medida que crece, su respuesta es calculada. Reconoce y asocia infinidad de aromas: flores, piel, papel, plástico, tela, metal, personas, etc. A partir de los dos años identifica y da nombre a mucho de lo que se le presente en sus naricitas.  Está en su máxima expresión a los tres años: ya te distingue plenamente por tu olor?incluso en la oscuridad. Es capaz de situarte y buscarte.

 

¿Por qué es tan importante?

 

El olor le ofrece seguridad, protección, marcadores de vida, alerta, memoria, conexión, supervivencia. En este punto, depende en grado de su Lazarillo nasal. El olfato conforta más allá de la temprana infancia. El aroma único de su muñeco favorito, es una de las principales razones por las que se tranquiliza. Es por eso que se molesta cuando mami lo quiere lavar. Al cumplir cuatro años, casi todos huelen la mayoría de las flores que encuentran, meten su nariz a un pedazo de pan recién horneado o la acercan al cuello de mamá o papá cuando van por ellos a la guardería. Parece que están especialmente interesados en los olores, porque por fin los describen con un vocabulario que aumenta rápido.

 

Fortaleciendo su olfato:

 

1. Acerca tu bebé a unas flores frescas. Que toque los suaves pétalos y perciba el aroma sutil de los claveles, rosas y pensamientos.

 

2. Haz pequeñas bolas de algodón y rocíalas en diferentes aromas: dulces, especias, esencias, hierbas aromáticas, lociones, perfumes?Desfila uno por uno cerca de su naricita. Primero observa su reacción: sonrisas, caritas arrugas, llanto, atracción, rechazo. Luego explícale qué es para que su mapa conceptual se extienda.

 

3. Vayan al campo o a un parque. La naturaleza es un frasquito de miles de aromas; frescos, intensos y llenos de vida. Imprégnense de ellos y explícale de dónde proceden. En este camino, educa su olfato. Si hueles algo que te transporta, dáselo a oler al tiempo que le cuchicheas: ?¡qué bien huele!?.

 

4. Aplícale aceites, esencias, lociones, talquito, cremas?Tu chiquito asociará el olor con bienestar y cariño.