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Ser Bebé

¡Adiós al biberón!

Te decimos qué hacer para que tu peque deje el biberón sin ningún problema.

Te decimos qué hacer para que tu peque deje el biberón sin ningún problema.

¿Por qué dejar el biberón?

Aunque no se pueda establecer una fecha precisa para decirle adiós al biberón, los médicos recomiendan dejarlo a los doce o trece meses de edad.

Olvidarse de el biberón es un signo más de que empiezan a ser mayores y más autónomos, lo que les ayudará en todas las facetas de su día a día.

Además, usar el biberón durante mucho tiempo fomenta en muchos casos la aparición temprana de caries. Tanto la leche como la leche de fórmula para bebés o los jugos contienen azúcares, y los dientes se deterioran al exponerse a este tipo de líquidos durante períodos largos de tiempo. En especial si el bebé está acostumbrado a quedarse dormido con el biberón o pasa gran parte del día chupándolo muy despacito (como si se tratara de un chupón).

Los pediatras advierten que algunos niños que continúan con el hábito de el biberón una vez cumplido el año y medio pueden padecer deficiencias en su alimentación, aunque generalmente no son graves. No es demasiado común, pero los grandes amantes de el biberón, esos que no lo quieren soltar por nada del mundo, suelen recibir mucha más cantidad de leche al día de la que necesitan, por lo que ya no tienen hambre a la hora de comer alimentos sólidos, lo que en ocasiones se traduce en una nutrición inadecuada.

Es bastante complicado conseguir hablar teniendo la tetina del biberón o el chupe en la boca, por lo que el desarrollo del habla puede frenarse o ir más lento de lo habitual.

 

Foto: Pinterest

Técnicas para ayudarles a olvidar el biberón

1. Empieza la transición cuanto antes. Aunque no entiendan motivos, ya podemos empezar a darle vasos a partir de los siete meses, combinándolos, eso sí, con los biberones. A esta edad todavía no pueden ingerir el contenido de una taza, lo único que harán con ella será jugar, pero por algo se empieza. Pasada esa edad, el proceso puede ser paulatino, primero cambiamos el biberón de leche del mediodía por una taza. Después, poco a poco se irán sustituyendo el resto de biberones.

2. Paciencia y diversión. Les encanta jugar, así que podemos plantear elcambio del biberón a la taza como una diversión más. Hagamos como que servimos el té un poco antes de la hora de comer para después intentar que tome su comida en una taza. También podemos probar a recoger con él todos los biberones y guardarlos en una bolsa.

3. Antes de dormir. Muchos niños siguen tomando el biberón de la noche durante muchos años (este es el que más cuesta quitar porque les reconforta). Un buen baño caliente antes de acostarse, música tranquila, leerle un cuento…cualquier táctica que los relaje es buena si se consigue que duerman sin él. En cualquier caso, no está de más tener a mano el chupón por si no consigue calmarse.

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