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¡Ya no quiere el pecho!

¡Ya no quiere el pecho!

¡Ya no quiere el pecho!

Es común que algunos bebés al probar el biberón ya no quieran en seno materno. Pero, ¿por qué ocurre esto? Descúbrelo.

Si los biberones que dan al bebé en la guardería no son de leche materna y, por tanto, el niño hace menos tomas, la producción de leche materna disminuye, porque el pecho solo fabrica la leche que le demandan. En ese caso es importante que la madre se saque leche para llevarla a la escuela.

Por lo demás, ¿cómo evitar que el niño deje de tomar el pecho? En principio, no dándole otra cosa.

Es evidente que no estamos ante una huelga de lactancia (en la que por diversos motivos un bebé se niega en redondo a mamar, y pasa horas y horas sin tomar nada y pierde peso y hasta se puede deshidratar, y no hay más remedio que sacarse la leche y dársela de otra manera), sino que el niño a veces come y a veces no. Parece que lo que más está influyendo es la comodidad que representa el biberón (hay que succionar menos), en ese caso no hay que darle ningún biberón en casa. Si no quiere pecho, ya lo querrá en otro momento. Pero no se trata de castigarlo sin comer ni mucho menos: si realmente tiene hambre, comerá.

También sería conveniente que en la guardería dejen de darle biberón, que le dieran la leche en un vasito. Claro, eso representa más tiempo, igual no quieren hacerlo.

Si sales de casa…

Lo más recomendable es repartir la leche en tantos biberones como tomas vaya a hacer el bebé. Estos deben llevar una etiqueta con la fecha de consumo. Para evitar que la leche se contamine hay que transportarlos refrigerados en una pequeña nevera portátil con hielo.

 

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