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Ser Bebé

Los juegos favoritos del bebé

A esta edad no necesitan ni muchos juguetes ni complejas actividades para divertirse. Te contamos qué les apasiona y qué juegos puedes compartir con tu peque.

A esta edad no necesitan ni muchos juguetes ni complejas actividades para divertirse. Te contamos qué les apasiona y qué juegos puedes compartir con tu peque.

Tras el primer cumpleaños, el bebé deja de serlo. La conquista del espacio (ya puede gatear y/o andar) y el desarrollo del lenguaje son dos de las habilidades que más llaman la atención en esta etapa. Pero hay muchas cosas que les gustan y provocan en ellos sonoras y contagiosas carcajadas. Conócelas:

Curiosear

Un niño curioso es un niño sano. Permitirle explorar (con supervisión) es importante para su desarrollo cognitivo y para que vaya conociendo los límites que le ofrece la realidad.

Le encanta intentar descubrir lo que no se ve. Es decir, hurgar dentro de todas las cajas, cajones, esquinas y agujeros de la casa.

Es el momento, si es que no lo hemos hecho ya, de proteger todos los enchufes y los cajones donde almacenamos cubiertos o productos tóxicos y medicinas. Estos últimos es mejor ponerlos a una altura a la que nunca llegue el niño.

Los animales

Para el pequeño que descubre el mundo y los seres vivos, los animales son un hallazgo fascinante. Aves, mamíferos, reptiles, insectos… todos ellos le llaman poderosamente la atención por lo diferentes que son de él y por sus llamativos colores, pelajes, tamaños y sonidos. Jugar a imitarlos y «ponerse en su piel» es una actividad que favorece su desarrollo psicoafectivo, su capacidad para comunicarse y el inicio del lenguaje hablado.

Disfrutan aprendiendo sus nombres y señalando las diferentes partes de su cuerpo. Imitar sus sonidos: relinchar como un caballo, balar como una oveja o ladrar como los perros le fascina y le resulta fácil y divertido. Además, aunque el pequeño aún no sepa hablar, sí puede reproducir un maullido y decir «guau, guau.

Brincar por ahí

Desde que cumplen un año y con el comienzo del gateo y de la marcha, el niño necesita fortalecer y utilizar los músculos, las piernas, los brazos… Cuanto más practique, mejor será su desarrollo motor. Con el cambio de posturas se abren ante él nuevas posibilidades, movimientos y aventuras hasta ahora impensables. Tiene todo el mundo por recorrer.
Esta es la etapa de las caídas y los chichones, son normales e inevitables. Para evitar la hinchazón, pasa por la zona un hielo envuelto en un pañuelo.

Los cuentos

Ahora que comienzan a emitir sus primeros sonidos con sentido, escuchar un cuento estimula el desarrollo del lenguaje.

A esta edad le llama todo la atención: desde los cuentos con sonidos hasta aquellos que tienen miles de colores brillantes o pestañas para manipular. Y todavía le gustan aquellos que pueden morder y chupar.

¿Los mejores? Los que son pequeños, con páginas gordas para que pueda pasarlas él mismo, o los blanditos y los plastificados que se meten en la bañera y se pueden chupar. Le gustan los que muestran una serie de escenas sencillas separadas (una en cada hoja) pero relacionadas entre sí, para poder contar la historia poco a poco y darle un nombre a cada cosa.