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Ser Bebé

Masajes a toda hora

La forma de acariciar a tu bebé depende del objetivo que desees conseguir.

La forma de acariciar a tu bebé depende del objetivo que desees conseguir.

POR LA MAÑANA

El objetivo es estimularlo, por ejemplo, con giros de brazos o masajes en los pies para que empiece el día más avispado. Mientras lo tocas amorosamente le ayudas a tomar conciencia de las partes de su cuerpo. Al tocarlo con ese calor de mamá le demuestras cuánto lo quieres.

 

1. Primer contacto: frota tus manos hasta que estén calientitas. Ponlas sobre su pecho y presiona suavemente el torso de tu pequeño durante un minuto mirándolo amorosamente a los ojos. Así establecerás el contacto para la siguientes maniobras del masaje matutino.

 

2. Pies: con el pulgar, traza círculos en su talón y el centro de la planta del pie. Recorre su planta desde el talón hasta los dedos y detente en cada dedito, presiona suavemente con el índice y con el pulgar. Por último, masajea sus tobillos y articulaciones del pie.

 

3. Brazos: ofrece tus pulgares al bebé para que se agarre a ellos, extiende sus brazos hacia los lados y luego crúzalos en el pecho. Esto le ayudará a encontrar su equilibrio interno. Abrir y cerrar los brazos es útil para que adquiera conciencia de su identidad corporal.

 

POR LA TARDE

El objetivo es relajarlo para favorecer el sueño, por ejemplo, con caricias en la espalda o un masajito en el abdomen  que le ayudará a expulsar los gases (se lo puedes dar en cualquier momento si ves que está molesto). Si ya tienes más experiencia puede realizar todo el masaje completo. En este caso, lo habitual es empezar por los brazos o las piernitas y terminar con la cara o su espalda.

 

1. Caderas: cruza sus piernitas sobre el abdomen y mece sus caderas suavemente de un lado a otro. En esta variación de la postura de flor de loto, (una de las más conocidas del yoga), la musculatura se destensa y la mente se relaja.

 

2. Abdomen: estos masajes le ayudarán a expulsar los gases. Pasa tus manos alrededor del ombligo en sentido de las manecillas del reloj o camina con tus dedos de un extremo a otro de su abdomen. Termina siempre en lado izquierdo.

 

3. Espalda: pasa alternativamente una y otra mano en diagonal por la espalda, desde la pompi derecha hasta el hombre izquierdo y viceversa. Cuando la primera mano llega arriba, la otra empieza de nuevo abajo.