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Ser Bebé

No aumenta de peso, ¿qué hago?

A veces el bebé durante la toma no adquiere todo lo que necesita. Si no sube de peso, hay que buscar soluciones.

A veces el bebé durante la toma no adquiere todo lo que necesita. Si no sube de peso, hay que buscar soluciones.

Cuando un bebé no sube de peso durante la lactancia, o a la semana de nacer no ha recuperado el peso, es importante actuar pronto. No son todavía situaciones preocupantes, y en la mayoría de los casos se solucionarían por sí solas, sin hacer nada especial. Pero a veces el bebé pierde más y más peso, y no es cuestión de esperar sin hacer nada y actuar solo cuando las cosas se han complicado.

Soluciones

1. Adopta la mejor postura posible: al dar el pecho el cuerpo del bebé debe de estar completamente pegado al de la madre, de forma que su cabecita se incline un poco hacia atrás. De este modo, la mandíbula inferior baja y entre el labio y el pezón hay sitio suficiente para que él ponga la lengua y pueda mamar. En cambio, si el cuello está doblado hacia abajo, el labio inferior se pega al pezón. Muchas veces lo mejor es que la madre esté boca arriba, en la cama o reclinada en un sillón o similar y el bebé encima, boca abajo. De ese modo, no se pueden separar.

2. Comprimir el pecho durante la toma: los bebés que no maman bien suelen estar mucho rato al pecho, pero la mayor parte de ese tiempo no están comiendo de verdad. Cuando notes que tu hijo no mama bien aprieta el pecho por la base (junto a tus costillas). Al hacerlo sale un chorro de leche y el bebé toma leche durante unos segundos. Manténlo apretado durante todo ese tiempo. Cuando el bebé deje de succionar, suelta el pecho. Repite la misma acción hasta que el bebé coma sin dificultad.

3. Sacarse leche tras las tomas: a mano o con sacaleches. Al principio casi no sale. Es normal. Sobre todo si los dos pasos anteriores se han hecho bien: entre que el pecho está casi vacío y que no sabes sacarte la leche, es probable que solo salgan unas gotas. Pero eso da la orden al pecho de fabricar más y, si sacas varias veces al día, verás que cada vez sale más cantidad. Dale la leche que saques al bebé inmediatamente, si aún está despierto o después de la siguiente toma, si se ha dormido mientras la sacabas. Si es poca cantidad, será más efectivo con una jeringuilla. Cuando saques más, podrás usar un vasito o un biberón.

4. Apuesta por las fórmulas: el bebé necesitará durante unos días un suplemento de leche (que tomará siempre después de la leche materna). El objetivo es que recupere rápidamente lo que le falta, que esté fuerte para comer mejor.