Categories
Ser Bebé

Plato del buen comer del bebé

Una buena alimentación es la base fundamental para cuidar la salud de tu peque.

Una buena alimentación es la base fundamental para cuidar la salud de tu peque.

Según información del Instituto Nacional de Pediatría, la dieta de un bebé en proceso de ablactación e integración a la dieta familiar debe contener alimentos ricos en los siguientes nutrimentos:

 

1. Calcio. Para asegurar a tu pequeño una ingesta suficiente de este mineral útil para el desarrollo óseo y dental, la correcta transmisión de impulsos nerviosos y la regulación de los latidos cardiacos, elige entre las frutas a la manzana. Entre las verduras, al brócoli y las espinacas. Entre los cereales, a la harina de avena, y entre los productos de origen animal, al pollo.

Te interesa leer: Recetas de pollo fáciles y prácticas

2. Hierro. Las reservas de este nutrimento son escasas alrededor de los cuatro meses de edad, provocando anemia en gran parte de los niños de zonas urbanas. Por ello, pediatras y nutriólogos a menudo administran suplementos de hierro y sugieren el consumo regular de sus principales fuentes: carne de res (a partir de los siete meses), hígado de pollo (desde el año de edad), yema de huevo (desde los 10 meses) y leche de vaca (de los 12 meses en adelante), así como frijoles y otras leguminosas (a partir de los 10 meses) y vegetales de hojas verdes, como espinacas y acelgas (a partir de los nueve meses).

 

3. Zinc. Según un estudio del IMSS, 28% de los niños de zonas urbanas y 13% de los de zonas rurales presentan deficiencia de este importante reforzador del sistema inmunológico, que se encuentra naturalmente en la carne de res (recomendable a partir de los siete meses), vegetales verde oscuro (desde los nueve meses) y leguminosas, como frijoles o lentejas (10 meses en adelante).

 

4. Vitamina C. Para prevenir la deficiencia de este protector contra enfermedades respiratorias, proporciona a tu hijo abundantes verduras y frutas (reserva los cítricos como la naranja, el kiwi y la piña hasta después de los 12 meses, pues son altamente alergénicos).

 

5. Vitamina A. Expertos indican que en los niveles sociales bajos se registra un mayor riesgo de deficiencias de este nutriente, tan necesario para el crecimiento, el desarrollo de la visión y el buen estado de la piel y el cabello. Cubre el requerimiento diario de tu bebé sirviéndole con regularidad zanahoria, calabaza, melón, toronja (después del año) y brócoli, así como huevo (la clara hasta después del año), quesos frescos pasteurizados (a partir de los 12 meses) y carne roja (siete meses en adelante).

 

6. Ácido fólico. Según estadísticas oficiales, 10% de los niños en zonas urbanas y 8% en zonas rurales presentan deficiencia de este básico para la maduración de eritrocitos y leucocitos en la médula ósea. Abunda en vegetales de hojas verde oscuro, que tu hijo puede comer en abundancia a partir de los nueve meses.

Conoce las mejores recetas de comida en Cocina Fácil