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Ser Bebé

Rueda que rueda

Rodar es vital para que los bebés gateen. Aprenden a controlar su cuerpo y fortalecen sus músculos.

Rodar es vital para que los bebés gateen. Aprenden a controlar su cuerpo y fortalecen sus músculos.

Rodar es un avance. ¿Qué siente el bebé las primeras veces? Lo mismo que nosotros al subirnos a la montaña rusa. No entiende que en un momento esté viendo una cosa y que en un instante tenga otra delante. Estaba viendo la cara de mamá y, de pronto, está frente al suelo. ¿Cómo pasó? La experiencia ocurre antes de que su cerebro pueda comprenderlo.

 

A) Con ayuda

Mientras aprende a rodar solo puedes hacerle más fácil la experiencia, para que al llegar el momento no tenga miedo. Cuando su cuerpo esté listo, lo hará por sí mismo. Una buena sugerencia para que lo impulses a hacerlo es ayudándole con una toalla:

 

1. Estírala horizontalmente, pon al bebé sobre ella, tómala por los dos extremos cerca de él, de forma que se sienta seguro. Hazlo rodar sobre la toalla tirando de manera alternativa de un extremo y de otro, y acompaña esta aventura con frases como: ¡Uyyyyy, a rodar!

 

2. Cuando veas que está listo, con el mismo cuidado jala la toalla de un lado un poco más hasta conseguir que el bebé quede boca abajo. Se sorprenderá y, según sea su carácter, se asustará o emocionará en esta primera vuelta. Repítelo con suavidad varias veces, y cuando sus músculos estén listos lo hará por sí solo.

 

B) Sin ayuda

Entre los tres y los seis meses va descubriendo su cuerpo, y tocarse lo pies es una de las cosas que más le gustan.

 

1. De boca arriba a boca abajo: coloca al bebé sobre su espalda en una alfombra; ponle unos calcetines con cascabeles, verás que en algunos intentos que hará por alcanzarlos y quitárselos se quedará acostado de lado. Ese es el primer paso. Vuelve a acomodarlo boca arriba y anímalo a rodar hacia el otra lado, mostrándole una sonaja y moviéndola suavemente desde el lado hacia el que no se gira.

 

2. De boca abajo a boca arriba: colócalo sobre su pancita en una superficie mullida y sostén frente a él su juguete favorito. Mueve el juguete lentamente hacia un lado, verás qu tu bebé lo seguirá con la cabeza. Cuando esté preparado, llegará un momento en que rodará solo, sin darse cuenta, hasta quedarse boca arriba.