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Ser Bebé

Rueda y rueda la pelota

Prueba hacer estos juegos cuando tu peque se mantenga sentado y pueda sostener la pelota.

Prueba hacer estos juegos cuando tu peque se mantenga sentado y pueda sostener la pelota.

Estas actividades le animan a gatear: si el balón se le escapa, tiene que desplazarse para tomarlo.

 

1. ¿Puedes cogerla?

 

Siéntate sobre un tapete frente a tu bebé. Colócate con las piernas abiertas a una distancia considerable para que ruede la pelota. Enséñasela a tu hijo, despierta su interés por ella. Luego, hazla rodar hacia él en línea recta, asegurándote de que llega hasta su regazo. La recibirá con alegría, la tomará y puede ser que te la devuelva.

 

Recupérala y sigue enviándosela, haz que en cada ocasión quede más cerca de ti. Tu peque se inclinará hacia delante para intentar tomarla, movimiento con el que entrena sus abdominales y desafía el equilibrio. Después de que lo haya hecho varias veces, lánzala tan suave que quede fuera de su alcance.

 

¿Se inclina el bebé a tomarla, te pide que se la des? Muchos nenes se «arriesgan» lanzándose hacia delante, de forma que acaban, sorprendidos, a gatas. Se balancean un poco, hacia adelante y hacia atrás… Es la postura precursora del gateo. Otros sólo miran cómo pasa a su lado. No pasa nada, dale su tiempo.

 

2. El portero

 

Cuando domine el juego anterior añade un grado de diicultad. En lugar de enviarle la pelota en línea recta, esta vez hazlo en diagonal.

 

La idea es que el balón no le llegue directamente a las manos sino al costado. Imagínate que él es el portero y quieres meterle un gol. «¿A que no la agarras?», le tienes que decir.

 

Lánzale la pelota de modo que lo obligues a girar el cuerpo y a inclinarse hacia uno de los dos lados. Con este movimiento el pequeño está trabajando la estabilidad y los abdominales oblicuos.