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Ser Bebé

El sentido del equilibrio del bebé

No se puede acelerar la adquisición del equilibrio por parte del pequeño, pero sí puedes ayudarlo desde los primeros meses a que lo vaya adquiriendo.

No se puede acelerar la adquisición del equilibrio por parte del pequeño, pero sí puedes ayudarlo desde los primeros meses a que lo vaya adquiriendo.

El equilibrio no es un sentido innato. El bebé alcanzará esta habilidad con el tiempo y con práctica, y no se logra del todo hasta los cinco años. Un niño que camina, que salta, que se mueve, ha tenido que esforzarse mucho, ha pasado por un largo proceso de maduración y, sobre todo, por un  entrenamiento que empieza desde sus primeros meses de vida.

 

Las caídas y tropiezos son inevitables y le llevarán a descubrir con qué partes del cuerpo tiene que hacer fuerza para mantenerse sentado, gatear, caminar, correr, saltar, etc.

 

Las edades del equilibrio del niño

 

8-9 meses: se mantiene sentado sin apoyo. No se cae a menos que esté cansado. Muchos pequeños comienzan a gatear.

 

10 meses: se sienta sin ayuda y con las piernas estiradas. Puede hacer alguna actividad mientras está sentado: jugar con algún juguete que tenga entre manos.

 

13 meses: se queda de pie, agarrado a algo. A algunos peques les basta con agarrar el dedo de un adulto, aunque no se lleguen a apoyar en él. Saber que está ahí les da seguridad.

 

12-16 meses: la mayoría de los niños comienzan a caminar a esta edad sin ayuda de un adulto o el apoyo de un mueble. Algunos extienden las manitas para controlar el equilibrio.

 

16-18 meses: aprenden a caminar hacia atrás. No es algo demasiado útil, pero les ayuda a desarrollar mucho el equilibrio. Para comprobar que tu hijo ya tiene esa capacidad, haz esta prueba: cuando esté de pie, haz un movimiento como para asustarlo. Si antes se quedaba quieto o se dejaba caer al suelo, ahora dará unos pasitos hacia atrás intentando evitar la mano.

 

19-21 meses: ¡cuidado!,se ha vuelto un temerario. Si hace solo unos meses daba sus primero pasos temeroso y con mucho cuidado, ahora es capaz de subirse a una silla y quedarse ahí esperando de pie.

 

2 años: puede patear una pelota. Para hacerlo tiene que apoyarse en una sola pierna. ¡Gran logro!