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Ser Bebé

Sin agobios

Soluciones sencillas para pequeñas molestias.

Soluciones sencillas para pequeñas molestias.

Las mamás, sobre todo si son primerizas, suelen agobiarse cuando sus hijos sufren las molestias típicas de los recién nacidos. No saben que suelen ser normales, pasajeras y que se solucionan fácilmente. Todos los bebés sufren trastornos durante su primer año de vida. Conocerlos y saber cómo ponerles remedio ayudará a que tanto tu pequeño como tú disfruten de este periodo con mayor tranquilidad.

 

Babea mucho

 

CAUSA: el babeo suele estar asociado a la erupción (salida) de los dientes. A veces los bebés babean antes de que salga el primer diente, señal de que está apuntando la dentición.
SOLUCIÓN: el babeo excesivo puede irritar la piel. En ese caso conviene secarle la barbilla lo máximo posible y aplicarle crema hidratante.

 

Se rasguña la cara

 

CAUSA: a partir de los tres meses ya saben llevarse los objetos a la boca y aprenden a rascarse, por lo que puede ser un síntoma de picazón, de que el pequeño tiene un problema de piel. Otras veces puede deberse a un simple reflejo o a un movimiento automático. Si su desarrollo es normal, no tiene importancia alguna. Sólo es manifestación de algún retraso en su crecimiento si lo hace constantemente y no tiene ninguna alteración dermatológica.
SOLUCIÓN: si el pediatra detecta un problema en la piel, suele aconsejar ponerle guantes para que no se lastime y llegue a provocarse eccemas.

 

Siempre con moquitos

 

CAUSA: normalmente son un síntoma de resfriado común provocado por un virus que no suele manifestarse con fiebre. Muchas veces el escurrimiento nasal incomoda más a la madre que al pequeño. Sólo hay que limpiar constantemente su nariz cuando el flujo le impide respirar bien o comer. Los mocos también puede estar provocados por un exceso de sequedad en el ambiente.
SOLUCIÓN: si los mocos están muy secos o pegados y no salen, lo ideal es aplicar suero salino fisiológico en las fosas nasales del pequeño para que se ablanden. Luego los extraeremos con un aspirador nasal, que funciona por succión. Conviene retirarlos antes de comer y dormir. El bebé estará más cómodo incorporado que acostado, por lo que es mejor no llevarle totalmente recostado en la sillita. Para dormir, no olvides colocar unas almohadas bajo el colchón de su cuna, de forma que quede más alto todo el tronco, no sólo su cabecita. Ventilar la casa o disfrutar de una temperatura agradable en casa (unos 19º) también le ayudará.

 

¿No gatea?

 

CAUSA: el desarrollo psicomotor de cada pequeño es diferente. Y así como hay muchos niños que gatean enseguida, otros caminan sin haber gateado anteriormente. Si su desarrollo es normal, acorde a su edad (sujeta la cabeza, se sienta, te mira cuando hablas y sonríe y balbucea) no hay por qué preocuparse. No sufre retraso alguno.
SOLUCIÓN: no hay que hacer nada. Ya dará sus primeros pasos cuando llegue su momento. En todo caso, puedes estimularlo colocando cerca un juguete que le guste mucho y animarlo a que lo alcance.

 

Dermatitis del pañal

 

CAUSA:
la irritación de las pompis se produce por el contacto de la delicada piel del bebé con las heces y la orina.
SOLUCIÓN: hay niños que están irritados aunque se les cambie el pañal a menudo. En esos casos, lo mejor es dejarles un rato libres del pañal en cada cambio para que se seque bien la piel y luego aplicar una crema inerte, conocida como «pasta al agua», una crema protectora que evita que aparezca una escaldadura (de color rojo intenso que puede llegar a sangrar). Si aun así está irritado, hay que consultarlo con el pediatra, quien seguramente recomendará limpiar la zona con una gasa humedecida en agua, evitar los jabones, ya que aunque están preparados con el pH natural, si se abusa de ellos pueden terminar con las defensas naturales de la piel. También es importante secar los pliegues y las ingles. Si la escaldadura se extiende o persiste, acude al especialista.