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Ser Bebé

Todo a la boca

Los papás lo saben: a los bebés les gusta chuparlo todo. Pero no lo hacen por capricho, sino para conocer mejor el mundo que les rodea.

Los papás lo saben: a los bebés les gusta chuparlo todo. Pero no lo hacen por capricho, sino para conocer mejor el mundo que les rodea.

El bebé empieza a chuparse el dedo en la pancita de mamá y nace con lo que se llama el reflejo de succión. Cuando el techo de la boca siente «contacto» comienza a succionar. Este acto reflejo se forma alrededor de la semana 36 del embarazo, por eso la succión de un prematuro puede ser débil o inmadura.

 

Durante los primeros meses de vida chupar le calma y le tranquiliza. Es una experiencia gratificante en sí misma. Cuando al pequeño le duele algo o tiene sueño recurre al pecho de su mamá o al chupón.

 

La boca acumula muchas terminaciones nerviosas, especialmente en la lengua, y al mordisquear o chupetear adquieren multitud de datos sobre las diferentes texturas, formas y sabores de los objetos de su entorno. Es una forma de experimentar muy eficaz para el bebé. Puede conocer cómo son las cosas, si son suaves o rugosas, blanditas o duras… Su boquita es como un escáner que le proporciona gran cantidad de información, más incluso que el sentido del tacto o la vista. Por ello es importante respetar este proceso de aprendizaje, siempre que no suponga un peligro para él.

 

Es completamente normal que hasta el año de vida el bebé se chupe el dedo. Cuando no está cerca el pecho de mami para calmarse, lo mejor para él es su propio dedito. Así se conforta y calma su instintivo deseo de succionar.

 

En los primeros meses de vida el bebé tiene localizado en la parte frontal de la lengua una especie de «sensor» que lo lleva a expulsar automáticamente todo lo que puede asfixiarle. Llevarse cosas a la boca ayuda a que este reflejo se mueva hacia atrás y el pequeño se prepare para aceptar comida de diferentes texturas y pueda comer con la cuchara alrededor de los 6 meses.

 

A través de los objetos que mordisquea, o del mismo chupón, el chiquitín alivia su molestia cuando le salen los dientes, pero también encuentra consuelo y calma si está nervioso o quiere dormir.