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Ser Familia

¿Cómo ayudar a tu hijo después de sufrir un acto de delincuencia?

Si para los adultos vivir un acto de delincuencia resulta traumático, para los niños podría tener efectos emocionales más profundos porque ellos lo viven desde un estado de vulnerabilidad mayor.  

Por ello, es importante conocer los posibles efectos psicológicos de tal suceso y, aún más, cómo lo percibe tu niño para que después puedas ayudarlo a entender sus emociones.

¿Cómo lo vive y qué siente?

Experimenta sentimientos de vulnerabilidad y de miedo no tanto a lo que pueda pasarle a él, sino a su mamá o papá; de perder su fuente de protección y seguridad: tú, su mamá o papá.

Recordemos que para los niños sus figuras paternas son su primer enlace con el mundo que está conociendo; de hecho, biológicamente su organismo se está adaptando a través de ellos: sus papás lo alimentan, le dan calor, lo protegen; satisfacen sus necesidades básicas.

Este valor que tienen sus padres para él lo colocan en un punto en el que se sabe que por sí mismo no puede sobrevivir, entonces, en su mente está la gran pregunta: ¿qué pasaría conmigo si no estuvieran mis padres? ¡Yo no podría sobrevivir! Es un acto natural y biológico que, aunque parezca increíble, determina la emocionalidad del pequeño en un acto donde percibe que la vida de sus progenitores está en peligro.

En un asalto, tu hijo se percibiría a sí mismo aún más desprotegido y temeroso de lo que tú misma te sentirías, pues además, su mente aún no alcanza a comprender el porqué ocurre tal suceso, es decir, él no sabe de delincuencia, problemas sociales, económicos… En el portal del Centro de atención Ciudadana de México se explica:

«Los niños tienen más dudas y temores que un adulto pues se les ha enseñado que deben de respetar a los mayores y que los adultos saben lo que hacen y lo que dicen, lo cual puede confundirlos y ocasionar que piensen por ejemplo: “¿Por qué esa persona me hizo daño? ¿Por qué me quitó de esa forma algo que es mío? ¿Cualquier persona puede volver a hacerme esto? ¿Yo hice algo malo o por qué me pasó esto a mí?”.

En todo caso, lo que viven y lo que sienten de tal vivencia va conformando el modo cómo ven el mundo. Si ellos viven asaltos, homicidios, violaciones, maltrato, humillaciones (fuerza física, armas,  máscaras, y los ladrones emiten gritos y ruidos para intimidar a las víctimas), eso es justamente lo que su cerebro capta como parte de lo real, natural, normal y cotidiano. Y qué triste que viva violencia, ¿no?

Los efectos en su mente

  • Recuerdos del acontecimiento que provocan malestar.
  • Sueños repetitivos sobre el suceso
  • Tiene la sensación de que el asalto o acto violento volverá a ocurrir en cualquier momento.
  • Poco apetito, ansiedad, insomnio, fatiga.

¿Cómo ayudarlo?

El Centro de atención Ciudadana de México, da las siguientes recomendaciones:

  1. Explícale que no fue culpa suya, dile que fue un comportamiento incorrecto por parte de quien lo realizó y que aunque por precaución debe de protegerse de todas las personas, no todos le harán daño.
  2. Hazle saber que es normal sentir miedo ante esos hechos.
  3. No le mientas o les des falsas esperanzas de que no volverá a ocurrir.
  4. Si quiere estar mucho más cerca de ti que antes (dormir contigo o que duermas en su cuarto por temor a que algo malo le vuelva suceder) evita regañarlo, ridiculizarlo o minimizar sus temores, sé comprensivo.
  5. Los niños tienen diferentes formas de expresar lo que están sintiendo, para los adultos quizás sea un poco más fácil hablar, en cambio los menores puede elegir el juego para manifestar de esa forma sus sentimientos, dudas o temores; síguele el paso si juega con este tema.

No tomes a la ligera este suceso, observa la conducta de tu hijo, apapáchalo más y muéstrate más cercana; no dudes en acudir a un experto si desarrollalos síntomas de estrés postraumáticos y, sobre todo, muéstrate segura para que él se siga sintiendo  protegido. 

Por Felipe Salinas