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¿Sabías que las orangutanas les hablan a sus hijos del pasado?

No había un momento más dulce y encantador en mi infancia que ir a casa de mi abuela, ella siempre tenía las mejores historias y nos contaba todo lo que hacía mi mamá cuando era joven, obviamente muy distinto a como ella me lo contaba. También nos platicaba mucho sobre su propia madre, sus abuelos, sus primos y lo diferente que era la ciudad en la que vivía cuando era niña. Hoy, nos toca a nosotros hacer esos recuerdos a nuestros propios niños, y aunque siempre pensamos que era algo únicamente humano, ahora la ciencia nos revela que en el reino animal también hay otros que lo hacen, en particular las orangutanas.

Según ha publicado el diario El País, se hizo una investigación en la selva de Sumatra, ocultando a una personas disfrazada de tigre cerca de un grupo de orangutanas que paseaban con sus crías. De acuerdo a la información, en cuanto vieron el peligro se hicieron del baño del estrés y escaparon con sus pequeños a las ramas de un árbol. Más adelante, comenzaron a “dialogar” con ellos, lo que les hizo pensar que estaban avisándoles del peligro de regresar a la zona en donde encontraron a la fiera.

Josep Call, encargado de esta investigación, compartió con el periódico que al principio pensaron que habían fallado ya que ella no les decía nada a sus crías, pero más adelante vieron que vocalizaban y fue ahí que entendieron lo que pasaba.

“Sabemos que se trata de vocalizaciones que ellos utilizan en situaciones así, por ejemplo de conflicto. Claramente demuestra que lo perciben como una amenaza y sin embargo no vocalizan hasta que se marcha», compartió el científico de la de la Universidad de St. Andrews.

Este es el científico disfrazado de tigre.
Este es el científico disfrazado de tigre.

Este “susto” que utilizaron para saber lo que ocurría con estos simios fueron usados en 24 ocasiones y en siete hembras distintas, mismas que volvieron a “explicar” a sus retoños lo que ocurría, pero no en el momento, sino más adelante, tardando 7 minutos con los bebés y hasta 20 minutos con los más grandes. «Si la cría no importa, la edad no tendría efecto, pero los avisos llegan mucho antes cuanto más pequeña es”.

Al parecer, esto no había ocurrido antes en ningún animal, más que en las orangutanas, y consideran que esto podría estar relacionado con que pasan hasta 9 años junto a sus hijos, algo totalmente diferente a lo que pasa con las hembras de otras especies (excepto la humana, obviamente); además, casi siempre están en solitario, sin un grupo, lo que los tendría que lleva a aprender de los peligros de otra forma, como comunicándose.

«Los otros simios aprenden con más miembros del grupo, viendo e interactuando con ellos, lo que proporciona más oportunidades de aprender, que en el caso de los orangutanes se ven más reducidas», indican. «Si la madre no reacciona ante una situación así, se ven reducidas las oportunidades de aprendizaje. Por tanto, tendría sentido que hubieran desarrollado una capacidad para el aprendizaje más poderosa, más sofisticada”.

¿No te parece esto completamente interesante? ¡A mí sí! Porque ahora sabemos que no somos los únicos que se comunican, y es muy probable que pronto nos den la sorpresa que hay animales que tienen esa capacidad, aunque no lo parezca.