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Ser Mamá

Cuidado con el Dr. Internet, ¿cómo saber qué información es la correcta?

El internet es una presencia ineludible en nuestras vidas, y las consultas médicas on line son una realidad. ¿Cuál es la mejor manera de usar esta herramienta sin arriesgar la salud de nuestros pequeños? 

La que esté libre de culpa… ¡que muestre el historial de su web! Aquí entre nos, sabemos que casi ninguna mamá saldría incólume. Y es que, aunque estamos conscientes de los riesgos del autodiagnóstico y la automedicación, ¿cómo evitar la tentación de consultar on line cuando hay un enfermo en casa y tenemos la computadora al alcance de la mano?

Sin embargo, la presencia del internet en tu vida es innegable y tiene un valor. Tampoco hay que satanizarlo. Con sentido común, puedes obtener beneficios a favor de tus hijos y también de la familia completa. En primer lugar, hay que tener muy claros los límites del doctor Internet. La regla de oro es que de ninguna manera se puede sustituir al médico por la recomendación virtual; ésta solo complementa y apoya su intervención. No hay que olvidar que cada paciente tiene sus particularidades, así como características y factores que deben considerarse en contexto.

Por otro lado, debes estar consciente de que alarmarte innecesariamente o tomar decisiones equivocadas, son dos riesgos frente a los que tienes que estar muy alerta cuando llevas a cabo la búsqueda en internet. Y ni hablar de la cantidad de información falsa, errónea e inventada que navega en el ciberespacio.

Para remontar estas situaciones y formarte un criterio que pueda ayudarte, existen varias claves muy valiosas, dadas por diversos especialistas. Conocerlas y ponerlas en práctica es una obligación de los papás modernos.

El uso correcto de la información

➜ Uso adecuado: La información que saques de internet, siempre debe ser comentada con tu pediatra. El objetivo es trabajar en equipo. Al médico le puede servir para hacer un mejor diagnóstico y a los papás, para disipar sus dudas y apoyar de una mejor manera el tratamiento de sus hijos.

➜ Clasificación: Existen cuatro tipos de sitios: Los creados por profesionales para el uso del público, los dirigidos a especialistas, los foros de gente común que habla de sus experiencias y los patrocinados por marcas comerciales que buscan vender sus productos. Toma esto muy en cuenta cuando hagas tu búsqueda.

➜ Uso de términos: Los portales médicos dirigidos al público en general tienen que manejar un lenguaje sencillo y accesible. Hay que prender los focos rojos cuando tengan venta de productos o peor aún, cuando afirmen poseer remedios para la enfermedad.

➜ Información seria y evidencias: Hay que checar que los documentos y textos sean de fecha reciente. También que estén respaldados por estudios u opiniones médicas de calidad.

➜ Privacidad: La información de salud debe ser confidencial. Si te piden que proporciones información personal, no olvides checar la política de privacidad para ver si te satisface.

➜ Certificación: Busca sitios acreditados por instituciones médicas o certificadas por el sello HonCode que garantiza su seriedad y confiabilidad.