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Ser Mamá

«No existe el sexo débil», lo que debes enseñar a tu hijo varón

El sexo débil no existe. Sin duda, esta es una lección que las mismas mujeres debemos dar a nuestros hijas e hijos. ¿Porque nosotras? Las mujeres llevamos la batuta de la educación de los hijos. No porque los hombres no se inmiscuyan, la realidad es que cada vez los hay más ocupados en esta tarea; sin embargo, las cifras evidencian que muchas mujeres en México están dedicadas al hogar, mientras los hombres son los proveedores:

De acuerdo con la Encuesta Nacional de los Hogares del INEGI, en 2017, los hogares donde la jefa de familia es mujer es de 28.5%, frente al 71.5% donde es el hombre. De hecho, aún cuando las mujeres trabajan, los números indican que ellas terminan dedicando su tiempo no solo al trabajo, sino, además a las tareas del hogar y al cuidado de los hijos:

«De las mujeres que trabajan el 92% tendió la cama el día anterior (contra el 34% de los hombres que trabajan, y el 55% de los hombres que no trabajan), lavar los baños (77% vs 21% de hombres que trabajan y 15% de los que no trabajan), barrer (87% vs. 40% y 47%), hacer las compras (86% vs 60% y 67%), preparar la comida (90% vs 41% y 50%), lavar la vajilla (92% vs. 35% y 48%), cuidar a los niños (68% vs 38% y 11%)», estudio realizado por Instituto de Ciencias Sociales y Disciplinas Proyectuales de Voices! Research and Consultancy y Fundación UADE.

Bajo este contexto, es evidente que nosotras tenemos en nuestra manos no solo la crianza de nuestros hijos, sino su futuro y el tipo de persona que será. Por ello, es tan importante que ante un clima social en el que la mujer está siendo violentada por los hombres (casos de feminicidio, violencia intrafamiliar, trata, violaciones, acoso sexual…), nosotras mismas comencemos a educarlos con otros valores, unos de mayor respeto, tolerancia y amor hacia los demás, hacia la mujer y hacia ellos mismos.

En nuestras manos está el cambiar la realidad que estamos viviendo; sí, el gobierno debe garantizar nuestra seguridad, aunque no deberíamos necesitarlo, es lo que necesitamos en lo inmediato. pero algo podemos hacer nosotras mismas y empecezar por cambiar nuestra propia realidad: formemos desde niños hombres afianzados en nuevas ideas de género, llenos de amor al prójimo y con otra visión de su masculinidad.

Lo que necesitas enseñarle:

  1. Que la mujer, aunque no es igual que él en lo biológico, puede lograr lo mismo que él, porque también se lo merece.
  2. Que hay mujeres que serán más inteligentes o hábiles que él y eso no lo hace menos.
  3. Que su valor no disminuye si una mujer paga la cuenta o es la proveedora de la familia, o si él es quien cuida a los hijos y se dedica a las labores del hogar.
  4. Que hombres y mujeres tienen las mismas responsabilidades en casa, en la familia, en el trabajo, en la escuela, donde sea.
  5. Que las mujeres pueden vestirse como quieran, que nadie debe faltarles al respeto, que pueden divertirse, salir con amigas y también con amigos.
  6. Que la mujer puede decirle «no quiero casarme», «no quiero tener hijos,»no quiero tener sexo contigo», «no quiero ser tu novia»…y habrá que respetar su decisión.
  7. Que tanto hombres como mujeres tienen el poder de decidir lo que mejor consideren conviene a su vida.
  8. Que las mujeres son seres individuales, con pensamientos, emociones y un criterio propio; que no tiene que estar de acuerdo siempre con su opinión.
  9. Que cada mujer tiene su propio mundo de vida; tienen familia y amigos con quienes compartir su tiempo, sueños propios que realizar, hobbies, su profesión, actividades profesionales, proyectos… Que el mundo de la mujer no es su pareja o esposo.
  10. Que la mujer no está para servir al hombre; porque el hombre es capaz de responsabilizarse de sí mismo como ella.

Por Felipe Salinas