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Ser Mamá

¿Cuándo comenzar a hacer yoga con tu bebé?

Quieres hacer yoga con tu bebé porque además de ayudarte a guardar la línea después del parto, sabes que te ayudará a mejorar tu desempeño como mamá; pero, ¿cuándo comenzar a ponerse en movimiento?

Para Nicole Bishop, practicante de Hatha Yoga (un tipo de yoga) desde hace más de 10 años: «Practicar esta actividad con el bebé hace a las mamás más intuitivas y serenas a la hora de atenderlo, y al pequeño lo ayuda a conectarse mejor con su nuevo medio, de una manera más sana, amable y natura». Por ello, pon en marcha estos consejos; te ayudarán a iniciar del mejor modo para ti y tu bebé.

¿Cuándo empezar?

Como al principio lo más importante no es el ejercicio físico sino la vinculación con el niño, no necesitas estar completamente recuperada del parto para empezar a realizar posturas yóguicas, siempre y cuando la fuerza de éstas no recaiga sobre el abdomen.

El peque, por su parte, también puede beneficiarse con esta disciplina desde los primeros días de su nacimiento.

Puedes comenzar, por ejemplo, recostándote junto con el pequeño y colocando una de tus manos sobre su ombliguito, mientras colocas la otra sobre tu abdomen, cierras tus ojos y te concentras en el ritmo de la respiración de ambos. Es una forma completamente inofensiva (y muy yóguica) de hacer conciencia sobre la llegada de ese pequeño ser a tu vida.

Desde luego, los ejercicios cuya fuerza recaen directa o indirectamente sobre los  músculos del abdomen, debes dejarlos para después; a partir del mes y medio tras el nacimiento del nene, si el parto fue vaginal, y para después del segundo mes posparto, en el caso de que haya nacido por cesárea.

De hecho, practicar yoga con el nene debe ser una actividad relajada, tranquila; si al principio él se rehusara a cooperar, no te preocupes, pospón la sesión y, en tanto, disfruta dándole tu atención, percibiendo su ritmo cardiaco, mirándolo…

Por Felipe Salinas