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¿Eres cibercondriaco?

¿Consultas continuamente el Internet para conocer los síntomas de una posible enfermedad? Podrías ser cibercondriaco. Te explicamos.

En alguna ocasión nos ha pasado a todos: escuchamos sobre una enfermedad, generalmente grave, llegamos a pensar que la tenemos, y antes de consultar con un médico, se ha hecho habitual tomar el celular, googlear los síntomas de dicha enfermedad y compararlos con lo que sentimos en ese momento.

Si esto ocurre de forma recurrente con una o varias enfermedades, se le denomina hipocondría: la sensación de padecer una enfermedad grave, cuando realmente los supuestos síntomas son provocados por los nervios o la ansiedad.

Una persona hipocondriaca sufre de un pánico irracional al dolor, la debilidad y la muerte, viviendo en un permanente estado de alerta que las lleva a obsesionarse con el funcionamiento normal de su cuerpo.

Actualmente, no son pocas las personas que utilizan el internet para hacerse un diagnóstico rápido sobre la posible enfermedad que sienten experimentar. La consulta minuciosa y excesiva en Internet se conoce como ciberconcría. Los cibercondriacos navegan por la red con la obsesión de encontrar la enfermedad que corresponden a sus síntomas, y tienen una necesidad impulsiva de comprobarlo.

En la opinión de los expertos, buscar información sobre posibles síntomas de enfermedades puede ser un paso útil, siempre y cuando no se descarte la opinión médica, debido a que el Internet no es una fuente de diagnósticos y tratamientos. Po el contrario: leer constantemente de enfermedades y sus síntomas sólo genera ansiedad y preocupación innecesaria.

¿Pánico por una enfermedad?

Los especialistas Mathewa, Gelder y Johnson proponen estas 10 pautas para enfrentar el pánico respecto a la sospecha de una enfermedad:

  1. Efectos de estrés: muchas sensaciones corporales son, de inicio, a causa del agobio por el estrés. No hay que dejarse llevar por un drama que sólo está en la cabeza.
  2. Hay sensaciones que únicamente son desagradables, pero no por ello, perjudiciales y/o peligrosas.
  3. No te permitas pensar que tienes una enfermedad grave, o el pánico aumentará.
  4. Tampoco te esfuerces porque el miedo a una enfermedad desaparezca, dale tiempo y relájate.
  5. Obsérvate y pregúntate cómo te sientes en estos momentos, y repite “no me pasa nada, estoy bien”.
  6. Cuando dejas de añadir pensamientos de temor, el miedo se atenúa y comienza a desaparecer.
  7. Afronta el miedo sin evitarlo, date cuenta que eres más fuerte que cualquier pensamiento.
  8. Anticipa la sensación de haber superado tu miedo.
  9. Forma un hábito que te haga sentir mejor y te evite pensar en una enfermedad: sal a dar un paseo, medita, arma y desarma cosas.
  10. Felicítate por sentirte bien. ¡Vale la pena!