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6 señales de que tu hijo es adicto a los videojuegos

Las adicciones pueden ir más allá de consumir drogas o bebidas alcohólicas. Estas se pueden presentar incluso en hábitos cotidianos, como en los niños que pasan horas jugando videojuegos.

Aunque hasta cierto punto puedan padecer inofensivos y seguros, los videojuegos se han convertido en una de las adicciones más recurrentes en niños, la cual afecta su salud, estilo de vida y rendimiento escolar.

 ¿Crees que tu hijo puede ser adicto a los videojuegos? Identifica las señales:

 Se aísla socialmente: los adictos a los videojuegos se alejan de familia, amigos y conocidos, ya que este es un entretenimiento solitario. Se vuelven solitarios y usan cualquier pretexto para estar “solos” (cuando lo que buscan realmente es seguir jugando).

Bajo rendimiento escolar: la adicción a los videojuegos no tarda en reflejarse en sus notas escolares. Los niños se esfuerzan cada vez menos, se vuelven distraídos y no les interesan sus malas calificaciones.

El videojuego como conducta compensatoria: si tu hijo tuvo un mal día, el único recurso que utiliza para canalizar su estrés es el de los videojuegos; es decir, es su única ruta de escape, sin que le interese hablar de sus problemas.

Noción del paso del tiempo nula: los niños no perciben el paso del tiempo cuando están jugando. Incluso pueden pasar toda la noche frente a una pantalla sin que sientan cansancio o agotamiento.

Dolor en diversas partes del cuerpo: la adicción a los videojuegos también tiene consecuencias físicas, como dolores en las articulaciones, problemas de circulación enfermedades posturales, entre otras.

Cambios de conducta irascibles: los niños adictos tienen estallidos de ira y hasta cometen agresiones físicas contra otras personas u objetos.

Si identificas alguna de estas señales, no dudes llevar a tu hijo con un terapeuta, el cual indicará cuál es la mejor forma de tratar su adicción. Como mamá, puedes hacer mucho, evitando que adquiera más videojuegos e inscribiéndolo a otros pasatiempos.

Por Josselin Melara

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Embarazo

Cero tolerancia al alcohol durante el embarazo

Hay un sinfín de razones para tener cero tolerancia al alcohol durante el embarazo y una que te va a convencer: es perjudicial para tu bebé. A nivel mundial, una de cada 10 mujeres como promedio consume alcohol durante el embarazo, el 20% de estas mujeres bebe compulsivamente, lo que significa que consumen cuatro bebidas alcohólicas o más en cada ocasión. El gran riesgo: se estima que una de cada 67 embarazadas que consumen alcohol darán a luz a un niño con síndrome alcohólico fetal, lo que se traduce en unos 119 mil niños que nacen cada año con dicho síndrome en todo el mundo.

Revisa estos datos arrojados por la OMS acerca del consumo del alcohol durante el embarazo y convéncete de la gran necesidad de no consumirlo.

  1. Cuando una mujer embarazada consume alcohol, su bebé también lo hace; el alcohol en la sangre de la madre pasa al bebé a través del cordón umbilical.
  2. El alcohol se descompone mucho más lentamente en el cuerpo del bebé que en un adulto. Eso significa que el nivel de alcohol en la sangre del bebé permanece elevado por más tiempo que en la madre.
  3. El alcohol es tóxico para el feto durante los nueve meses de gestación.
  4. No hay una cantidad segura de alcohol que se pueda tomar durante el embarazo o mientras se esté tratando de quedar embarazada.
  5. Todos los tipos de alcohol son igualmente dañinos, la cerveza, el vino, las bebidas a base de vino y el licor. Una lata de cerveza de 12 onzas tiene la misma cantidad de alcohol que una copa de vino de 5 onzas o 1 onza de licor fuerte.
  6. Es causa de los trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF): problemas en la manera como luce, crece, aprende y actúa una persona; defectos de nacimiento en el corazón, el cerebro y otros órganos importantes. Esto dura toda la vida y dichos efectos se pueden prevenir en un 100%.
  7. Puede causar parálisis cerebral, aborto espontáneo y muerte fetal.
  8. El cerebro del bebé se está desarrollando durante todo el embarazo y puede ser afectado por la exposición al alcohol en cualquier momento: microcefalia, deterioro intelectual (leve a moderado retraso mental), retraso en el desarrollo, hiperactividad en la infancia o trastorno de hiperactividad con déficit de atención (TDAH).
  9. Los efectos del alcohol en el desarrollo del cerebro durante el embarazo no son reversibles.
  10. Los niños de edad escolar pueden tener problemas con el aprendizaje, poca tolerancia a la frustación, límites sociales inadecuados y dificultades para leer.