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El síndrome del niño sándwich: el hijo de en medio

Descubre cómo el hijo de en medio percibe la relación que tiene dentro de su familia,  cómo puede afectarle y cómo conviene que lo trates dentro de la dinámica familiar para que él crezca seguro de tu amor. 

¿Quiénes son los famosos hijos sándwich?

Así se les conoce popularmente a los niños y niñas que ocupan el lugar de nacimiento en medio de dos hermanos.

Ocurre que en toda familia, cada miembro ocupa un lugar especial aunque no se  perciba como tal:  así como papá y mamá son los protectores y proveedores, la fuente de amor, cuidados y supervivencia para los hijos; los niños también toman un rol:

  • el hijo mayor se atribuye un papel de responsabilidad y ejemplo para sus hermanos.
  • el más pequeño es el consentido y el que debe ser más protegido.

¿Pero, qué ocurre cuando un hijo está en medio de esa situación?

Un niño sándwich puede llegar a percibir que ya no es el consentido porque ya ha nacido  alguien más pequeño que él, también que no es lo suficientemente grande para gozar de la valía que tiene su hermano mayor.

Esta situación podría dañar su autoestima y seguridad, pues el papel que representa en su familia es confuso para él: carece de un rol fijo, pues no son «ni el grande, ni el pequeño».

Tal percepción sí puede ser real, pues en ocasiones, por cuidar al más pequeño de la familia y darle más responsabilidades al mayor, por ser justamente «el mayor», papá y mamá pueden llegar a descuidar las necesidades del hijo de en medio.

Esta realidad ocasiona que el niño de en medio aprenda a solventarse por sí mismo, poco a poco, va haciéndose de herramientas físicas y emocionales, para resolver sus necesidades por sí mismo. Por ello, son niños que suelen volverse más  independientes, autosuficientes y desapegados respecto de sus hermanos.

Esta característica genera que las personas, sus padres, lo perciban como un  niño «para nada problemático», seguro de sí mismo, maduro. Sin embargo, aunque su personalidad y carácter sí se haya moldeado bajo estos aprendizajes, no significa que no tenga la necesidad emocional ni que no esté esperando que sus padres las satisfagan.

De hecho, cada uno de tus niños, necesita satisfacer las mismas necesidades psicológicas. Mira cuáles son en esta nota: 

9 necesidades emocionales de tu hijo que debes satisfacer para que sea feliz

Tu hijo de en medio también necesita de tu tiempo y atención, tal y como se la das a sus otros hermanos.

Si tú tienes un pequeño sándwich, te aconsejamos que lo hagas sentir especial llevándolo a alguna actividad que le guste y en la que pueda destacar, así podrá reconocer su individualidad sin entrar en comparaciones con sus hermanos.

Recuerda que cada uno de tus hijos necesita reconocer sus propios dones, habilidades, talentos… autoconocerse para valorarse y tener una autoestima sana:

Potencia su autoestima desde pequeño

Y cuando estén en familia, procura darle su lugar como a sus otros dos hermanos: hazlo sentir que es un niño valioso e importante y que también es el gran amor de tu vida.

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Cómo enseñar a tu hijo a relacionarse sanamente consigo mismo

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Tu perro y tu recién nacido, ayúdalos a conocerse y amarse

¿Temes cómo reaccionará tu perro ahora que llegue tu bebé? Que tu animalito de compañía reciba bien a este nuevo miembro de la familia depende desde cómo los presentes por primera vez, hasta cómo, poco a poco, los enseñes a interactuar. Te ayudamos con este paso a paso para que tu perro y tu recién nacido se adapten bien ¡hasta amarse locamente! 

Tu perro y tu recién nacido, después de un tiempo se amarán y no podrás separarlos, ¡jamás!

PRIMER PASO: Educar a la mascota

Es importante que tu mascotita acepte al bebé con naturalidad. Algunos perros, por ejemplo, adoptan el papel dominante en la familia (ellos son los amos, los jefes de la manada) y pueden suponer un peligro para el bebé. Hay que educarlo haciéndole entender que él no es quien manda; aplicando específicas medidas, un perro dominante puede dejar de serlo en unos seis o siete meses (dependerá del animal y del sistema empleado). Te dejamos estas reglas que pueden ayudarte mucho:

  1. Normalmente se recomienda tratarlo como su especie amerita: no debe comer de tu comida y es mejor que tampoco coma en el mismo lugar; menos debes permitirle dormir en tu habitación ni en tu cama.
  2. Acarícialo cuando tú quieras, no cuando él lo pida.
  3. Asígnale un lugar especial para que pueda alejarse y descansar cuando no quiera estar en contacto con los humanos y cuando eso pase, ¡nada de irlo a molestar!

Regla de convivencia 1: Algunos perros adoptan el papel dominante, por eso es importante educarlos para hacerles entender que ellos no mandan.

SEGUNDO PASO: ACOSTUMBRARLO AL BEBÉ

Los animales necesitan acostumbrarse a la presencia del pequeño poco a poco, también deben reconocer que este es su amo, al igual que lo has sido tú. Algunos trucos que te servirán para hecérselo saber son estos:

  1. Antes de que el bebé llegue a casa, prohíbe a tu mascota la entrada a la habitación que él va a ocupar.
  2. Cuando haya nacido pero aún esté en el hospital, da a tu animalito una prenda usada del pequeño para que se vaya acostumbrando a su olor.
  3. Una vez que esté en casa, permítele acercarse al niño, que lo huela, pero sin rozarlo con la boca o la nariz. En ese caso, hay que lavar al pequeño inmediatamente.
  4. Procura no dar muchos mimos a tu pequeño delante de tu mascota, al principio.

Regla de convivencia 2: Tu perrito debe aprender que tú y tu bebé están por encima de él en la línea jerárquica de la manada; ustedes lideran.

TERCER PASO: VIGILARLO PARA ENSEÑARLE Y PREVENIR

Es importante que, al principio, tu compañero no esté solo con el niño para que tú puedas siempre observar su comportamiento y, en su caso, corregirlo. Por ejemplo, habría que prohibirle pasar por debajo del moisés o de la cuna porque podría volcarla, pero tu animalito solo aprenderá si constantemente se lo marcas con voz enérgica, o incluso, le impides el paso.

Regla de convivencia 3: Por el bien del niño (y el de la mascota) procura que no estén juntos a solas, sin tu vigilancia.

CUARTO PASO: ENTRENANDO AL BEBÉ

El momento ideal para empezar a enseñar a tu pequeño cómo convivir con el cachorro es cuando empieza a gatear. Él comenzará a gatear por toda la casa, se acercará a algunos juguetes de tu perro e incluso, puede llegar hasta el comedero. Lo más conveniente siempre será retirar el plato de comida del perro después de cada comida; de esta forma, no habrá ningún peligro que el animal lo defienda del bebé. Sin embargo, también debes comenzar a inculcar en tu niño tres máximas del trato hacia su animalito de compañía:

  1. No se deben tocar los juguetes del perro.
  2. Mucho menos su plato de comida.
  3. Y si está durmiendo, nunca hay que molestarlo.

Regla de convivencia 4: Es tan importante educar al perro para que se comporte bien con los niños como enseñar a estos a comportarse con su mascota.

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Beneficios de que tu hijo tenga un perro, ¡desde bebé!

 

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9 argumentos que necesitas considerar antes de tener un segundo hijo

En realidad, tal y como la psicoterapeuta Adriana Tribiño apunta, “nadie más que los padres pueden saber si están preparados o no para tener un segundo hijo, o tercero”. De todos modos, a la hora de tomar la decisión, conviene pensar y anaizar algunas cuestiones, como:

Antes de tener un segundo hijo necesitas considerar que…

  1. Todas las rutinas volverán a cambiar

Traer un nuevo miembro a la familia supone cambiar otra vez el estilo de vida: horas de sueño, más trabajo para papá y mamá, relaciones con las amistades, etc. Sí, pero… es algo por lo que en este caso la pareja ya había pasado anteriormente y en realidad ahora se consideran mucho más experimentados como para hallar el modo de sobrellevar los cambios que un hijo más impondría.

  1. Es pronto para saber si realmente se desea otro

Si se tienen los hijos demasiado seguidos, la madre no está totalmente recuperada y las criaturas suelen nacer más débiles. Sí, pero… esta opinión sólo es cierta en caso de que no se lleguen a esperar siquiera 18 meses. Pero, tal y como ha revelado un estudio reciente de la Universidad de San Francisco, California, publicado por el New England Journal of Medicine, el intervalo ideal entre hermanos es de 24 a 35 meses. Basta ese tiempo para que el cuerpo de la madre se recupere y los niños tengan un buen peso al nacer.

  1. Se necesita más dinero

Llevar a tres niños al colegio a la vez, darles de comer y vestirles es todo un desafío monetario. Y a no ser que se tenga una economía boyante, los tres, tanto los dos anteriores como el nuevo, verán mermada su calidad de vida, sobre todo cuando sean mayores. Sí, pero… es cierto que se necesita más dinero, y también que el dinero no lo es todo en esta vida. Además, los padres veteranos no tienen que hacer una inversión tan grande como los novatos.

Pueden aprovechar la cuna, el coche, el baño, y otras muchas cosas como juguetes y libros de los dos anteriores. Claro que el tercero se convierte así en el eterno heredero de cosas usadas, pero no es tan grave. En cuanto al colegio y la universidad siempre se puede contar con la enseñanza pública, que es gratuita.

  1. El espacio de tu casa

¿Cómo va a caber un tercer niño en una casa en la que hay sólo dos dormitorios? ¿Y qué hacer si se tienen ya dos niños y de pronto llega una niña? Sí, pero… durante el primer año sera más fácil, pues el bebé puede dormir en la habitación de los padres. Pero, sobre todo si es niña, una de las prioridades para los futuros padres será hallar una casa con tres dormitorios.

  1. Salir de viaje o a comer con los tres será una locura

¡Se acabaron los viajes largos y los restaurants los domingos! Si ya con dos era casi imposible salir de casa, con tres sera como en el circo: más difícil todavía. Sí, pero… para salir de viaje todo es cuestión de organizarse. Hacer las maletas con algo de antelación y pedir la colaboración del niño mayor. En cuanto a comer en un restaurante, se trata de algo pasajero pues con un poco de paciencia, en tres o cuatro años los tres niños pueden convertirse en comensales de primera.

  1. Existirá más rivalidad entre los hermanos

La competitividad y celos entre ellos serán mayores si son tres que dos. El mayor y el menor pueden aliarse en contra del mediano y la convivencia doméstica se convertirá en un campo de batalla. Sí, pero… lo importante es que entre un hijo y otro haya al menos tres o cuatro años de diferencia para que el niño tenga tiempo de disfrutar de la atención de sus padres, de ese modo no rivalizará tanto con el hermano recién llegado. Por otro lado, cuando hay tres hermanos se entretienen y divierten más jugando entre ellos.

  1. La ilusión no será la misma que con el primero

El tercero no procura las mismas satisfacciones que los dos primeros porque todas las monerías de los bebés se han convertido en rutinas. Sí, pero… los sentimientos de amor y responsabilidad que se tuvieron hacia los dos hijos anteriores no disminuyen, y tampoco es cierto que a cada hijo no se le quiera tanto como al primero. Sin embargo, lo que sí resulta probable es que los padres no tengan tanta ansiedad ni que consultar todos los manuales sobre parto y lactancia que encuentren en las librerías; pero, en este caso, la experiencia sólo juega a favor.

  1. No será fácil encontrar quién los cuide

Al ser tres, las niñeras preferirán ir a otras casas donde sólo haya uno o dos niños, pues el trabajo será menor. Sí, pero… a veces un solo niño puede dar más trabajo que tres si no está bien educado. Y además el mayor puede representar una ayuda para cuidar y entretener a los pequeños.

  1. Con más niños que adultos, la casa será un caos

Tres niños descontrolados representan un peligro continuo. Mientras uno se cae estrepitosamente por la escalera y el otro juega con la pelota en el salón a punto de romper el televisor, el tercero no parará de llorar porque quiere más biberón o le molestan los dientes.

Sí, pero… no hay que pretender que todo sea perfecto e idílico. Con los niños ya se sabe que la vida es impredecible, así es que lo mejor es no anticipar problemas que todavía no han surgido e ir resolviendo las crisis según aparezcan, una a una.

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Si bien la decisión de tener un segundo necesita ser bien pensada y planeada, un segundo hijo tiene muchos beneficios, sobre todo para los niños, como hermanos. por ello, es importante ayudarlos a tener una relación afectiva sana. 

Crea entre tus hijos una buena relación de hermanos

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Ser Familia

El momento en que tu hijo entiende que es parte de una familia

El momento de entender qué es eso llamado familia y que él es parte de una familia ha llegado. Te contamos cómo tu hijo comienza a identificar quién es abuelita o abuelito, su tía, sus primos… Igual que la importancia y el papel que cada uno toman en su vida.

Parte de una familia

Hay una certeza que va mucho más allá de entender o no entender: para un niño pequeño su familia lo significa todo, lo es todo. Su salud, bienestar y desarrollo emocional dependen de ese grupo tan cercano de personas que lo cuidan y lo quieren.

Sin embargo, a esta edad no comprende conceptos tan enrevesados como tío, sobrino, primo… y no digamos ¡suegra! Aunque ni falta que le hace comprender tales conceptos. Le es suficiente con saber lo que es una mamá, un papá, una abuelita y un hermano.

Claro que entender que abuelita es la mamá de mamá sobrepasa su capacidad de comprensión. “A ver, ¿no son los niños los que tienen mamá? ¿Es que alguna vez mi mamá fue tan pequeña como para tener una? Además, las mamás son jóvenes, así que ¿cómo va a ser mi abuelita una mamá? ¿Y cómo va a ser una mamá si es una abuelita?

Aunque eso es lo de menos, porque ellos sí “saben” (y perfectamente por supuesto) quién es su abuelita: esa señora que los quiere y los mima y a la que no cambiarían por otra. Porque para un niño (y en buena parte también para un adulto) los vínculos de parentesco no son una cuestión de razonamiento, sino de emociones.

Él sabe a quién querer

Los padres (o quien haga esa función) ocupan el primer lugar en esa escala de personas importantes, luego vienen los hermanos, los abuelos y, en un grado más lejano, los tíos y primos.

A los tres e incluso cuatro años de edad, los niños no tienen claro el parentesco que los une con sus tíos y sus primos; pero, aunque no tengan en mente que la tía Lola es la hermana de mamá, sí perciben el trato que sus padres dan a esa persona.

Puede que la importancia de los parientes de segundo y tercer grado no parezca tan clara como la de los padres, sin embargo, cumplen un papel importante, porque aportan al niño el sentimiento de seguridad que supone el percibir que pertenece a un clan más amplio, a una familia que le da raíces, que lo quiere y con la que puede contar, disminuyendo las sensaciones de soledad y abandono que rondan a todas las personas, especialmente a los niños.

Por ejemplo, en un mundo a veces propenso al vértigo de la soledad y el anonimato, los abuelos suelen cumplir un papel destacado, pues permiten a los niños tener una vivencia de continuidad en el tiempo. Los abuelos son los representantes más cercanos y visibles de ese clan familiar del que hablamos, de ese grupo vinculado por el calor de unos sólidos lazos y unas profundas raíces; quienes muchas veces cumplen la función de padres porque son sus cuidadores principales.

La familia se quiere y con eso le basta

Lo que hace a un niño saber (es decir, sentir) que forma parte de una familia no es tener en la cabeza un árbol genealógico, sino vivenciar que un especial lazo afectivo lo une con unas cuantas personas, aquellas que lo cuidan y satisfacen de modo constante sus necesidades.

Esta es una relación que ahora es de fuerte dependencia y que establece un modelo que va a condicionar sus relaciones para el resto de su vida. Porque la familia aporta al niño seguridad básica, o sea, la íntima convicción de que este mundo podrá satisfacer sus necesidades y deseos.

Eso le da también la capacidad de establecer en el futuro relaciones íntimas satisfactorias y, en general, buenas relaciones con los demás. Esta relación especial con los más cercanos se llama apego; cuanto mejor cumpla la familia su función, más sano será este en el pequeño.

Por esto, tu función como mamá o papá es garantizar a tu hijo mucho contacto físico; él desea proximidad e interacción con esas personas con quienes forma apego. Se apoya en ellas para explorar el mundo. Busca su ayuda, sobre todo en momentos de ansiedad y tristeza, y siente angustia al separarse de ellas (aunque a esta edad ya pueden soportar separaciones de cierta duración). 

Por Luciano Montero, psicólogo

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Te invitamos a mirar este video acerca de los beneficios de convivir con la familia. Una investigación realizada por la Universidad de Harvard por 75 años acerca de la FELICIDAD reveló que la FAMILIA es uno de los aspectos que más genera esta sensación en las personas; en este video te decimos por qué…

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El respeto a los abuelos, ¡un valor que no se debe perder!

Pueden ser consentidores y cariñosos, o bien, distantes y solemnes. Los abuelos son esenciales en el cuidado de los hijos y fuente de grandes valores para ellos. Justo por eso el respeto hacia los abuelos es importante, aprendamos a cultivarlo. 

Se estima que en nuestro país, alrededor de tres millones de abuelitos se hacen cargo de los nietos mientras papá, mamá o ambos, salen a trabajar. Por lo tanto, el papel que desempeñan y el impacto de los «abues de hoy» va mucho más allá de la imagen tradicional que conocemos e, incluso, para muchos niños representan sus segundos padres.

La edad promedio más joven para convertirse en abuelo es a los 40 años, por lo que la distancia generacional se ve disminuida y los vínculos con los hijos de sus hijos pueden ser más estrechos y de mayor comunicación, además de este factor, con el incremento de la esperanza de vida, muchos padres pueden conocer en persona no sólo al bisnieto, sino también al tataranieto.

Inculcar el respeto a los abuelos

Existe un cuento narrado por Jorge Bucay que habla sobre la disputa que había en un pueblo para dejar vivir o no a un árbol que comenzaba a crecer junto al más viejo. Entre las opiniones divididas, los habitantes fueron con el sabio para pedir un consejo y éste les hizo ver que tanto uno como el otro se necesitan para cumplir su propósito: el primero para renovar y el segundo para retirarse.

Y aunque hemos hablado de que los abuelos de hoy no necesariamente implican una connotación de vejez, las personas de la tercera edad que podrían considerarse como abuelitos colectivos de alguna manera integran la herencia de nuestra sociedad.

Por ello, un elemento para la formación de valores básicos en sus pequeños es la de instruirles el respeto hacia la vejez en general, por encima de cualquier discapacidad o apariencia propias de esta edad, y reconocer su valor por la experiencia de vida y trayectoria, tal como ocurre en ciertas culturas donde los más longevos de la comunidad son los grandes consejeros y merecedores de tributos.

Consejos para mejorar la relación con los abuelos

Existen algunas situaciones que podrían afectar la relación de respeto con los abuelos y que conviene reflexionar para mejorar la dinámica entre abuelos y nietos, tales como:

El abuelo difícil. De repente el abuelo o la abuela no manifiestan una disposición cariñosa hacia los nietos, y aunque no se podría hacer un diagnóstico general del por qué ocurre esto, lo importante es evitar la construcción de una mala imagen de ellos hacia los niños, y tal vez justificarlos con algún elemento propio de su edad que les esté ocurriendo, por ejemplo: que se comporta así porque padece algún dolor o porque ha perdido alguna habilidad y eso, a veces, lo hace particularmente irritable.

La relación de papá o mamá con los abuelos. Es común que existan abuelitos que de pronto determinen reglas de conducta hacia los niños, interfiriendo y contradiciendo a las que ya han establecido papá y mamá. Sobre este escenario, resulta prudente que ustedes acuerden un límite siempre y cuando sea de manera afectiva. Según sea el caso, pueden consultar a un profesional para convertir esta situación en una oportunidad de comunicación.

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Reír en pareja hace feliz a tu hijo

Evita que tu relación de pareja caiga en un letargo aburrido y triste; haz más divertidos los problemas del día a día. ¡riendo! Te decimos los beneficios de reír en pareja y cómo fomentar la risa en tu hijo. 

Reír en pareja

Los niños que ven a sus papás reír desarrollan una personalidad más segura, ven la vida con optimismo, se enfrentan a los problemas de modo más creativo, tienen más éxito en sus relaciones sociales, encuentran el lado gracioso de las situaciones y celebran las ocurrencias de los demás.

Para vivir en un clima relajado es básico no perder la capacidad de reír en pareja; esto crea complicidad, unión y una comunicación que produce en los niños una gran confianza y alegría. El humor ayuda a resolver muchas situaciones, restándole seriedad a asuntos menos importantes.

Beneficios de la risa

•Equivale a 30 minutos de carrera a ritmo moderado.

•Aumenta la oxigenación del cuerpo.

•Facilita la correcta circulación sanguínea.

•Relaja los músculos.

•Propicia el bienestar mental.

•Facilita la curación de numerosas enfermedades cardiovasculares, alergias, asma, artritis y cáncer.

•Ayuda a romper barreras psicológicas, de edad y género.

•Disminuye el estrés acumulado y libera todas las tensiones del día a día.

•Causa la liberación de endorfinas, las cuales mitigan el dolor físico.

•Combate la depresión y tristeza.

TÚ PUEDES CULTIVAR EN TU PEQUEÑO LA CAPACIDAD DE REÍR.

0-2 AÑOS

Sácale la mejor carcajada a tu bebé, cubriéndote la cara con un pañuelo y luego quitándotelo rápidamente.

2 AÑOS

La base de su humor es la incongruencia física: tu pequeño no parará de reír si ve que te pones una sábana o una canasta en la cabeza.

3 AÑOS

La incongruencia verbal lo hará reír: cambia el nombre a las cosas; por ejemplo, dile “oso” al perro.

4 AÑOS

Le divierten las incongruencias conceptuales; por ejemplo, que papá llore como bebé, que mamá brin- que como un grillo o cantar una melodía distorsionada.

5-7 AÑOS

Los niños empiezan a desarrollar mayor capacidad lingüística y a comprender que las palabras pueden tener más de un significado. Por ello disfrutan las adivinanzas y los chistes.

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Ideas para disfrutar las vacaciones en casa con tu hijo

¿Esta ocasión no fue posible ir a un destino, o no pudiste tomar tu días de descanso y ahora, pasarán las vacaciones en casa? No hay tema, hay mucho que puedes hacer sea que todos van a estar en casa o solo puedas compartir los fines de semana con tus hijos durante las vacaciones.

Como sea es una perfecta oportunidad para compartir tiempo con tus niños, conocerlos más y afianzar más su lazo afectivo.

Lo primero: planear

1. Haz una agenda para las vacaciones. Cuándo irán al cine, qué día cocinarán en casa, qué restaurantes quieren conocer, a cuáles museos irán… Debes poner todas las actividades que les gustaría concluir y qué día las realizarán.
2. Elige el menú para sus comidas en casa. Que cada uno escoja el platillo que más le gusta; así sabrán un poco más de su gustos. Sé permisivo, este es un tiempo para darse libertad, incluso en los alimentos.
3. Divide las tareas en casa. Aunque son vacaciones, las tareas del hogar están ahí y hay que solucionarlas. Qué mejor modo que hacerlo en conjunto, justo ahora que están en casa. Será una lección de colaboración en equipo.
4. Inscríbete en un curso con ellos. Puede ser meditación, natación, de cocina o de inglés, o un coaching vivencial para padres e hijos.

Ideas para que tus peques y tú se diviertan en casa

1. La piscina. A los niños les suele encantar; el agua los divierte y además los cansa mucho, por lo que luego aceptarán con gusto alguna actividad más tranquila
como jugar con construcciones, a las cartas, juegos de mesa, pintar o leer cuentos.
2. Películas, videojuegos, series, apps… Muchos niños pueden pasar horas entretenidos con estas opciones; recuerda que el abuso nunca será bueno y que también son un modo de enseñarles límites.
3. Amiguitos en casa. A partir de los cuatro años les ayuda socializar y pasar algunos ratos fuera del círculo más familiar, ya que los anima a descubrir mundos nuevos y a sentirse poco a poco más autónomos.
4. Doña Manualidades. No les tengas miedo, será muy divertido. Encuentra tutoriales en video en nuestra FanPage; están facilísimos.
5. Chefs por un día. Les fascina cocinar porque descubren un montón de texturas. Pregunta a la abuela una receta fácil para hacer junto con ellos.

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10 cosas que puedes hacer estas vacaciones para darle amor a tu hijo

 

 

 

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¡La mejor bailarina del mundo es mexicana!

¡La mejor bailarina del mundo es mexicana! Tiene 38 años y se llama Elisa Carillo, mira más de su historia.

La mexicana Elisa Carillo, de 38 años acaba de ser nombrada como la mejor bailarina del mundo, por ganar el premio mundial de Ballet llamado Benois de la Danza.

Elisa, Carrillo, la mejor bailarina del mundo recibió su premio hoy en el Teatro Bolshoi de Moscú.

¡La mejor bailarina del mundo es mexicana!

Elisa ganó el premio a Mejor Bailarina por su interpretación de Julieta en “Romeo y Julieta” el cual se presenta en el Ballet Estatal de Berlín y ella ha sido primera bailarina desde 2011. En su discurso, Elisa agradeció a su familia y a México.

Bailarina desde niña

Elisa estudió danza clásica desde los 6 años.

Ingresó a la Escuela Nacional de Danza.

A los 14 años ganó una beca en The English National Ballet School en Londres, Inglaterra.

En 2007 ingresó al Staatsballet Berlín

+ de Elisa

Es Embajadora de la Cultura de México.

Elisa Carrillo participará en una gala de ballet el próximo 2 de julio en México.

Mexicanos ganadores

Es la segunda ocasión en la que el premio Benois de la Danza, es ganado por un mexicano, en 2018, lo ganó Isaac Hernández.

ENSEÑA EL VALOR DE LA PERSEVERANCIA

Como mamá, juegas un papel muy importante en el crecimiento y desarrollo de tu hijo, te damos tips para que lo apoyes a alcanzar sus metas.

Tu dedicación y cariño ayudan a hacer realidad los sueños de tu hijo, puedes…

1) Impulsar sus aspiraciones y sueños.

2) Enseñarle a plantearse y alcanzar metas.

3) Ayudarle a establecerse metas acordes a su realidad y edad.

4) Mostrarle que a ganar también se aprende.

5) No obligues a tu hijo a lograr algo, ya que no se sentirá amado.

6) Enséñale a aprender de la derrota para que valore el triunfo, sea empático y reconozca el esfuerzo ajeno.

7) No lo obligues a lograr algo que tú deseas, si no lo logra, se sentirá frustrado, y pensará que el esfuerzo no basta, entonces buscará hacer trampa.

8) Cada vez que enseñas a tu hijo a aceptar el triunfo y la derrota, fortaleces su autoestima.

9) Sin importar los resultados que obtenga, hazle saber a tu hijo que es valioso para ti y amado.

10) Inspira a tu hijo con esta frase: “Sin importar quién seas o de dónde provengas, puedes marcar una diferencia y debes de creer que lo puedes hacer, puedes hacer algo grande y ser un líder».

¿Cómo inspiras a tu hijo a ser mejor cada día?

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Foto: Instagram de Elisa Carrillo

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Ser Familia

6 claves para hacer de tu casa un hogar cálido para la familia

Crea una atmósfera adecuada en tu casa para que cada tu hijo, pareja, abuelos, tíos y tú misma tengan una sensación de bienestar; para que sea un hogar cálido para la familia donde cada uno se sienta a gusto, protegido, reconfortado y lleno de amor.

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Un hogar cálido para la familia

  1. Decóralo con texturas suaves y agradables al tacto; esto ayudará a que cuando ocupen una silla, su cama o la sala, por ejemplo, se sientan cómodos.
  2. Ten un sillón o un edredón mullido y cálido, representa el sentirse abrazado y seguro.
  3. Personaliza los espacios: el cuarto de tu hijo, la recámara de papá y mamá (o la tuya), la de los abuelos (si viven con ustedes), tu escritorio, el cuarto de juegos…
  4. De vez en vez haz cambios en los espacios, agrega un elemento nuevo o guarda aquellos que no van con la temporada y agrega otros con nuevos colores; esto ayuda a que parezca que sí hay alguien viviendo las casa, que nos es un museo.
  5. Coloca elementos clave de lo que quieres lograr en cada espacio; por ejemplo, si la sala es donde al atardecer del domingo se sientan a ver la televisión todos juntos,  deja sobre las mesitas posavasos o alguna frazada; significa confort familiar.
  6. Usa aromas agradables para todos, esto fomentará la buena actitud y armonía entre todos.

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