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¿Príncipe destronado? Ayuda a tu hijo mayor a adaptarse a la llegada de su hermano

La llegada de su hermano es un cambio muy fuerte para el primer hijo, pero tu amor y paciencia pueden facilitarle el proceso de convertirse en el hijo mayor.

Los niños mayores se adaptan mejor a la llegada del nuevo bebé cuando los papás compensan con atención y tiempo extra la dedicación de las mamás a los recién nacidos. Aquí algunos tips para que tu hijo no se sienta excluido con la llegada del nuevo integrante de la familia.

¿Cómo ayudar a tu hijo mayor a adaptarse a la llegada de su hermano?

1. Permítele tener contacto con el bebé, si es posible desde su nacimiento, explicándole que puede acariciarlo con cuidado para evitar que se lastime, y supervisa siempre que sea así.

2. En el primer encuentro, dirígete al bebé para presentarle a su hermano mayor, mencionando que este es un niño al que toda la familia quiere mucho y del que podrá aprender muchas cosas.

3. Nunca lo rechaces, reprendas bruscamente o corras de la habitación por motivos relacionados con el recién nacido. Si es tosco con el bebé, solo recuérdale que su hermanito es muy chico y necesita que él, como hermano mayor, lo quiera y cuide. Insiste en que por más grande, sabe muchas cosas que el bebé necesita aprender.

4. No lo compares con el bebé de modo que enfatices defectos o virtudes de cualquiera de los dos.

5. Pídele que cuide a su hermanito por periodos cortos, siempre y cuando estés segura de que no tendrá con él una conducta hostil, y muéstrate muy agradecida cada vez que lo haga, si es posible con un pequeño premio, como su postre favorito.

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Cómo reacciona un niño cuando alguien cercano muere, según su edad

Si a los adultos nos cuesta tanto entender y elaborar un duelo, con más razón a los niños. Por eso es importante conocer cómo tu hijo podría enfrentar la muerte,  según su edad, para poder ayudarlo a vivir este difícil momento. Te compartimos estos puntos acerca de cómo reacciona un niño cuando alguien cercano muere.

¿No sabes qué hacer, cómo reaccionar con tu hijo en un momento como éste?

Si le hablas de la muerte directamente o de modo velado, llevarlo al velorio, esconderle la verdad, hablarle de religión… ¿Qué hacer?

Te comparto una descripción de cómo los niños pueden reaccionar cuando alguien cercano muere, según su edad. Esto te ayudará a tener mayor claridad para entender a tu hijo y poder ayudarlo a entender su emociones y los que está viviendo.

Existen 5 criterios de compresión hacia la muerte de acuerdo con la etapa del desarrollo del niño: 

De 0 a 2 años: No reconoce la idea de la muerte, sin embargo, vive intensamente los sentimientos de separación. Puede captar el dolor de quienes le rodean, cambios de rutinas, tristeza y cambios en el contacto físico. Tip: procura no perder las rutina diaria que llevabas con él antes de la pérdida, en cuanto a sus cuidados, alimentación, hábitos del sueño, etc. 

2 a 3 años: No considera que la muerte sea algo definitivo, confunde la muerte con dormir, aún cree que la muerte es reversible. Tip: evita decirle que la persona que murió está durmiendo o que va a despertar en el cielo, tu hijo lo tomará literal.

3 a 6 años: Todavía percibe la muerte como un estado temporal y reversible, es decir, como que la persona que falleció puede despertar. Si tu hijo tiene su imaginación muy desarrollada, podría experimentar crisis emocionales ante situaciones en la que el muerto pueda regresar. Tip: Háblale de la muerte, dile que es un suceso en el que el cuerpo de la persona deja de funcionar y ya no puede volver a vivir. 

6 a 9 años: Comienza a percibir la muerte como real y que es para siempre (el muerto permanece muerto, no está dormido y no va a despertar). Quizá acepten el hecho de que alguien ha muerto y es definitivo pero aún no aceptan que deba ocurrirle a todo el mundo, sobre todo no a ellos. Tip: ayúdalo a despedirse de la persona; puedes acompañarlo a ver el cadáver, el tiempo que lo tolere y calmando la angustia que esto le provoque. Además, en esta etapa tu hijo mostrará curiosidad por los rituales de la muerte, velorios, entierros etc; permítete hablarle de la tristeza.

9 a 10 años: Comprende que la muerte es inevitable, que no puede hacer nada para evitarla y que no es un castigo, sino que forma parte de la vida. Tip: ayúdalo a entender que ni él ni nadie más tiene la culpa de que alguien muera. Aunque se muestre maduro, tu hijo puede sufrir una regresión ante el impacto de la muerte y no entender con claridad lo que sucedió aunque se lo expliques.

10- 12 años: El concepto de muerte madura casi por completo, en este momento, saber la historia de vida de la persona fallecida permite a los niños llegar al entendimiento de la pérdida. Tip: Busca platicar con tu hijo acerca del tema y observa su comportamiento social para que puedas guiar sus propias emociones.

Si notas que tu hijo reacciona de manera excesiva en sus emociones, actitudes o conducta, al grado tal que afecta sus relaciones sociales (se aísla, por ejemplo,
o está agresivo), podría considerarse un indicador de duelo patológico,
del cual te hablaré en otro artículo.

Psc. Iskra Salcido Valle, psicoterapeuta, orientadora psicológica en el IPN, presidenta de la asociación de egresados de psicología de la Universidad Iberoamericana.

iskrasalcidovalle@hotmail.com Whatsapp 55 8702-1153

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Cómo ayudar a tu hijo a superar la muerte de su mascota

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Cómo ayudar a tu hijo a superar la muerte de su mascota

La muerte de una mascota es mucho más difícil para un niño. Conoce cómo puedes ayudar a tu hijo a superar su pérdida.

Cómo ayudar a tu hijo

Hablarle a los niños sobre la muerte no es nada fácil, sobretodo si se ha muerto alguien cercano o de la familia. Muchos de los niños experimentan la muerte por primera vez con la pérdida de alguien sumamente especial para ellos: su mascota.

Desde muy pequeñitos, los niños pueden notar que su perrito, el gato u otro tipo de mascota ya no está en los escenarios cotidianos. Algunos papás optan por decirles que se escapó y que está en un mejor lugar. Según expertos, lo mejor es decirles la verdad para no confundirlo y que piense otro tipo de situaciones que podrían acentuar su dolor.

La mejor manera de ayudar a tu hijo es explicándole que su mascota no va a volver a moverse, a respirar y a comer, pues hasta los 5 años los niños ven la muerte como un estado temporal y reversible, y pueden guardar la esperanza de que su mascota va a volver.

Al enfrentarse con la muerte de su mascota, es natural que los niños muestren tristeza, negación, culpa, temor, frustración y enojo. Algunos pueden llegar a tener otro tipo de secuelas, como mojar la cama, tener pesadillas, falta de apetito o insomnio.

Como padres, es importante que comprendas su dolor y que seas flexibles con sus emociones. Puedes ayudarlo pasando más tiempo con él, compartiendo juegos y viendo películas que lo distraigan y no lo hagan recordar a su mascota constantemente.

Los niños también suelen hacer muchas preguntas acerca de la muerte de su mascota, pues les interesa saber qué pasó con un ser tan querido para ellos: es importante que contestes cada una de sus cuestiones con claridad, evitando mentirle pero también ser gráficos o frívolos.

No es recomendable reemplazar a su mascota inmediatamente, pues los niños deben experimentar un tiempo de duelo, procesarlo poco a poco y cerrar ese ciclo. Esto les ayudará a comprender que los seres queridos, incluso las mascotas, no son algo que se pueda reemplazar fácilmente y que tienen un valor sentimental importante.

Lo mejor es que tu hijo sea el que tome la iniciativa para volver a tener una mascota; aún así, deja pasar un tiempo para que tu hijo termine de asimilar
el vacío que dejó su amigo peludito.

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10 fortalezas de tu hijo introvertido

Tu niño suele jugar solo, es muy tranquilo, no es platicador, es observador, le encanta estar en su espacio (su cuarto o su tipi, por ejemplo), tiene pocos amigos… ¡Es un niño introvertido! ¡Y no es malo ni raro! Es su temperamento y parte de su personalidad; además, tiene estas grandes fortalezas por potenciar.

Identifica y valora estas fortalezas de tu hijo introvertido

Prudencia

Actúa con cuidado, evita riesgos y aventuras, observa con atención, se muestra respetuoso, piensa antes de hablar, es discreto, no habla con cualquiera , menos con extraños. Es una virtud porque cuando adulto sabrá tomar buenas decisiones, no será impulsivo.

Sustancia

Tu hijo no es superficial, le gustan los temas científicos, se conecta con la naturaleza, le encantan los animales, hace preguntas clave y hasta trascedentes; te ha llegado a sorprender su habilidad para entender temas «supuestamente de adultos» y las emociones. Su fortaleza radica en que es capaz de conectar consigo mismo y mirar lo importante de la vida.

Concentración

Es capaz de dirigir su energía a una actividad interna o externa, es perseverante, constante, disciplinado. No te cuesta trabajo que tu hijo ponga atención en su tarea, cuando le explicas un tema, o inicia una actividad nueva. Poderse concentrar le permite una buena memoria y aprender rápido.

Saber escuchar

Justamente su habilidad de concentración le permite estar en el aquí y ahora, por eso puede realmente escuchar y conocer a las personas con quienes convive, saber lo que necesitan. Por eso, a veces te ha sorprendido cuando te dice «mami, te regalo esta florecita para que ya no estés triste» y justamente es así como te sientes. Tal habilidad le permite hacer amigos genuinos e identificar a aquellas personas que no son «positivas a él mismo».

Calma

Es la base de la concentración, la relajación, la claridad y la sustancia. Su tranquilidad es una virtud, porque le permite observar muchas cosas de las personas y de las situaciones que lo rodean, incluso d él mismo. esto le facilitará conocerse a sí mismo, no ser impulsivo ni reactivo; saber actuar ecuánime y buscando su bienestar.

Pensamiento analítico

¿Tu hijo es muy lógico, analiza todo? Le encanta planificar y formar estructuras (como los juguetes de block), sus preguntas son muy enfocadas a entender cómo y por qué ocurren las cosas, es muy curioso para saber cómo funcionan las cosas… Sin duda, es un talento que lo hará generar innovación.

Independencia

Es capaz de estar solo, de ser autosuficiente, desapegado; es un niño que no está tras de ti todo el tiempo, puede resolver sus cosas por sí mismo. Por supuesto, será un adulto capaz de generase bienestar a sí mismo porque velará por su amor propio, por darse felicidad y hacer lo que a él le importa sin espérar el reconocimiento o la aprobación de los demás.

Perseverancia

Es un niño terco, constante, disciplinado; persigue sus metas, si está en clases de natación no para hasta aprender, no deja el videojuego que empezó hasta pasar todos los niveles, intenta e intenta la patineta hasta dominarla… y así es en todo. Por lo que cuando adulto, podrá lograra muy bien sus objetivos.

Escribir (en vez de hablar)

Los niños introvertidos suelen comunicarse y expresar muy bien sus ideas a través de la escritura. Quizá tu hijo ya tenga su diario o estaría encantado de tener uno; quizá ya cuando adolescente cree cuentos, poemas, pensamientos. Una red social le puede venir bien, pero vigila el uso que le dé.

Empatía

Es capaz de ponerse en la situación de la persona con quien habla, no le gusta el conflicto, identifica bien las cualidades y los intereses de los otros y sabe compartirlos,  reconoce las necesidades de los demás… De ahí que pueda decirte «mami, a pedro le gustan los wafles con mucho chocolate, ¿le hacemos unos? Esto lo hace un ser muy genuino y desplegar una energía muy humana, que genera que la gente con quien convive lo aprecie y quiera por su generoso corazón.

Conoce las diferencia entre un niño introvertido y uno extrovertido

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