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¿Cómo cuidar la piel de mis axilas?

Con estos 7 pasos tendrás la piel de tus axilas bellas y saludables. Normalmente nos enfocamos en el cuidado de la piel de la cara y otras partes del cuerpo que comúnmente se exponen al sol. Sin embargo, es importante poner atención en aquellas zonas que no exponemos tanto, tal y como las axilas.

La piel de las axilas requiere de un cuidado muy especial, debido a que es un área muy sensible que suele irritarse fácilmente y que también puede mancharse. Para ello, te damos 7 pasos con los cuales la piel de tus axilas lucirá bella y saludable:

  1. Exfolia: utiliza un exfoliante corporal, el cual eliminará las células muertas de la piel. Este puede ser comercial o uno casero, hecho con un poco de azúcar, miel y limón mezclados. Aplícalo haciendo círculos suaves y enjuaga bien. Haz esto 1 vez por semana.
  2. Crema corporal: al igual que el resto de tu piel, tus axilas también necesitan de humectación. Procura utilizar una crema libre de lociones y/o alcohol, pues pueden mancharse. Lo ideal es una crema neutra.
  3. Protector solar: sí, aunque no estén expuestas directamente al sol, las axilas también necesitan protegerse. No olvides aplicar un poco después de la crema neutra.
  4. Bebe agua: la humectación por dentro es tan importante como la de afuera. El agua elimina toxinas que manchan la piel, incluyendo la de las axilas.
  5. Quita el vello: sabemos que los rastrillos son los que suelen irritar la piel de la zona axilar. Sin embargo, dejar el vello puede ser perjudicial, debido a que evitan la evaporación del sudor y, por tanto, es más fácil que huelan mal. Lo mejor es los afeitemos o depilemos regularmente.
  6. Desodorante: la mejor opción es utilizar uno que contenga omega 6, el cual previene que las axilas se oscurezcan.
  7. Playeras sin mangas: no mantengas ocultas tus axilas, también es una zona que necesita respirar. Utiliza de vez en cuando playeras sin mangas.

Josselin Melara

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6 tips para no subir de peso estas vacaciones

¿Estás por salir de vacaciones o ya las estás disfrutando? En vacaciones es un hecho que se come más, hay más antojos y más tiempo libre para gozar de las delicias gastronómicas. Estos consejos te ayudarán a controlar esto y no subir de peso, ¡tanto!

Ana María González, nutrióloga certificada por el Colegio Mexicano de Nutriólogas, te comparte algunos prácticos consejos para que logres adoptar un estilo de vida más saludable y, al mismo tiempo, consigas perder un poco de peso este verano.

Establece pequeñas metas.

Aprovecha estas vacaciones para bajar de peso. Por ejemplo, si quieres bajar 10 kilos, comienza con el objetivo de bajar dos. Una vez que hayas alcanzado esta primera meta, establece un nuevo reto. Busca alguna clase o ejercicio que se acople a tus actividades de vacaciones. O bien, descarga alguna aplicación que te ayude a establecer rutinas que puedas realizar en casa.

Revisa tu refrigerador y tu alacena.

¿Los alimentos que tienes son parte del plan? Pon hasta adelante aquellos que son bajos en grasa, azúcar y calorías, ya que, si son los primeros que ves, será más fácil elegirlos. También ten siempre en el refrigerador tus frutas y verduras ya picadas o incluso congeladas.

Haz cambios inteligentes.

Muchas de las calorías que llegan a tu cuerpo las consumes sin saberlo, debido a los ingredientes que puedes utilizar al cocinar. Una excelente opción es sustituir algunos ingredientes para hacer las recetas bajas en calorías, como el aceite de canola por el aceite de coco o aguacate; los lácteos por sus versiones descremadas o bajas en grasa y los endulzantes tradicionales por sustitutos de azúcar como estevia o sucralosa.

Muévete un poco más.

En este plan no puede faltar el ejercicio, ya que es la otra parte de la balanza en el equilibrio entre lo que comemos y lo que gastamos. Realizar 30 minutos de ejercicio al día te ayudará también a mejorar tu estado de ánimo y tener más energía. Las vacaciones pueden ser un momento ideal para empezar este buen hábito porque tienen más tiempo libre. Busca algo que te guste y asesórate adecuadamente.

Mantén tu cuerpo hidratado y tu mente ocupada.

En ocasiones, la sed y el ocio pueden hacernos comer sin realmente tener hambre. Ten siempre a la mano una botella de agua. Si optas por bebidas preparadas, escoge las que no contienen azúcar o son bajas en calorías. Haz conciencia de tus señales de hambre y saciedad. Los antojos son pasajeros. Si logras distraerte durante 15 minutos es muy probable que lo olvides.

Piensa a largo plazo.

No hay nada peor que alcanzar tu meta para verte bien solo durante una semana o un par de meses. Aprovecha esta motivación haciendo cambios con los que puedas vivir a largo plazo. De esta forma, podrás disfrutar de los resultados de forma permanente.

FOTO GETTY IMAGES

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