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Tips para aliviar el dolor por cesárea

En el caso de que el nacimiento de tu bebé sea vía cesárea necesitarás tener en cuenta ciertos cuidados que te ayudarán a prevenir y disminuir el dolor por cesárea, muy propios de tal cirugía. He aquí algunos de ellos:

Tips para aliviar el dolor

Usa una faja adecuada.

La faja posparto ayuda a mantener la presión abdominal, evita que la herida sangre y se formen hematomas y te hará sentirte más cómoda para realizar las actividades que requiere el cuidado del bebé. Pero atención… disminuye la tensión de la faja cada semana hasta que al termino de los 40 días la retires por completo, no olvides que el uso prolongado de la faja con tensión excesiva provoca que los músculos del torso no trabajen y por tanto se relajen y pierdan tono.

Mantente en movimiento.

El reposo es una indicación muy importante para cualquier cirugía, sin embargo, es importante no pensar que no podemos movernos en absoluto ya que el hacer caminatas cortas durante el día nos ayudará muchísimo a la recuperación y a mantener el dolor a raya. Camina en superficies planas de 10 a 15 minutos 3 o 4 veces al día y te sentirás mucho más ligera.

Mantén la herida limpia y seca.

El cuidado de la herida es simple, lavar todos los días con agua y jabón, pero a veces olvidamos la parte más importante que es mantenerla seca. Es importante permitir que está aireada por lo menos de 10 a 15 minutos antes de cubrirla.

Está bien tomar analgésicos.

Muchas veces pensamos que si administramos medicamentos podemos dañar al bebé por medio de la leche, sin embargo, los analgésicos de uso común no llegan a la leche materna, por ello no temas en pedirle a tu médico un medicamento para aminorar el dolor.

Usa hielo.

Si hay dolor o inflamación leve puede ayudarte mucho el uso de hielo en el sitio de la herida, utiliza un paño para envolver el hielo, así el frío te brindará confort.

Utiliza diferentes posiciones para amamantar.

Para evitar generar presión en el abdomen y fricción en el sitio de la herida puede ser muy útil aprender la posición de balón de futbol americano o acostada, pide a una asesora de lactancia que te enseñe, verás que valdrá la pena.

Fibra y agua.

Come alimentos altos en fibra y laxantes naturales, esto junto con una buena ingesta de al menos dos litros de agua al día, permitirán que tu intestino funcione mejor y no necesites hacer esfuerzos para evacuar, eso evitará mucho dolor durante o posterior a ello.

Pide ayuda

No solo estás saliendo de una cirugía sino que además tienes un bebé que demanda cuidados en todo momento, no es necesario hacerlo sola, busca quien pueda ayudarte a tener comida disponible, quien te ayude a darte apoyo para moverte, a las tareas del hogar, etc. No olvides que tu salud y la de tu bebé están en primer lugar.

Ya sea que el nacimiento de tu bebé sea vía Parto o Cesárea es muy importante seguir las recomendaciones médicas que se te den al momento del alta, eso te ayudará a que la recuperación vaya llevándose a cabo de manera óptima.

Por Geraldine Loredo Fuentes, médico General, doula, educadora perinatal y de lactancia maternal.

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Ser Bebé

Cuida la dieta de tu bebé prematuro y evita complicaciones

Si tu bebé nace prematuro requerirá atención, cuidados y una alimentación adecuada a sus necesidades. Ocurre que puede presentar problemas de salud, porque deja el vientre cuando aún sus órganos no han madurado.

Un bebé prematuro podría sufrir complicaciones como:

  • síndrome de dificultad respiratoria,
  • hipertensión pulmonar,
  • anemia,
  • problemas de nutrición (ya que tiene un sistema digestivo inmaduro),
  • inflamación intestinal severa,
  • sangrado cerebral, hipoglucemia y retinopatía, que provoca alteraciones en la vista y lesiones graves en los ojos.

Por estas razones es necesario que su alimentación tenga unos cuidados y precauciones especiales.

EL MEJOR ALIMENTO PARA TU BEBÉ PREMATURO

Para un bebé prematuro es la leche materna. Pero, a diferencia de la que produce una mujer que tiene un bebé de término, la de un bebé pretérmino no tiene los nutrientes necesarios, podría decirse que también es prematura.

Por eso, a estos bebés se les debe dar una nutrición especial compuesta por la leche de mamá junto con un fortificador que contiene los aditamentos nutricionales que el bebé necesita, pues requiere más energía, así como una mayor cantidad de proteínas, vitaminas, minerales y otros nutrientes para protegerlo de enfermedades.

ASPECTOS QUE TE RECOMENDAMOS CUIDAR EN LA ALIMENTACIÓN DE TU PREMATURO

• Debes darle fórmula especial para prematuros hasta que llegue a un peso próximo al normal al nacimiento (3 kg), pero toma en cuenta su desarrollo neurológico, generalmente el cambio de leche se sugiere a los ocho o nueve meses.
• Procura que la hora de comer sea un tiempo tranquilo y relajado para ti y para él. Los bebés prematuros deben ser alimentados con más frecuencia que un niño nacido a término, de ocho a diez veces al día. Elabora un esquema con el médico y trata de seguirlo al pie de la letra.

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Embarazo

¿Realmente, se puede elegir el sexo del bebé?

Aunque hay métodos científicos que permiten elegir el sexo del bebé, hay otros que son puras charlatanerías que pueden poner en riesgo a la mujer embarazada y al futuro bebé. Aquí la verdad. 

¿En qué momento se define el sexo del bebé?

El sexo del bebé se determina en la concepción, aunque su diferenciación se produce entre la séptima y novena semana de gestación. La naturaleza siempre tiende a crear embriones femeninos. Durante las primeras semanas de la gestación los órganos sexuales del embrión aún no están diferenciados.

Cuando un espermatozoide con cromosoma X fecunda el óvulo, el proceso diferenciador lleva «por defecto» al desarrollo de un cerebro y órganos genitales femeninos (útero, ovarios, etc.).

Sin embargo, cuando el espermatozoide lleva el cromosoma Y, este da una orden específica para que ese proceso natural se altere y comience la formación de los testículos. Estos, a su vez, activan una serie de hormonas que inhiben definitivamente el desarrollo de los genitales y el cerebro femeninos y hacen que el embrión se convierta en varón.

¿Hay predisposición genética para tener hijos varones o mujeres?

En algunas familias predominan las niñas y en otras los niños. Esto puede llevar a pensar que la descendencia de solo un sexo viene determinada genéticamente. Sin embargo, los expertos afirman que depende del azar.

Lo que sí está comprobado es que, en casos muy excepcionales, algunas familias son portadoras de síndromes letales para un determinado sexo (normalmente masculino), que puede trasmitirse o no. El embrión afectado no suele sobrevivir y por ello se reducen las posibilidades de tener hijos de ese sexo.

¿Es posible elegir el sexo del bebé mediante manipulación genética?

En algunos países está permitido elegir el sexo del bebé solo con fines terapéuticos, es decir, para evitar que los padres transmitan una enfermedad letal o grave para el futuro bebé, como por ejemplo la hemofilia o la distrofia muscular de Duchenne (entre otras muchas).

Existen dos técnicas para elegir el sexo del bebé: la selección de espermatozoides y el diagnóstico genético preimplantacional.

1. La selección de espermatozoides se realiza antes de la concepción. Se eligen los espermatozoides que llevan el cromosoma X o el Y, y se fertiliza el óvulo con el que interesa, mediante inseminación artificial.

2. El diagnóstico genético preimplantacional requiere que la pareja se someta a una fecundación in vitro. Se extraen dos células de los embriones obtenidos y se analiza su componente sexual, para diferenciar los que son XX o XY. Una vez identificados, se implanta en el útero el embrión del sexo que no esté afectado por la enfermedad.

Ambas técnicas son manipulaciones de estructuras muy sensibles y por el riesgo que puede conllevar para el futuro bebé deben realizarse únicamente en casos de riesgo genético grave.

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Salud

Esto le sucede a tu vagina después de nacer tu bebé

Saber qué le sucederá a tu cuerpo te ayudará a sentirte confiada de que pronto todo volverá a lucir bien. En este caso, te platicamos qué le sucede a tu vagina después de nacer tu bebé.

Luego de nueve meses de compartir el mismo cuerpo con tu bebé es inevitable que algunas cosas cambien y otras tantas tarden en volver a la normalidad.

Daño en el suelo pélvico

Se trata de un puente colgante de músculos y ligamentos que cierran la cavidad pélvica; esta parte del cuerpo femenino carece de un ‘músculo fuerte’, sólo está formado por la vagina, el recto y la uretra.

Cuando las mujeres dan a luz es ‘normal’ que esta zona quede lastimada, no únicamente por el esfuerzo que representa sostener al bebé y después expulsarlo, también por los daños que pueden suceder durante la labor de parto. Además, esta área podría quedar sensible sin sanar de forma apropiada.

Hay testimonios de mujeres que aseguran sentir dolor cuando tienen relaciones sexuales por las cicatrices perineales, vagina muy dilatada o hasta filtración de orina durante el sexo.

Es muy común que las mamás no busquen ayuda ante estos síntomas por vergüenza. Lo mejor es acercarse a expertos en la materia, pues incluso con ejercicios y una rutina cuidadosa se puede sanar

Vagina reseca

Tras el embarazo se produce una importante disminución de los estrógenos, las hormonas sexuales, lo que inhibe la lubricación en esta zona y podría causar dolor durante el sexo. Esta condición puede durar algunas semanas y extenderse a la lactancia. Es muy recomendable el uso de lubricante, no sólo durante las relaciones sexuales, sino en cualquier caso de incomodidad.

Estiramiento vaginal

Es normal que la vagina se estire en el embarazo y el parto, pero no debes preocuparte, regresará a su forma normal, o lo más parecido a ella.

Puede ser que puedas sentirla más amplia que antes, pero puedes tratarla con distintos ejercicios físicos. Entre más hijos tenga una mujer, menos es la probabilidad de que la vagina regrese a la normalidad.

Los orgasmos podrían disminuir de intensidad

Está en función del daño que haya sufrido el suelo pélvico y los músculos de la vagina, sin embargo, no es un caso común. Si la lesión es fuerte y no hubo una buena recuperación, las contracciones que produce el orgasmo no serán tan intensas y el placer no será el de antes. Con ejercicios tipo Kegel es posible recuperar la fuerza anterior y continuar con tus orgasmos como si nada hubiese ocurrido.

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Embarazo

Conoce la herida emocional que puede dejarte una cesárea

Este procedimiento quirúrgico, como cualquier otro, conlleva riesgos tanto para el recién nacido como para la mamá, que pueden crear un ambiente emocional negativo en la mamá. Mira a qué nos referimos con esta herida emocional que puede dejarte la cesárea.

Aunque muchas veces hemos dicho que la llegada de un bebé para muchas mujeres es sinónimo de felicidad, la forma en la que viene al mundo también puede significar mucho para las mujeres, pues no es lo mismo que su bebé nazca por parto natural que por cesárea.

De acuerdo con Patricia Roncallo, psicóloga especializada en maternidad, las reacciones emocionales son muy amplias.

“Mientras algunas mujeres pueden expresar tranquilidad o agradecimiento, para otras puede ser una experiencia enormemente abrumadora y sentir una gran tristeza o incluso presentar síntomas de trastorno de estrés postraumático. Algunas madres pueden sentir desconocimiento hacia el bebé y otras no percibir la intervención como algo significativo, hasta que no se encuentran de nuevo embarazadas o les falta poco para parir”, señala.

Una constante entre las mujeres que fueron sometidas a esta cirugía está la separación que sufrieron de sus pequeños al nacer, lo que a muchas les resultó traumático.

Es a raíz de de esta situación que nació el concepto de cesárea respetada, mediante la cual, mamás, médicos, doulas… proponen que la cesárea debe estar justificada por motivos médicos, se deben compartir las alternativas si es que las hay y entonces las mamás dar su consentimiento para realizarla, y no hacerla por mero procedimiento médico.

“Salvo causa de fuerza mayor, la mujer debe estar consciente, acompañada de la persona que elija, y no se le debe separar de su bebé en ningún momento. Se debe facilitar el comienzo de la lactancia de forma inmediata. Estas premisas hacen que la mujer viva la intervención de una forma menos traumática, favorecen el establecimiento del vínculo con su bebé y hacen que sea mucho más probable el establecimiento de una lactancia exitosa”, comentó la especialista.

Al respecto, Roncallo explica que este procedimiento no sólo implica la pérdida del parto fisiológico, sino que también añade “la vulnerabilidad en que la sumerge el alejamiento de su pareja, la separación temprana de su bebé, no iniciar la lactancia espontáneamente y una recuperación lenta y dolorosa que puede dificultar el cuidado del bebé”.

¿Tu estás a favor o en contra de la cesárea, mamá? ¡Comenta en nuestras redes sociales!

Por Ericka Reyes

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Embarazo

Conoce cómo es un parto humanizado

Esta forma de dar a luz a tu bebé ya es una elección de las mujeres en varias partes del mundo, incluyendo México. Conoce cómo es un parto humanizado. 

La cesárea es el procedimiento más recurrente para el nacimiento de los bebés; desde 2010 se ha advertido un incremento desproporcionado de la misma: el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reporta que 38 % del total de los nacimientos se realizan a través de esta práctica.

Esto a pesar de que la cesárea debe ser considerada como una herramienta cuando el parto vaginal es un riesgo para la mamá o para el infante: en un parto prolongado, sufrimiento fetal, una presentación anómala del bebé, trillizos o alguna cardiopatía, entre otros.

Además, en todo caso, es un fenómeno cultural: las mujeres escuchan por todos lados frases que las hacen dudar de su capacidad para parir (“vamos a ver si puedes tener un parto natural”, dice el médico), o historias terroríficas de amigas, primas o el clásico “para qué sufres, mejor opta por una cesárea”.

Sin duda, la necesidad de que el bebé nazca en un ambiente menos estresante y de que la mamá viva este proceso del mejor modo ha provocado el deseo de un parto con menos intervención de los profesionales; máxime ahora que se tienen menos hijos, pues las mujeres quieren vivir el nacimiento de su niño con toda la intensidad y ser las protagonistas de un acontecimiento único y maravilloso en todas sus vidas.

Una forma de lograrlo es el parto respetado o humanizado, el cual poco a poco ha tomado auge en el mundo entero al punto de que en varios países las leyes ya lo consideran y las instituciones de salud lo llevan a cabo.

En México, la Secretaría de Salud Pública lo rige bajo la NOM 007, donde se garantiza, a nivel nacional, que las instituciones médicas favorecerán el parto y evitarán la cesárea siempre que no exista contraindicación médica u obstétrica; informarán a la futura madre del desarrollo de su parto, vigilarán el bienestar emocional de la mujer y, durante el trabajo de parto, respetarán la posición que mejor le acomode a ella. Ahora tienes el derecho de elegir cómo tener a tu bebé; infórmate y haz uso de tu mérito al parto respetado.

Si no existen estos puntos, no es un parto humanizado

  1. En todo momento debes estar informada de tus derechos; tú eliges y aceptas la técnicas que sean necesarias para garantizar tu bienestar y el de tu bebé. La presencia del médico es sólo para dar seguridad y tranquilidad por si algo se complica. Su intervención es mínima.
  2. Respeta la naturaleza y fisiología de la mujer, su capacidad plena para tener a su hijo, dando por hecho que su cuerpo está preparado de forma innata para su maternidad. Por esto, no se recurre a la oxitocina o la ruptura artificial de las membranas sin más, sólo por acelerar las contracciones, ni se hace la episiotomía de forma rutinaria para facilitar la expulsión. Te puedes negar si no es necesaria (debe hacerse únicamente para sacar al bebé si lo está pasando mal) y decir que prefieres sufrir un desgarre si es leve.
  3. Se respetan los tiempos de nacimiento; se espera el “reflejo de eyección”, que se presenta en el momento que debe ser. Al respetar el ritmo de pujo de la madre y evitar la salida brusca de la cabeza del bebé se permite que la vagina, vulva y periné se distiendan de manera gradual, con lo que se evitan los desgarres perineales importantes.
  4. Tú eliges cómo vivirlo: si quieres técnicas analgésicas (como la epidural) o alternativas (como la aromaterapia, musicoterapia, yoga o uso del agua en duchas calientes). Tienes absoluta libertad de moverte para hacer ejercicio, bailar, hacer las expresiones orales y corporales que requieras, tomar la posición que disminuya el dolor; reír, llorar o gritar sin que nadie te juzgue o limite. Incluso puedes elegir a la persona que te acompañará en estos momentos tan especiales.
  5. Salvo en excepciones por problemas de salud, el bebé y su mamá no se separan en ningún momento después del nacimiento, lo que facilita el establecimiento del vínculo y el inicio de la lactancia. En algunos hospitales propician el contacto piel con piel mamá-hijo y la lactancia en el mismo quirófano.
  6. Se te brindan todas las facilidades para sentirte en un ambiente de respeto e intimidad, con luz tenue, aislado de ruidos y sin ninguna clase de presión externa.
  7. Llegado el momento, tú decides cómo y dónde deseas dar a luz: hincada, en cuclillas, de pie, de lado, en cuatro puntos… puede ser en la cama, en el piso, una silla, en el baño o donde quieras y te sientas cómoda y confiada, incluso en una tina.

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Orgasmos en el parto, ¿cómo son posibles?

Parece increíble, pero tu cuerpo tiene esta capacidad de sentir orgasmos durante el parto y muchas posibilidades de lograrlo. Te contamos acerca de experiencia. 

Para muchas mujeres, acostumbradas a asociar ese momento con horas de sufrimiento, gritos y dolorosas contracciones, la idea resulta imposible. Sin embargo, los llamados partos orgásmicos están lejos de ser una fantasía y, en realidad, constituyen uno de los grandes misterios que aún guarda el cuerpo femenino.

Tú puedes ahuyentar el fantasma del dolor y hacer del parto una experiencia físicamente deliciosa. ¿Qué podría ser más maravilloso que dar a luz en medio de una estremecedora sensación de éxtasis?

Cómo definen los expertos el orgasmo en el parto

Se habla de parto orgásmico, cuando en el momento del alumbramiento la mamá experimenta una sensación de placer, plenitud y completud equiparable al del clímax sexual. No es, según quienes la han vivido, una experiencia de gritos, arañazos y revolcones, sino más bien una expresión más suave, delicada y emotiva.

Por otro lado, no se puede ignorar que no se trata de algo común. ¿Será solo para unas cuantas privilegiadas?

Dicen algunos que tal vez la explicación es que las mujeres que han tenido esta experiencia han confundido el dolor extremo con placer, como resultado de una defensa psíquica frente al sufrimiento corporal; o que tal vez se trate de una desviación psicológica.

«Yo sentí un orgasmo en el parto.»

Hace algunos ayeres circuló, primero en foros científicos y luego entre el público en general, un documental que causó todo tipo de opiniones y abrió una polémica que pudo revolucionar paradigmas.

Orgasmic birth muestra las imágenes de Amber Hartnell experimentando un orgasmo sutil a la vez que fabuloso y emocionante, durante el nacimiento de su hijo. Esta joven británica fue filmada por su marido cuando llegó el gran momento. Sorprendidos por lo que ocurrió, ambos decidieron dar a conocer la grabación.

Esto desencadenó una oleada de revelaciones de mujeres, doulas y comadronas afirmando que el hecho no era en absoluto una experiencia aislada.

La zona del placer

Las dudas son muchas. Sin embargo, la antropología ha documentado culturas en las que no existe el dolor en el momento del parto, y sí descripciones de sonrojo. ¿Pero hay evidencia científica? Aunque escasa, la existencia del parto orgásmico se ha venido documentando desde mediados del siglo pasado.

Sexólogos como Albert Kinsey o Shere Hite hablan de ello, al igual que importantes ginecoobstetras como Frederick Leboyer o Beverly Whipple. Esta última fue pionera en el estudio del placer en el alumbramiento durante la década de los 90 y sostuvo que éste se debía a que en el momento en que la cabecita del bebé descendía en el canal de parto, presionaba y estimulaba zonas nerviosas relacionadas con los orgasmos femeninos.

Sucede que los centros sensitivos conectados con el clítoris (un órgano cuya función específica es generar placer), se ramifican hacia una zona más extensa de lo que se pensaba. No obstante, cada vez se conoce más acerca de la complejidad química y superespecializado mecanismo de la sexualidad de las mujeres. Aunque no hay estudios concluyentes, se han comenzado a revelar respuestas asombrosas.

¿Te imaginas traer al mundo a tu bebé en medio del placer que significa un orgasmo, en lugar de entre el dolor del proceso? Es una pregunta que te invitamos a reflexionar lejos de tabúes, al fin y al cabo, existe la creencia de que el nacimiento determina también la primera pérdida para el bebé al tener que dejar un ambiente donde se sentía confortable, por lo que cuando su salida es tranquila, sin complicaciones médicas y, en este caso, en un entorno placentero por parte de mamá, hará una transición armónica del útero al mundo exterior que lo ayudará a adaptarse emocionalmente mejor. 

¿Qué opinas de esta información? Cuéntanos…

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Embarazo

Hay contracciones que no anuncian el parto, ¡aprende a reconocerlas!

¿Sabías que durante el embarazo puedes llegar a sentir contracciones que no necesariamente te anuncian que están entrando a labor de parto? ¿Cómo te darás cuenta? Te ayudamos a distinguir aquellas contracciones que te anuncian que estás por empezar la labor de parto y tu bebé está por nacer.

Las contracciones de parto son movimientos contráctiles (contracción y relajación) del útero.

Las que no son de parto:

  • A partir de la segunda mitad del embarazo puedes notar contracciones suaves, no dolorosas y muy poco frecuentes (la pancita se pone dura, como un balón de fútbol). Son las contracciones de Braxton-Hicks: reacciones normales del útero, que está creciendo y se prepara para el parto.
  • En los días previos al parto, las contracciones ayudan a borrar el cuello del útero, por lo que son más intensas y pueden comenzar con ritmo y desaparecer de repente (se llaman contracciones prodrómicas).

Las que sí son de parto

  • Son intensas, dolorosas y regulares, no paran aunque te quedes en reposo.
  • Las percibes cada cinco minutos, durante un periodo de una hora; señal de que ya debes ir al hospital.
  • Son cada vez más molestas y no ceden ni en reposo. En caso de cualquier duda, es mejor que consultes a tu médico.
  • Las contracciones de parto tienen como función dilatar el cuello del útero para que el bebé pueda pasar por el canal vaginal.
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Lactancia

¿Cómo iniciar la lactancia?

Lo ideal es amamantar al bebé en su primera hora de vida, pero si no te es posible, puedes iniciar la lactancia más tarde. Te decimos cómo disfrutar de esta etapa tan especial desde el nacimiento de tu bebé.

 ¿Cómo empezar la lactancia?

1. Conviene iniciar la lactancia a solas o en compañía de una persona cercana que te haga sentir cómoda, o bien con el apoyo de un experto en lactancia.

2. No tengas prisa. Algunos bebés se enganchan rápidamente, pero otros necesitan su tiempo. A veces es bueno disfrutar del contacto con tu hijo, él se va acercando al pezón olfateando y chupando, guiado por su instinto.

3. Ponte cómoda, ya sea acostada en la cama o sentada, con la espalda bien apoyada y el pie un poco elevado sobre un taburete bajo. Puedes dejar al bebé al pecho todo el tiempo que quiera. Cuanto más succione, más estimulará la producción de leche. Las primeras tomas son a veces un poco difíciles, pero luego, en general, los bebés acaban por soltar el pecho cuando no quieren más.

4. Ofrécele el pecho cada vez que esté despierto, activo o emita sonidos. No esperes a que llore, es un signo tardío de hambre y de que tiene poca glucosa en el cerebro.

5. Durante la noche,puedes amamantar acostada; resulta muy cómodo. A veces, al producirse una descarga hormonal de prolactina, a la madre la invade un sueño irresistible, necesario para su descanso y recuperación, y se queda dormida. No pasa nada. No es malo compartir la cama con el bebé siguiendo unas mínimas normas de seguridad.

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