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Ser Mamá

Acciones de mamás con conciencia ecológica, sé una de ellas

La ola verde que poco a poco se extiende por el mundo, donde existe una gran conciencia ecológica, se traduce en el campo del cuidado infantil, en el uso de productos amigables con el medio ambiente y la aplicación de ciertas medidas.

Y es que algunos especialistas sospechan que el aumento de las alergias, cáncer, dermatitis y otros problemas de salud en los niños, puede deberse a la contaminación y las sustancias químicas que ellos ingieren, respiran y absorben por la piel a diario.

Por ello, te  dejamos estos consejos para llevar hábitos en equilibrio con el ambiente.

Usar ropa orgánica: Es aquélla elaborada con fibras vegetales como algodón, lino, lana y seda que han sido cultivadas sin utilizar herbicidas, pesticidas ni fertilizantes químicos. Los partidarios de este tipo de vestimenta aseguran que esos tejidos son más saludables, menos agresivos para la delicada piel del bebé y evitan la aparición de alergias u otros problemas dermatológicos, tan de moda hoy día.

Optar por pañales ecológicos. De acuerdo con datos de la Agencia de Protección Ambiental Federal (EPA, por sus siglas en inglés), un pañal desechable tradicional podría tardar alrededor de 500 años en desintegrarse, por los materiales que se usan para su elaboración (derivados del petróleo). Esta cifra es alarmante si consideramos que un solo niño podría usar aproximadamente 4,500 pañales en sus primeros dos años de vida. Además, para fabricarlos se requiere de un alto consumo de agua, energía no renovable y la utilización de materia prima proveniente de los árboles. La alternativa aquí son los pañales desechables biodegradables, así como los reutilizables de tela.

Comprar muebles orgánicos.  Incluso la recámara de tu bebé puede ser ecológica si eliges muebles de madera tratados con barnices y pinturas libres de solventes. Luisa Cavanzo, diseñadora industrial y de interiores, explica que el mobiliario ecológico sirve para evitar la tala indiscriminada de árboles, eliminar el uso de gases y pinturas que dañan la capa de ozono y fomentar el uso de materiales biodegradables. Busca las cunas hechas de madera y con certificación ecológica. La ropa de cama y el colchón pueden ser fabricados con algodón orgánico, lana y otros insumos naturales.

Prefiere los juguetes ecológicos. Hasta hace muy poco hablar de estos juguetes significaba, en esencia, que estaban hechos con materiales naturales o reciclados, libres de sustancias tóxicas como plomo y arsénico. Pero en la actualidad los juguetes verdes no sólo cuentan con las características antes descritas, sino que ya se empiezan a vender casas de muñecas con turbinas de viento y receptores de agua, carritos que se mueven por medio de energía solar y por tanto no requieren de pilas ni energía eléctrica para desplazarse. La importancia de que no usen baterías es que cuando éstas acaban en la basura, se convierten en residuos contaminantes que liberan metales pesados que afectan de manera negativa al medio ambiente.