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Padres e Hijos

8 claves para enseñar a tu hijo a disfrutar el arte

Que tu hijo pequeño disfrute del arte no es una utopía. Estas son diez ideas para que, poco a poco, vaya asimilando las actividades artísticas como parte de su mundo. 

No lo obligues. 

Por supuesto, si tu hijo no quiere ir, no lo obligues. Ni mucho menos se te ocurra cambiarle un plan superapetecible (jugar con sus amigos, ir al cine…) por ir a ver esculturas y cuadros. Con eso sólo conseguirás que los odie.

Despierta su interés

No es cuestión de dar demasiadas pistas. Se trata de que tu niño sepa que va a ir al museo, pero no que conozca al detalle qué va a ver allí. De esta forma, das lugar a la sorpresa, al descubrimiento. Lo importante es que despiertes su interés, ahí entra en juego tu creatividad.

Relaciona el arte con su día a día

Para que se divierta, tiene que ver cosas que pueda reconocer. Debes ser muy hábil para explicarle a través de su experiencia. Por ejemplo, si están viendo Las Meninas, pregúntale qué ve él ahí. Quizá lo que más le llame la atención sean las faldas tan raras que llevaban. Entonces coméntale que la moda cambia, que cuando se pintó el cuadro, las mujeres usaban ese tipo de faldas y los hombres trajes como el que lleva ese señor que sale en la imagen, el propio Velázquez. Bien, una vez que lo hayas  enganchado, ahora sí puedes hablarle del pintor, de por qué pintaba para los reyes, de…

Aún no inviertan tanto tiempo 

El recorrido por el museo no debería durar más de una hora. No puedes esperar que un niño esté atento (ni entretenido) durante más tiempo. No se trata de verlo todo, ni iquiera de ver mucho, sino de disfrutar del arte. Escoger unas cuantas obras y explicársela con interés es lo mejor para que tu pequeño vaya agarrándole gusto a esto del arte. ¿Que no tienes un museo cerca? No te preocupes, también hay arte en edificios,  en iglesias, estaciones, ruinas… Si le buscas, seguro algo te quedará cerca.

No importa el conocimiento sino el disfrute

No es fundamental que los niños salgan del museo con muchos conceptos académicos. Lo importante es que disfruten y aprendan a mirar las obras. Y para ello es importante que utilices un lenguaje que sean capaces de entender. En los museos, los responsables de las visitas organizadas para niños tienen un buen truco para captar su atención y para que comprendan sus explicaciones: utilizar muchos sinónimos.

No lo hagas obligación

Si ves que ha perdido interés y no es capaz de retomarlo, lo recomendable es dejarlo para otro día o hacer un descanso y jugar un ratito a algo. Pero fuera del museo, en el jardín… nunca en la misma sala donde están viendo las obras. O qué tal, tomar un refresco y luego seguir. Ir al museo no es como ir a la escuela, no es obligatorio. Si tu pequeño cree que disfrutar del arte es otra tarea más, no conseguirás que le guste de verdad.

Haz que participe

¿Qué ves aquí? ¿Puedes encontrar un burrito en el cuadro? Conseguir que interactúe con las obras es la mejor forma de inculcarle amor por el arte. De hecho, casi todas las pinacotecas que ofrecen programas infantiles tienen talleres donde los niños ponen a prueba su destreza.

Haz del arte un encuentro de familia

Está claro que si tú o tu pareja no son aficionados ni disfrutan de la visita, difícilmente van a poder transmitir a su niño entusiasmo. Por eso, estaría bien que el museo fuera una especie de encuentro familiar, algo de lo que disfrutara toda la familia.

Si los niños no disfrutan, no amarán el arte. A estas edades, lo que más les emociona hacer es jugar, reír, moverse, sentirse grandes, descubrir…
y si lo pueden hacer en un museo, les gustará.

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Salud

Beneficios de dormir la siesta

Los beneficios de dormir la siesta son varios, el principal es gozar de una vida más sana.

Por Josselin Melara

Dormir la siesta es necesario para una vida sana ya que el sueño saludable es uno de los aspectos más importantes para que tu cuerpo funcione mejor.

¿Por qué es necesario dormir la siesta?

El sueño es necesario e importante para todos, sin excepción. Mientras dormimos, nuestro cuerpo, además de descansar, cumple con otras funciones vitales para que al día siguiente nos sintamos súper bien.

Un buen sueño mejora la calidad de vida, el dormir sanamente mejora la relación que tenemos con nuestra familia. Es muy importante que todos durmamos lo suficiente en el hogar.

Los beneficios de las siestas son…

  1. Incrementan la creatividad y ayudan a resolver problemas de forma más óptima.
  2. Evitan problemas de sobrepeso. El insomnio hace que las células grasas liberen menos peptina, la hormona supresora del apetito, y más grelina, hormona del apetito.
  3. Dormir la siesta te ayuda a estar más saludable a nivel físico, mental y emocional, especialmente si tomas durante el día.
  4. El no dormir aumenta la presión arterial y las probabilidades de sufrir una enfermedad del corazón.
  5. Si duermes bien, es menos posible que tengas problemas de depresión y ansiedad.

Recuerda: dormir la siesta (con una duración de al menos 20 minutos) durante el día te puede hacer sentir mucho mejor. Regálate esos minutos, ¡te sentirás de maravilla!

¿Tú y tu hijo duermen la siesta?

 

 

 

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Ser Mamá

Cómo ser más creativa y aumentar tu autoestima

La creatividad te da la oportunidad de resolver problemas y adaptarte a lo desconocido, con estos tips de decimos cómo ser más creativa y aumentar tu autoestima.

El cerebro está dividido en dos hemisferios: el lado derecho controla las aptitudes espaciales, el reconocimiento de imágenes y aprecia el arte y la música. El izquierdo, controla el lenguaje, las matemáticas y las habilidades lógicas. Cuando realizas algo nuevo, pones a trabajar a uno u otro hemisferio.

¿A qué ayuda ser creativa?

Ayuda a conocerte mejor.

La creatividad te hace más atractiva para el sexo opuesto.

Cómo ser más creativa

Cambia tu perspectiva. Hoy proponte llevar a cabo una actividad que nunca has hecho o algo que haces siempre de forma cotidiana, resuélvelo de una manera diferente. Por ejemplo, en lugar de café hazte un té o jugo frutal, toma otro camino a casa de tus papás, el salir de tu rutina ayudará a mejorar tu creatividad.

Nunca digas nunca. El obstáculo más grande para cambiar, eres tú misma, anímate a intentar cosas diferentes y a salir de tu zona de confort.

Cambia tu vocabulario. Elimina frases como “no puedo”.

Escribe tus problemas. Si le has dado vueltas y vueltas a un asunto, te vendrá bien ponerlo en papel, al hacerlo mirarás todo con nuevos ojos

Platica con otras personas. Quizá estás enfrascada en un problema y al entablar un diálogo con un conocido verás las cosas desde otra perspectiva.

Pon música. Generalmente cuando estás relajada vienen ideas nuevas a tu cabeza, escríbelas porque con las actividades del día a día pueden olvidarse.

Descansa. Si algo te abruma, te provoca estrés o ansiedad, lo mejor será que le des la vuelta, cuando dejas de pensar en algo constantemente, por arte de magia aparece la solución.

Cómo ser más creativa mejora mi autoestima

¿Cómo te percibes y qué quieres que las otras personas piensen de ti?

El secreto para encontrarte, es estar en paz contigo. Para lograrlo y encontrar tu identidad, debes vivir en equilibrio.

Quererte, cuidarte, conocerte y entenderte es vital para vivir feliz. Estos tips te ayudarán a reforzar tu autoestima.

No tengas miedo de aceptarte, eres única y diferente a las demás.

No le copies a nadie, atrévete a ser tú.

¿Qué tipo de mujer eres?

Cómo te percibes dice mucho de tu personalidad.

Natural: libre y práctica en todos los sentidos. No sacrificas comodidad por estética.

Tradicional: transmites confianza y te gustan las rutinas.

Elegante: llamas la atención.

Romántica: muy femenina y detallista.

Seductora: provocadora, usas colores vivos y ropa ajustada.

Creativa: evitas las rutinas, te gusta mezclar colores y texturas.

A la moda: adoras que te volteen a ver, tu personalidad es fuerte.

Intenta ir cambiando hábitos poco a poco y verás como tu vida cambia para bien.

¿Qué estilo te define? ¿Te cuesta trabajo hacer cambios en tu vida?

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¿De qué sirve dar a tu hijo crayolas para que haga garabatos?

Para los adultos, los garabatos y dibujos de los niños pueden ser simples rayones sin sentido, pero en realidad tienen una gran aportación en el desarrollo de tu hijo. De hecho, los padres cada vez se interesan más por los dibujos de sus hijos, los miran con entusiasmo, los enmarcan, los coleccionan; ¿eres de este grupo? 

Si tu respuesta ha sido sí, quizá te ocurra que no es la belleza del dibujo lo que más te cautiva sino su riqueza expresiva, lo mucho que tu hijo dice a través de sus dibujos y garabatos, por lo que sabes que dar a tu hijo crayolas para que haga garabatos y dibujos es un acto que suma mucho a su desarrollo emocional.

DE CRAYOLAS, GARABATOS Y EL DESARROLLO DE TU HIJO

Los niños tienen propensión a dibujar desde muy pronto.

A los 18 meses pueden ya tomar un lápiz o una crayola y hacer los primeros garabatos: trazos desordenados, descontrolados, irregulares y de dirección variable. Estos primeros dibujos suelen salirse del papel y carecen de sentido. El garabato funciona como simple descarga motora para el niño, que obtiene placer con el movimiento. Con frecuencia mira para otro lado mientras hace estos trazos.

Aunque estos garabatos no representen nada, a ellos les resultan divertidos y son una forma de expresión. Algunos padres tratan de encontrar en ellos algo que pueda reconocerse, pero en esta primera etapa es inconcebible que el niño pueda trazar un dibujo de algo real. Y, sin embargo, es importante interesarse por lo que hace, pues él debe sentir que este modo de comunicación es aceptado y valorado por los adultos.

Llega un momento, más o menos a los seis meses de empezar a garabatear, en que el niño descubre que hay una relación entre sus movimientos y los trazos resultantes, y eso es una experiencia muy importante para él. Trata de usar varios colores, le gusta llenar toda la página y probar materiales diferentes: plumón, crayola, lápices de colores… La experimentación predomina sobre la expresión, toma un lápiz de color tras otro, y suele hundir las puntas por la presión.

Con dos años y medio

Ya trata de dirigir y controlar el movimiento de la mano, comienza a respetar los límites de la hoja e intenta cerrar las líneas. La coordinación mejora, el garabato se hace circular y los trazos más controlados. La actitud de los padres y educadores es ahora más importante, pues el niño acudirá a ellos con sus dibujos para que participen de su entusiasmo. Además aparece el simbolismo. Los garabatos siguen sin parecerse a nada real.

Y a los tres años, cuatro años… 

Los niños empiezan a dar nombre a sus creaciones, pues para ellos ya representan personas u objetos («esta es mamá», por ejemplo), aunque con un sentido personal y poco estable. Lo que empezó siendo una pelota puede convertirse sobre la marcha en un caballo y terminar siendo una casa.

La cantidad de tiempo que el niño dedica ahora a esta actividad aumenta. Los garabatos pueden estar bastante bien diferenciados, bien distribuidos por la hoja, y por lo regular describe lo que está haciendo.

Empieza a darse un parecido entre el dibujo y la realidad, aunque la representación de lo real es muy rudimentaria, ya que el niño todavía no tiene noción de distancia, perspectiva ni proporción.

Es ahora cuando la figura humana comienza a aparecer en sus dibujos. Personas que suelen consistir en un círculo con marcas que representan los ojos, la nariz y la boca, que pueden estar en cualquier lugar y posición dentro de ese círculo (al principio, incluso fuera de él).

Estos personajes quizá tengan orejas y pelo, representados de manera rudimentaria, y también unos brazos rígidos que salen directamente de la cabeza. A veces los brazos terminan en unas manos compactas, a modo de mazo, que incluso pueden rematarse con unos dedos que casi nunca serán cinco. Las piernas, si las hay, también salen de la cabeza; suelen ser dos trazos rectos que terminan en unas bolas a modo de pies.

Nos encontramos en lo que suele llamarse la etapa del «renacuajo». A veces ya en estos años aparece el tronco en forma de un rudimentario óvalo o rectángulo, pero todavía no hay cuello. Es frecuente que las figuras estén haciendo algo, pero hay que adivinarlo a partir de otros objetos que tienen al lado (una pelota, por ejemplo) o de los comentarios del niño.

A veces a los cuatro años empiezan a aparecer la ropa y el paisaje. Incluso algunos ya no dibujan cosas aisladas, sino que insinúan contextos, escenas: el hombre puede estar sobre un suelo, bajo un sol, hay un coche que pasa, un árbol…

Así, el interés del pequeño por dibujar personas (suele ser lo primero que pintan) se mantendrá a lo largo de toda la infancia: pasarán de pintar personajes anónimos, a retratarse a sí mismos, a sus padres y hermanos, a sus amigos… Procura no forzar a tu hijo a que le dé nombre o sentido a lo que dibuja, mejor foméntale la libre espontaneidad: sé flexible y no trates de encasillar sus producciones.

Por Felipe Salinas

 

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Así Crece

Ejercicios de meditación para niños

Los niños que practican la meditación son más creativos, toda vez que logran abrirse al inconsciente de la mente, que es donde nacen los pensamientos originales. Además, al desarrollar su conciencia corporal, logran percibir la tensión excesiva y relajarla; se concentran mejor en lo que hacen, manteniendo su interés en determinada tarea hasta que la finalizan; se conocen mejor y son más conscientes de su enorme potencial que de sus limitaciones.

Pueden apaciguar la ansiedad, la preocupación y otros estados emocionales que habitualmente tienden a inhibir la expresión de su creatividad. De hecho, expertos aseguran que durante las sesiones de meditación desciende el ritmo cardiaco, la tensión arterial y los niveles de estrés, todo lo cual repercute en una mayor o menor tendencia a la creatividad.

A continuación te proponemos algunos ejercicios básicos para que empieces cuanto antes a entrenar a tu pequeño en el maravilloso arte del control mental; están dirigidos a desarrollar su cretividad, que ya de por sí es innata en él porque es una capacidad de todo ser humano.

Ejercicio 1: «La casita»

Objetivo: estimular la creatividad.

¿En qué consiste? Pide a tu hijo que se recueste boca arriba y cierre los ojos. Invítalo a imaginar la figura de una casita dibujada a lápiz en una gran hoja de papel blanco. Ahí están la puerta, las ventanas… Ahora la casita es de colores y tiene un jardín alrededor, con árboles, flores y un lago. Después llegan los pájaros, las ardillas que corren por el pasto y trepan por los árboles. El sol brilla y llena el jardín de luz, y unos niños salen a jugar. Asegúrate de que no abra los ojos durante el ejercicio y al terminar la anterior descripción del paisaje, permítele expresar qué más sucede en «la casita».

Ejercicio 2: «El retrato»

Objetivo: entrenar su poder para visualizar.

¿En qué consiste? Dile que imagine una fotografía de su personaje de cine o televisión favorito, o bien de un amiguito o de algún miembro de la familia. Recuérdale que, como es «una foto», el personaje no se puede mover ni hablar, y guíalo para que observe cada uno de sus cejas, ojos, cada lado de su nariz, la boca, las mejillas, el cuello…La simple concentración en determinada imagen, lo ayudará de aquí en adelante a ser más observador de los detalles a su alrededor.

Ejercicio 3: «¿Qué suena?»

Objetivo: echar a volar su imaginación a través de los estímulos auditivos.

¿En qué consiste? Piensa en cinco o seis estímulos sonoros, como por ejemplo el que produce el chorro del agua de una llave, una tetera hirviendo, una secadora de pelo, gotitas de agua cayendo sobre una cubeta de plástico, una bolsa de celofán que se frota, la piel al ser rascada, el soplar para inflar un globo, etcétera.Ahora pide a tu pequeño que cierre los ojos mientras tú reproduces determinados ruidos o sonidos. Acto seguido, anímalo a adivinar de qué se trata.