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Todo lo que debes saber sobre las vacunas para bebés

Cuando hablamos de vacunas para los bebés, hay muchas mamás que tienen miedo de que sus pequeños tengan reacciones negativas o sientan dolor con los piquetes, sin embargo, son muy importantes para reforzar su salud.

Es importante señalar que los recién nacidos viene de un lugar en donde no había infecciones, por lo que su sistema inmunológico se encuentra en pleno desarrollo y es importante protegerlos de enfermedades como Neumococo, Tos Ferina, Difteria, Poliomielitis o Hepatitis B.

Por otro lado protegemos a nuestra familia y las demás personas en general, evitando que las enfermedades se sigan propagando.

¿Y podemos retrasar un poco las vacunas?

Es poco recomendable hacerlo, ya que la cartilla de vacunación está diseñada por pediatras que saben en que momento los bebés son más propensos de adquirir algunas de las enfermedades antes señaladas, además es importante protegerlos durante los primeros meses de vida.

¿Qué puedo hacer si no quiero que le duela mucho el piquete?

Se ha comprobado que cuando un bebé es amamantado por su mamá, siente menos dolor y más tranquilidad al ser vacunado, por lo que le puedes sugerir esta alternativa al personal que vaya a poner la inyección.

¡Me preocupa que le pongan tantas vacunas al mismo tiempo!

No debes sentir temor, en varias ocasiones tu pequeño obtendrá de una sola vacuna una combinación que lo protegerá contra más de una enfermedad, esto significa menos piquetes, por lo tanto, menos visitas al doctor con similares efectos secundarios a los de las vacunas individuales.

¿Cuáles son los efectos secundarios más comunes?

  • Dolor en la zona del piquete
  • Inflamación o enrojecimiento
  • Calentura
  • Sueño o malestar general

No te preocupes, son efectos que pasan entre las 4 y 6 horas, además el personal de salud te brindará algunas recomendaciones generales.

 

 

 

 

 

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¡Cinco excelentes tips para salir de viaje con tu bebé!

Salir de viaje con tu bebé es una de las experiencias más bonitas que pueden vivir los papás primerizos, sin embargo, hay que tener en cuenta muchos detalles a la hora de hacerlo, es por eso que te brindamos los mejores tips para no tener problemas.

1.- Llevar varios artículos divertidos para entretenerlo durante el trayecto.

Lleva una maleta extra con artículos novedosos para tu pequeño, es decir, juguetes, lapices de colores, un libro para colorear, un juego de mesa sencillo, o cualquier cosa con la que tu pequeño se entretenga.

2.- Preparar comida para el viaje.

Si el viaje implica varias horas de trayecto, debes tener en cuenta que tu bebé tendrá hambre en cualquier momento, es por eso que debes llevar preparados los alimentos que está acostumbrado a comer como leche, gelatina, frutas o papillas.

3.- Estar listos para cualquier imprevisto

Puede suceder que tu bebé sienta náuseas durante el viaje, pero probablemente no lo sabes hasta ahora, por lo que puedes consultar con el pediatra sobre algún remedio que puedas llevar por cualquier imprevisto, además del que utilizas comúnmente para la fiebre, diarrea o tos, ¡Lo más importante es su salud!

4.- Investiga el clima del lugar de destino

Es una regla muy importante investigar cuál es el clima que se siente en el lugar al que vas a viajar, principalmente si va contigo un bebé, probablemente tienes la maleta llena de ropa ligera, pero ¿qué pasaría si llegas y hay mucho aire frío? o que tal que toda la ropa que llevas es para abrigarlo, ¡pero allá hace un fuerte calor!

5.- Ayudarlo a tomar una siesta.

Cuando los niños salen de casa, difícilmente lograr conciliar un sueño que los haga descansar realmente, por lo que debemos ayudarlos dándoles palmaditas en la espalda, arrullándolos o con cualquier muestra de cariño que los haga sentirse seguros.

 

 

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Todo lo que debes saber sobre el reflujo gastroesofágico en bebés

El Reflujo Gastroesofágico es uno de los problemas más comunes entre los bebés menores de un año, esto se debe a que su aparato digestivo todavía se encuentra muy inmaduro, por lo que el esófago no tiene la fuerza suficiente para cerrarse de manera adecuada.

Cuando esto sucede, se permite que la leche regrese del estómago al esófago, haciendo que el bebé regurgite un poco de leche y en algunas ocasiones su esófago se puede irritar, lo cual provocará dolor y llanto.

Según informa la Secretaría de Salud, alrededor del 50% de los lactantes menores de 3 meses de edad presenta un episodio de regurgitación al día, cifra que disminuye a tan solo el 5% en los bebés de entre 10 y 12 meses de edad.

¿Qué puedo hacer para ayudar a mi bebé?

  • Cuando el pequeño vaya a ser alimentado, debe ser un poco sentado, de manera que su cabeza quede más alta que el resto de su cuerpo, es importante mantenerlo en esta posición media hora después, pues durante este tiempo, el reflujo gastroesofágico es más recurrente.
  • No esperar a que el bebé tenga demasiada hambre, ya que cuando esto sucede, toma la leche con desesperación, forzando a su aparato digestivo a trabajar de la misma manera, hay que ofrecerle el pecho o biberón un poco antes de que empiece a llorar.
  • Hacerle eructar cada dos onzas de leche o en cada pecho.
  • Si aparece el llanto, debemos arrullarlo y consolarlo antes de seguir alimentándolo, porque pierde la tranquilidad y su estómago se sigue esforzando de más.
  • El reflujo es algo muy normal entre los bebés lactantes, por lo que no hay que alarmarse, solamente hay que tener en cuenta las medidas que ya te mencionamos.

¿Qué hago si el reflujo empeora?

 En caso de que se presenten los siguientes síntomas, será adecuado acudir con el pediatra:

  • Vómito o regurgitación frecuente, intenso o violento, generalmente después de una toma de leche.
  • Tos, especialmente después de alimentarse.
  • Silbidos o atragantamiento cuando el contenido del estómago sube al esófago y entra a la tráquea y los pulmones.
  • Irritabilidad o llanto después de comer.
  • Inapetencia y poco o nulo aumento de peso.

 El especialista seguramente recetará medicamentos, sugerirá un cambio de fórmula o que la mamá elimine los lácteos de su dieta mientras amamanta al bebé, pues el reflujo se puede presentar a causa de una intolerancia a ciertas proteínas que contiene la leche o sus derivados.