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Tips para calmar a tu hijo el día de la vacuna

¿Tu bebé suele ponerse muy estresado el día de la vacuna? Las vacunas pueden poner sensible a tu bebé y eso te angustia, sigue estos tips para calmar a tu hijo el día de la vacuna. 

Es normal que cuando lleves a tu hijo a vacunar estés inquieta, la idea de que lo van a inyectar puede ponerte muy nerviosa. Pero debes tener en cuenta que es por su salud.

Para hacer más sencillo este proceso y tu hijo se sienta más tranquilo, te damos las siguientes recomendaciones.

Para calmar a tu hijo el día de la vacuna

1. Cuando vayas a la consulta, lleva un biberón con agua fresca, un chupón de repuesto y su juguete favorito. Trata de estar lo más tranquila que puedas, ya que si tu bebé nota que estás nerviosa, le transmitirás este sentimiento.

2. Vístelo con telas de algodón, evita las prendas sintéticas, ya que estas pueden irritar su piel. Ponle un pañalero de tirantes que no sea necesario quitar para descubrirle el brazo. Procura que la pretina del pantalón sea elástica para que no le apriete. Calcula su toma y dásela una hora antes de la cita, así no tendrá hambre y reduces el riesgo de que vomite.

3. Después de la vacuna, aunque tu bebé no deje llorar debes mantener la calma. Sujeta el algodón que te den, sin masajear, viste a tu hijo y espera 20 minutos cerca del centro de salud para asegurarte de que no tiene ninguna reacción alérgica.

4. No olvides ofrecerle una buena dosis de besos y apapachos.

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5 tips para que tu hijo deje el chupón

No es una ley exacta, solo se recomienda que los niños dejen el chupón a los dos años. Te damos algunos tips para lograr que tu hijo deje el chupón. 

¿Sabías que el chupón le proporciona a tu hijo a lo largo de su etapa sensorio-motriz (dura hasta los dos años) una forma física de autoconsuelo? Y el niño de esta edad cada vez tiene más capacidad de desarrollar estrategias que no son físicas, casi todas relacionadas con el juego y el apoyo emocional.

Solo necesitarás darle un empujoncito:

1. Elijan juntos un lugar físico para el chupón: estará ahí y él te lo podrá pedir cada vez que lo necesite (díselo, claramente). Ya no está completamente a la mano y es más fácil que se olvide de él o solo lo busque en los momentos clave.

2. Anímalo a sustituirlo por otro objeto de consuelo, como un muñeco. Ambos pueden convivir durante un tiempo, no pasa nada.

3. Fíjate en los momentos en los que te pide el chupón: ¿Cómo se siente? ¿Triste, aburrido, agobiado? ¿Es posible que si lo acompañas, juegas con él y lo abrazas no necesite el chupón para afrontar el momento?

4. No lo regañes por pedirte el chupón o llorar por él, eso podría causarle más tensión; ofrécele alternativas. Si aun así quiere su chupón, dáselo. La idea es sustituir una forma de encontrar consuelo por otra que consideres más apropiada o saludable.

5.  Explícale que, como ya es mayor, no lo necesita. ¿Acaso papá o mamá van por ahí con el chupón a todas partes?

6. No cedas ante el primer llanto. De lo contrario, la despedida será aún más difícil. Si ante su llanto desconsolable optas por negociar (por ejemplo, le dices que puede seguir usándolo, pero sólo un día más), cuando llegue el momento, la rabieta se multiplicará.

Espera el momento adecuado para quitarle el chupón; recuerda que a él le ayuda a tranquilizarse y lo reconforta.

¿Esperamos un poco, entonces?

No olvides el papel que desempeña el chupón en la vida de tu hijo: consuela y calma, así que no es necesario provocarle estrés o ansiedad quitándoselo antes de tiempo. Si está en una etapa de grandes cambios (la llegada de un hermano, el inicio de la escuela) o ves que sufre mucho, deja que lo use en tanto termina tal situación.

No hay que forzar

Al obligarlo a dejar el chupón corres el riesgo de que lo sustituya por el dedo. Si lo forzamos con métodos drásticos como tirarlo a la basura, ponerle algo amargo o cortarlo, pueden aparecer otros síntomas, como mojar la cama o morderse las uñas.

El objetivo no es solo que deje el chupón, también consiste en ayudarle a elaborar estrategias para enfrentarse a las dificultades de la vida.

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¿Con quién dejo a mi bebé?

Si debes regresar a trabajar y ronda por tu mente el pensamiento: ¿con quién dejo a mi bebé? Sigue leyendo.

Si debes regresar a trabajar, seguro experimentas mucha preocupación de sólo pensar con quién dejar a tu bebé. Podrías experimentar ansiedad, tristeza, culpa y temor por separarte de tu hijo. Calma, sigue estos consejos.

¿Con quién dejo a mi bebé?

Si vas a contratar a una niñera, pregúntale:

  • Qué haría en ciertas situaciones inesperadas o casos de emergencia.
  • Qué actividades tiene planeadas con tu hijo.

Ventajas y desventajas de una niñera

Ventaja

Tu hijo tendrá atención personalizada.

Puedes organizar la hora de la comida, las horas de sueño y su rutina.

Como estarán en tu casa, tu hijo se sentirá seguro.

Desventaja

Tu hijo pasará por un proceso de adaptación con esta persona.

La inversión puede ser costosa.

Requieres que la niñera tenga una formación profesional.

No pienses en que también hará las labores de tu casa, ya que le dedicaría menos tiempo a tu hijo.

Elige bien

Comparte varios días con la persona que cuidará a tu hijo, observa su actitud y la relación que entabla con tu hijo.

Debes tener confianza de dejarla sola con tu hijo.

Establece reglas.

Enséñale las rutinas del bebé.

Deja algunas recomendaciones por escrito.

Deja en un lugar visible todos los teléfonos donde pueda localizarte.

Instala un circuito de cámara y conéctala a tu celular desde una App, te sentirás segura de ver qué pasa en casa.

Capacítala en cursos de primeros auxilios y estimulación.

Deja en claro lo que no está permitido (sacar al niño de la casa sin autorización, que otra persona visite la casa…).

Dale recomendaciones de seguridad.

Dile que por ningún motivo puede gritarle o pegarle a tu hijo.

¿Cómo saber si cuida bien a mi hijo?

Ponte alerta y toma las medidas necesarias si tu hijo…

Presenta en su cuerpo moretones o heridas.

Está muy sensible.

Llora cuando se le alza la voz.

Se nota incómodo.

Llora por quedarse con la persona que lo cuida.

Tiene algún cambio en su comportamiento.

Se nota rígido o molesto cuando lo cargas.

Confía en la persona que cuidará a tu hijo, ten buena comunicación, ella será tu aliada en el cuidado y sano desarrollo de tu bebé. 

¿Decidiste que una niñera cuidara a tu hijo?