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10 cosas que tu hijo necesita de ti para tener un buen desarrollo escolar

Estudiar es el gran reto al que se enfrentan los niños, que tu hijo tenga un buen desarrrollo escolar puede volverse una presión para toda la familia, pues hay muchas expectativas por lo que debe lograr.

¿Qué puedes hacer para apoyarlo realmente? Aquí algunas ideas concretas que puedes aplicar para que su paso por la escuela sea más agradable y relamente lo prepare para la vida.

 

  • Reflexiona sobre las expectativas que tienes respecto el éxito de tu hijo. Desde el momento que supiste que ibas a tener un bebé se formó una imagen en tu mente: tu hijo siendo el mejor deportista, un doctor o el más social de su salón. Esto es totalmente normal, de hecho es parte del proceso, pero en este momento tu hijo ya está aquí, es una persona con habilidades, intereses y dificultades. La escuela te ayudará a conocerlo mejor y a que explote su potencial para que llegue a ser la mejor versión de sí mismo, alcanzando sus propios éxitos y sueños. 

 

 

  • Ayúdalo a encontrar motivación. La escuela es dificil y  los niños no tienen muy claro por qué tienen que asistir y esforzarse. Desde que es pequeño anímalo a asisitr diario y a alcanzar metas a corto plazo como lograr un proyecto que le interesa o compartir algo con los amigos. Conforme vaya creciendo puedes ayudarlo a entender que sus habilidades y conocimientos es lo que le ayudará a abrir muchas puertas. 

 

 

  • Fomenta su curiosidad. La base del aprendizaje y el pensamiento científico es la cuirosidad pues nos mueve a buscar respuestas. Involúcrate en su aprendizaje a través de preguntas de indagación que lo lleven a reflexionar. ¿Por qué la luna siempre está en el cielo pero de día no se ve?, ¿cómo vive la gente en otros países? Y cuando tengan preguntas, investiguen juntos para ampliar su conocimiento.   

 

 

  • Apóyate en sus intereses y habilidades. A veces ponemos la atención en los aspectos que se le dificulan pues son los que despiertan una alerta, pero es muy probable que en la vida tu hijo sobresalga por lo que se le da de manera más natural. Aprovecha esa habilidad o interés, por ejemplo, si no se le dan las matemáticas pero sí la música puedes encontrar la forma de relacionarlas para que, a través de la lectura de las notas entienda las fracciones. 

 

 

  • Encuentra formas de aplicar sus aprendizajes en su día a día. Ver la utilidad de lo que aprende lo llevará a buscar más conocimientos. Si está aprendiendo a sumar, que él pague entendiendo los billetes que debe dar para completar la cantidad, si está aprendiendo los sistemas de medición cocinen un pastel revisando cuántos gramos de cada cosa lleva la receta. 

 

 

  • Hazlo sentir seguro y en confianza. Es importante que tu hijo sienta la tranquilidad de contarte sus logros y sus preocupaciones sin sentir presión o exigencias. Escúchalo, cuando tenga una necesidad apóyalo buscando que poco a poco sea él quien encuentre las soluciones. 

 

 

  • Sean disciplinados. Para alcanzar el éxito escolar se necesita orden, horarios claros de trabajo después de la escuela y mucho esfuerzo. Cuando tenga un logro celébralo con él disfrutando el gozo que viene del trabajo duro. El impulso para ser cada día mejor viene de ahí, no de hacer las cosas por el premio o castigo que espera en casa. 

 

 

  • Mantén una sana comunicación con la escuela. Elegiste ese colegio por una razón y ahora son tu equipo. Cuida no volverte un abogado que va a “luchar” las causas de tu hijo, busca encontrar estrategias juntos.

 

 

  • Apoya sus amistad. Uno de los beneficios más grandes de la escuela es que les permite convivir con otros niños y crear lazos. El juego con sus pares es lo que le permitirá poner en práctica las habilidades sociales que vaya logrando. Busca que tengan momento libres de interacción. Los amigos van más allá del tiempo que pase en esa escuela y se volverán su apoyo incondicional. 

 

 

  • Ayúdalo a descansar. Tu hijo necesita tener momentos de juego, disperción y oscio para poder integrar todo lo que está aprendiendo en la escuela estar listo para el siguiente día. 

 

Por Lic. María Cristina Fernández, Gerente Pedagógico de Advenio.
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Nutrición

Nueces, para estimular la capacidad de aprendizaje de tu hijo

La nutrióloga Cecilia García Schinkel comenta que en los primeros años de vida la nuez es una influencia a largo plazo en la salud y el desarrollo cognitivo de los niños; ¡mira por qué las nueces sirven para estimular la capacidad de aprendizaje de tu hijo!

La experta explica que existen periodos críticos en los que los órganos y sistemas del cuerpo humano se encuentran en estados plásticos y sensibles al ambiente, en los que es fácil propiciar su desarrollo; la mayor parte de ellos sucede en el útero, excepto para el cerebro, el hígado y el sistema inmunológico, que permanecen plásticos después del nacimiento, hasta cerca de los 12 años, con una mayor posibilidad de desarrollo, sobre todo para el cerebro, hasta los 6 años.

Justo por esto, los estímulos correctos son indispensables para lograr su desarrollo, el del cerebro en particular. Entre estos estímulos, la nutrición es esencial, sin ella es imposible lograr las conexiones eléctricas, las sinapsis, entre las neuronas, que determinan el desarrollo cognitivo adecuado en tu niño y abren su potencial a un adulto eficiente, eficaz e independiente.

Para estimular la capacidad de aprendizaje de tu hijo

Existen diversos nutrimentos que son importantes para el desarrollo del cerebro, como el hierro, zinc, colina y las vitaminas del complejo B, especialmente el ácido fólico en ciertas etapas y la vitamina B12 en otras.

Pero de todos los nutrimentos importantes para la infancia, son quizá los ácidos grasos de la familia omega 3, poli insaturadas de cadena larga, los más importantes. Esta familia, compuesta en su mayoría por ácido alfa-linoleico, DHA y EPA, juegan un papel esencial en el desarrollo cognitivo, pues por tratarse de un ácido graso de cadena muy larga, de 22 carbonos y muy instaurado (con 6 instauraciones) son sustancias muy flexibles y maleables, lo que les da a las neuronas que recubren en el cerebro gran capacidad de flexibilizarse, acercándose unas a otras, logrando las conexiones entre ellas, sinapsis que son la base fisiológica del desarrollo cognitivo.

Son los pescados de agua fría, como el salmón, atún, trucha y sardina, los alimentos más conocidos por su concentración de los ácidos grasos omega 3, especialmente DHA. Sin embargo, también encontramos estos ácidos grasos en muy buenas concentraciones en semillas oleaginosas y en algunos aceites, como el de soya, canola y maíz.

Mira, por ejemplo, los beneficios del atún para tu hijo

La mejor noticia dentro de esta información es que las deliciosa nuez, fácil de combinar, suculenta en sabor y textura, tan transportable y combinable, es una excelente fuente de ácidos grasos omega 3, en particular de ALA, acido alfa-linolénico, que el cuerpo puede fácilmente convertir en cualquiera de los otros dos integrantes de la familia omega 3.

Especialmente en los primeros años, cuando los niños sons estimulado de distintas maneras, como en el juego, el ejercicio, el desarrollo de la imaginación, el arte, la lectoescritura y las matemáticas, las neuronas cerebrales se flexibilizan y se acercan a otras formando unos puentes llamados sinapsis que permanecen a lo largo de la vida y le brindan habilidades motoras, sobre todo, cognitivas.

Si en algún periodo del desarrollo esa capacidad de sinapsis no es aprovechada o no se logra, es difícil recuperarlo. Por eso, dale a tu hijo alimentos ricos en omega 3, como pescados de agua fría y semillas como las nueces.

¿Cómo darle nueces a tu hijo?

Consumir habitualmente un puñito de nueces como parte del desayuno, en ensaladas, postres, platos fuertes y salsas, o como componente fundamental de los refrigerios de media mañana y de media tarde, ayuda a garantizar el consumo adecuado y suficiente de estos ácidos grasos esenciales que no son tan fáciles de obtener en la dieta habitual.

Aunque tu hijo puede empezarlas a consumir a partir de los 12 meses, no es recomendable dárselas solitas porque podría ahogarse con alguna. Lo mejor es licuarlas en su papilla, por ejemplo.

Para tu hijo en edad preescolar y el escolar, son ingredientes ideales de una lonchera saludable. Seis nueces en mitades, con una verdura o fruta hacen un excelente snack.

Por Berenice Villatoro

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