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Tengo muchos antojos, ¿y ahora qué?

Estás embarazada, todo el tiempo tienes ganas de comer dulces o snacks salados… Si viene a tu mente «tengo muchos antojos, ¿y ahora qué? Sigue leyendo.

¿Qué son los antojos?

No se sabe con certeza por qué durante el embarazo el 90 % de las mujeres experimentan deseos de comer algunos alimentos especiales.

Para saber más

El aspecto nutricional dice que una mujer embarazada requiere un alimento específico porque el bebé requiere algún nutriente. Entonces, los antojos son una manifestación de una deficiencia que el cuerpo debe cubrir. Por ejemplo, si tienes antojo de un alimento dulce, es porque tu cuerpo requiere energía.

Mito: se dice que si no cumples con tus antojos, tu hijo nacerá con una mancha, no lo creas.

El aspecto emocional menciona que es la forma en la que una mujer embarazada expresa sus necesidades afectivas ante su familia y pareja.

La ciencia dice que los antojos se deben a alteraciones fisiológicas que se sufren por el alboroto hormonal. También por eso, puedes estar más sensible del sentido del olfato o en el gusto.

¿Por qué muero por un dulce o un pan?

Los dulces y los carbohidratos son los antojos más populares. La razón es por que el bebé necesita glucosa para crecer y la insulina es la hormona que mejor estimula este crecimiento.

Alimentos salados

Los alimentos salados se relacionan con el aumento en el volumen de sangre, que requiere más sodio para mantener un adecuado balance de fluidos.

Cubos de hielo o bebidas heladas

El hielo funciona como anestésico del vómito, humedece la saliva y permite tragarla con mayor facilidad. También se cree que el gusto por el hielo es un signo de anemia por deficiencia de hierro.

¿Los antojos representan riesgos?

No hay motivo para no darte un antojo, siempre y cuando lo hagas con moderación.

No creas que estar embarazada es tener la libertad de comer todo lo que se antoje porque podrías sufrir de:

Sobrepeso

Deficiencias en la nutrición

Problemas dentales

Diabetes gestacional

¿Son demasiados tus antojos?

Si no puedes controlar tus antojos y sientes que se apoderan de ti…

1) Consulta a tu medico.

2) Trata de distraerte.

3) Haz ejercicio, si tu doctor lo recomienda.

4) Teje algo para tu bebé.

5) Leer artículos y libros interesantes sobre el embarazo y tu bebé.

Trucos para calmar antojos dulces

Si tienes antojo de helado, congela yogur en moldecitos, será un postre dulce y te dará calcio.

Prefiere fruta seca, pan con un poco de mermelada, jugo de fruta o una galleta integral.

Come semillas como nueces, pistaches o cacahuates.

Consume pequeñas porciones de antojos de vez en cuando.

No confundas tus necesidades emocionales con la necesidad de comer.

Antojos exóticos

Si tienes antojos exóticos, como comer tierra húmeda, gis, pegamento… Evítalos al máximo, significa que tienes una deficiencia de ciertos minerales, díselo a tu doctor de inmediato.

Mi pareja también tiene antojos

El papá desde su inconsciente, se compromete tanto contigo en el embarazo que también empieza a presentar antojos.

¿Por qué ya no me gusta algo que me encantaba?

Si antes disfrutabas de ciertos alimentos y ahora, embarazada no los toleras o te dan asco, naúseas, sientes el estómago revuelto o dolor de cabeza es debido a las hormonas que cambian el pH en los sentidos del gusto y el olfato, lo cual provoca que los sabores y olores se perciban de manera diferente. Si detectas olores y sabores que te provocan malestares, evítalos al máximo, cuando nazca tu bebé, todo volverá a la normalidad.

A medida que tu embarazo avance, tus antojos disminuirán después del tercer mes, pero si no pasa, no te preocupes, consiéntete de vez en cuando.

¿Cuál ha sido tu mayor antojo?

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Diabetes gestacional bajo control

La Diabetes Gestacional puede tener serios efectos en mamá e hijo, pero algunas precauciones hacen posible un embarazo tranquilo y un nacimiento feliz

Por Jessica López Cervantes

Varias investigaciones alrededor del mundo han demostrado que, conforme aumentan los niveles de azúcar en la sangre de las mujeres durante la gestación, también se incrementan las posibilidades de que el niño sea obeso. Por ello es crucial que, durante tu embarazo, la diabetes sea tratada de manera adecuada con el objetivo de romper la relación genética que existe con el bebé; de lo contrario, el riesgo de que sufra obesidad infantil se duplica.

 

¿DE DÓNDE VIENE LA DIABETES GESTACIONAL?

Ocurre cuando el cuerpo de la mujer es incapaz de producir la insulina necesaria que generan las hormonas de la placenta para controlar los niveles de glucosa en la sangre pero, como su nombre indica, es pasajera y desaparece después del parto. Los expertos atribuyen esta condición a los malos hábitos de la vida moderna, como el estrés, la alimentación inadecuada y el sedentarismo; situación que puede presentar cualquier mujer, pero tienen más posibilidades de desarrollarla las gestantes que ingieren dietas basadas en harinas y azúcares; o si se exceden en el consumo de carbohidratos.

Además, existen otras causas: en la mayoría de los casos afecta a mujeres trabajadoras con desórdenes en los horarios de comidas, niveles de estrés muy altos y a quienes realizan poca actividad física. Sin embargo, no creas que todo es negativo: la buena noticia es que la diabetes gestacional se puede prevenir y tratar.

 

8 SITUACIONES QUE ELEVAN TU RIESGO DE DIABETES GESTACIONAL

  1. Tienes familiares con diabetes (parientes de primer grado).
  2. Perteneces a las razas hispana, asiática o indoamericana (en general, las mexicanas estamos genéticamente predispuestas).
  3. Desarrollaste diabetes gestacional en embarazos previos.
  4. Tu edad es mayor a 25 años.
  5. Tienes sobrepeso u obesidad en cualquier grado.
  6. Anteriormente diste a luz un bebé de 4 kg o más.
  7. Has tenido abortos, nacimientos prematuros, hijos con malformaciones congénitas, polihidramnios (presencia excesiva o aumento de líquido amniótico) o mortalidad neonatal.
  8. Padeces hipertensión crónica.

 

¿QUÉ PROBLEMAS PUEDE OCASIONAR LA DG?

Mamá

• Infecciones en las vías urinarias.

• Preeclampsia, caracterizada por presión arterial elevada y retención de líquidos.

Bebé

• Nacer con más de 4 kilos de peso (macrosomía) o con deficiencia pulmonar.

• Hipoglucemia, es decir, una caída drástica en sus niveles de glucosa sanguínea durante el nacimiento, con el consiguiente peligro de padecer convulsiones.

• Ictericia, un exceso en la secreción de la hormona bilirrubina por parte del hígado.

Diabetes gestacional bajo control
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LA VIDA CON DIABETES GESTACIONAL

ALIMENTACIÓN

• 40 a 60 % de carbohidratos complejos o de absorción lenta (cereales integrales y frutas).

• 20 a 25 % de proteínas (carnes rojas, aves, pescado, leche y derivados, huevo).

• 25 a 35% de grasas insaturadas, como aceites comestibles de oliva, girasol o maíz; el aguacate, nueces, almendras, avellanas y ácidos grasos omega 3, disponibles en pescados azules.

• Distribución calórica diaria ideal: 15 % en el desayuno, 5 % en la colación, 30% en la comida, 5 % en la colación de media tarde, el 40 % en cena y 5 % en colación nocturna.

• Hacer tres comidas principales y tomar de dos a tres colaciones que pueden consistir en yogur, queso descremado, fruta o verdura.

• Descarta los carbohidratos simples o de absorción rápida (elevan de súbito tu nivel de glucosa en la sangre): azúcar y todos los productos adicionados con ella.

EJERCICIO

• Te ayuda a suprimir la inyecciones de insulina y/o el uso de medicamentos antidiabéticos, o bien a reducir la dosis al máximo (siempre es bueno evitar las medicinas en el embarazo).

• Reduce tu probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro.

• Prefiere las rutinas que no impliquen actividad uterina y sí empleen los músculos de la parte superior del cuerpo, o nada más camina media hora al día si tu médico lo indica.

MONITOREO DE GLUCOSA

• Te permite observar el control adecuado de la diabetes, te involucra más en tu tratamiento, permitiéndote detectar los momentos de descontrol (hipoglucemia o hiperglucemia) para hacer las correcciones necesarias, ya sea a tu dieta o nivel de actividad física, de manera oportuna.

• Tu meta debe registrar estos valores: en ayunas, menos de 95 mg/dl; una hora después de comer, menos de 140 mg/dl; dos horas después de comer, menos de 120 mg/dl.

CONTROLES MÉDICOS

• El intervalo adecuado entre visitas en general es cada 2-3 semanas hasta la semana 34, y cada 1-2 a partir de entonces.

• Entre las semanas 29 y 33, el médico mide la circunferencia abdominal fetal para determinar si hay macrosomía (crecimiento fetal excesivo). En caso afirmativo se inicia tratamiento con insulina.

• La hospitalización es necesaria cuando hay repercusiones importantes sobre la mamá o el infante (mal control metabólico, hipertensión severa o problemas renales, amenazas de parto pretérmino, infecciones urinarias…).

 

¿LA ENFERMEDAD ES PARA SIEMPRE?

LA DG AUMENTA EL RIESGO de desarrollar diabetes tipo 2. Según la Asociación Latinoamericana de Diabetes, hay probabilidad de hasta 60 % al cabo de 10 años. La buena noticia es que con un estilo de vida saludable esta tendencia se puede revertir. Una vez que el bebé nace debes hacerte chequeos; en principio, pruebas de tolerancia oral  a la glucosa (desde las seis a 12 semanas). Algunos hechos durante un embarazo con DG representan una mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro: haber necesitado inyecciones de insulina, aumento excesivo de peso y que la DG se haya diagnosticado después de la semana 28.

 

ESTE ARTÍCULO SE PUBLICÓ POR PRIMERA VEZ EN LA EDICIÓN IMPRESA DE NOVIEMBRE DE LA REVISTA PADRES E HIJOS.
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¿Conoces cuál es tu peso límite en el embarazo? Saberlo te ayuda a evitar la diabetes gestacional

Se cree que la diabetes gestacional sucede por la cantidad que se consume de azúcar, pero esto no es así: “Se presenta básicamente por los cambios hormonales tan fuertes en el embarazo; además se conjugan otros factores de intolerancia a los azúcares y el aumento de peso”, afirma Vanessa Ubaldo, nutrióloga y educadora en diabetes.

Estos cambios provocan que las células del cuerpo usen la insulina (hormona que ayuda a que las células utilicen la glucosa como energía) de forma menos efectiva, lo cual hace que los niveles de azúcar en sangre se eleven. A esta afección se le conoce como resistencia a la insulina.

Por ello, es muy importante que lleves un control adecuado de tu peso, de tu condición antes y durante el embarazo. Los expertos afirman que el peso por sí solo dice muy poco sobre la salud de la mamá. Según la doctora María Goya, lo ideal sería que te realizaras una consulta preconcepcional antes de buscar el embarazo; el ginecólogo evaluará si necesitas perder peso antes de la gestación y, si no es posible, al menos te enseñará cómo debes comer antes y durante el primer trimestre, siguiendo una dieta sana, no restrictiva; también te recomendará acompañarla con ejercicio.

En sí, tu médico te aconsejará cuántos kilos más o menos puedes aumentar en la gestación, pero hay algunas consideraciones que pueden servirte.

Tu límite en peso

La ingesta calórica media para las mujeres se sitúa en torno a las dos mil calorías. Según los expertos, durante el embarazo la necesidad de calorías diarias aumenta aproximadamente hasta las 2,200 en los seis primeros meses y se incrementa a 2,300 durante el tercer trimestre.

Estas calorías de más son el “combustible” que el cuerpo gestante necesita para realizar todos los procesos que se están llevando a cabo en su interior. Del número total de calorías (2,200—2,300), casi la mitad te servirán de depósito de grasas y proteínas, en especial durante la primera etapa de la gestación. Sin embargo, en el último trimestre es tu futuro bebé quien requiere más energía: nada más para su propio desarrollo, reclama durante este periodo de 100 a 150 calorías para cada día.

El peso ideal de la futura mamá

Los especialistas lo tienen claro: éste es el cálculo de acuerdo con el índice de masa corporal, el estilo de vida antes de embarazarte y los antecedentes familiares. El índice de masa corporal (IMC) en mayores de 20 años se calcula dividiendo el peso entre la altura en metros al cuadrado. Así, por ejemplo, el IMC de una mujer que pesa 70 kilos y mide 1.73 metros de altura, es de 23.7 (70 dividido por 2.99). Se considera que una persona tiene un peso adecuado cuando su IMC está entre 18.5 y 25.

Partiendo de este dato, el ginecólogo calculará cuántos kilos puede engordar la futura mamá a lo largo de toda la gestación:

• Con un peso normal puedes engordar entre 12 y 16 kilos. Si sigues una dieta sana y realizas ejercicio físico puedes continuar con tu mismo estilo de vida.

• Si estás extremadamente delgada (con un IMC por debajo de 18) puedes aumentar entre 12 y 18 kilogramos.

• Si tienes sobrepeso (IMC entre 25 y 29.9) sólo deberías subir entre 7 y 12 kilos.

• Si tu IMC es superior a 30, la ganancia de peso se restringe a 7 kilos, pues se considera que ya tienes suficientes reservas de tejido adiposo.