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Conoce la herida emocional que puede dejarte una cesárea

Este procedimiento quirúrgico, como cualquier otro, conlleva riesgos tanto para el recién nacido como para la mamá, que pueden crear un ambiente emocional negativo en la mamá. Mira a qué nos referimos con esta herida emocional que puede dejarte la cesárea.

Aunque muchas veces hemos dicho que la llegada de un bebé para muchas mujeres es sinónimo de felicidad, la forma en la que viene al mundo también puede significar mucho para las mujeres, pues no es lo mismo que su bebé nazca por parto natural que por cesárea.

De acuerdo con Patricia Roncallo, psicóloga especializada en maternidad, las reacciones emocionales son muy amplias.

“Mientras algunas mujeres pueden expresar tranquilidad o agradecimiento, para otras puede ser una experiencia enormemente abrumadora y sentir una gran tristeza o incluso presentar síntomas de trastorno de estrés postraumático. Algunas madres pueden sentir desconocimiento hacia el bebé y otras no percibir la intervención como algo significativo, hasta que no se encuentran de nuevo embarazadas o les falta poco para parir”, señala.

Una constante entre las mujeres que fueron sometidas a esta cirugía está la separación que sufrieron de sus pequeños al nacer, lo que a muchas les resultó traumático.

Es a raíz de de esta situación que nació el concepto de cesárea respetada, mediante la cual, mamás, médicos, doulas… proponen que la cesárea debe estar justificada por motivos médicos, se deben compartir las alternativas si es que las hay y entonces las mamás dar su consentimiento para realizarla, y no hacerla por mero procedimiento médico.

“Salvo causa de fuerza mayor, la mujer debe estar consciente, acompañada de la persona que elija, y no se le debe separar de su bebé en ningún momento. Se debe facilitar el comienzo de la lactancia de forma inmediata. Estas premisas hacen que la mujer viva la intervención de una forma menos traumática, favorecen el establecimiento del vínculo con su bebé y hacen que sea mucho más probable el establecimiento de una lactancia exitosa”, comentó la especialista.

Al respecto, Roncallo explica que este procedimiento no sólo implica la pérdida del parto fisiológico, sino que también añade “la vulnerabilidad en que la sumerge el alejamiento de su pareja, la separación temprana de su bebé, no iniciar la lactancia espontáneamente y una recuperación lenta y dolorosa que puede dificultar el cuidado del bebé”.

¿Tu estás a favor o en contra de la cesárea, mamá? ¡Comenta en nuestras redes sociales!

Por Ericka Reyes

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Conoce cómo es un parto humanizado

 

 

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Conoce cómo es un parto humanizado

Esta forma de dar a luz a tu bebé ya es una elección de las mujeres en varias partes del mundo, incluyendo México. Conoce cómo es un parto humanizado. 

La cesárea es el procedimiento más recurrente para el nacimiento de los bebés; desde 2010 se ha advertido un incremento desproporcionado de la misma: el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reporta que 38 % del total de los nacimientos se realizan a través de esta práctica.

Esto a pesar de que la cesárea debe ser considerada como una herramienta cuando el parto vaginal es un riesgo para la mamá o para el infante: en un parto prolongado, sufrimiento fetal, una presentación anómala del bebé, trillizos o alguna cardiopatía, entre otros.

Además, en todo caso, es un fenómeno cultural: las mujeres escuchan por todos lados frases que las hacen dudar de su capacidad para parir (“vamos a ver si puedes tener un parto natural”, dice el médico), o historias terroríficas de amigas, primas o el clásico “para qué sufres, mejor opta por una cesárea”.

Sin duda, la necesidad de que el bebé nazca en un ambiente menos estresante y de que la mamá viva este proceso del mejor modo ha provocado el deseo de un parto con menos intervención de los profesionales; máxime ahora que se tienen menos hijos, pues las mujeres quieren vivir el nacimiento de su niño con toda la intensidad y ser las protagonistas de un acontecimiento único y maravilloso en todas sus vidas.

Una forma de lograrlo es el parto respetado o humanizado, el cual poco a poco ha tomado auge en el mundo entero al punto de que en varios países las leyes ya lo consideran y las instituciones de salud lo llevan a cabo.

En México, la Secretaría de Salud Pública lo rige bajo la NOM 007, donde se garantiza, a nivel nacional, que las instituciones médicas favorecerán el parto y evitarán la cesárea siempre que no exista contraindicación médica u obstétrica; informarán a la futura madre del desarrollo de su parto, vigilarán el bienestar emocional de la mujer y, durante el trabajo de parto, respetarán la posición que mejor le acomode a ella. Ahora tienes el derecho de elegir cómo tener a tu bebé; infórmate y haz uso de tu mérito al parto respetado.

Si no existen estos puntos, no es un parto humanizado

  1. En todo momento debes estar informada de tus derechos; tú eliges y aceptas la técnicas que sean necesarias para garantizar tu bienestar y el de tu bebé. La presencia del médico es sólo para dar seguridad y tranquilidad por si algo se complica. Su intervención es mínima.
  2. Respeta la naturaleza y fisiología de la mujer, su capacidad plena para tener a su hijo, dando por hecho que su cuerpo está preparado de forma innata para su maternidad. Por esto, no se recurre a la oxitocina o la ruptura artificial de las membranas sin más, sólo por acelerar las contracciones, ni se hace la episiotomía de forma rutinaria para facilitar la expulsión. Te puedes negar si no es necesaria (debe hacerse únicamente para sacar al bebé si lo está pasando mal) y decir que prefieres sufrir un desgarre si es leve.
  3. Se respetan los tiempos de nacimiento; se espera el “reflejo de eyección”, que se presenta en el momento que debe ser. Al respetar el ritmo de pujo de la madre y evitar la salida brusca de la cabeza del bebé se permite que la vagina, vulva y periné se distiendan de manera gradual, con lo que se evitan los desgarres perineales importantes.
  4. Tú eliges cómo vivirlo: si quieres técnicas analgésicas (como la epidural) o alternativas (como la aromaterapia, musicoterapia, yoga o uso del agua en duchas calientes). Tienes absoluta libertad de moverte para hacer ejercicio, bailar, hacer las expresiones orales y corporales que requieras, tomar la posición que disminuya el dolor; reír, llorar o gritar sin que nadie te juzgue o limite. Incluso puedes elegir a la persona que te acompañará en estos momentos tan especiales.
  5. Salvo en excepciones por problemas de salud, el bebé y su mamá no se separan en ningún momento después del nacimiento, lo que facilita el establecimiento del vínculo y el inicio de la lactancia. En algunos hospitales propician el contacto piel con piel mamá-hijo y la lactancia en el mismo quirófano.
  6. Se te brindan todas las facilidades para sentirte en un ambiente de respeto e intimidad, con luz tenue, aislado de ruidos y sin ninguna clase de presión externa.
  7. Llegado el momento, tú decides cómo y dónde deseas dar a luz: hincada, en cuclillas, de pie, de lado, en cuatro puntos… puede ser en la cama, en el piso, una silla, en el baño o donde quieras y te sientas cómoda y confiada, incluso en una tina.

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9 cosas que tocan hacer a papá si presencia el parto

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Hay contracciones que no anuncian el parto, ¡aprende a reconocerlas!

¿Sabías que durante el embarazo puedes llegar a sentir contracciones que no necesariamente te anuncian que están entrando a labor de parto? ¿Cómo te darás cuenta? Te ayudamos a distinguir aquellas contracciones que te anuncian que estás por empezar la labor de parto y tu bebé está por nacer.

Las contracciones de parto son movimientos contráctiles (contracción y relajación) del útero.

Las que no son de parto:

  • A partir de la segunda mitad del embarazo puedes notar contracciones suaves, no dolorosas y muy poco frecuentes (la pancita se pone dura, como un balón de fútbol). Son las contracciones de Braxton-Hicks: reacciones normales del útero, que está creciendo y se prepara para el parto.
  • En los días previos al parto, las contracciones ayudan a borrar el cuello del útero, por lo que son más intensas y pueden comenzar con ritmo y desaparecer de repente (se llaman contracciones prodrómicas).

Las que sí son de parto

  • Son intensas, dolorosas y regulares, no paran aunque te quedes en reposo.
  • Las percibes cada cinco minutos, durante un periodo de una hora; señal de que ya debes ir al hospital.
  • Son cada vez más molestas y no ceden ni en reposo. En caso de cualquier duda, es mejor que consultes a tu médico.
  • Las contracciones de parto tienen como función dilatar el cuello del útero para que el bebé pueda pasar por el canal vaginal.
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Ser Pareja

9 cosas que tocan hacer a papá si presencia el parto

La realidad es que eres indispensable durante el nacimiento de tu bebé; en el parto serás esencial para tu pareja. Al estar ahí y participar creativamente harás la gran diferencia.

De hecho, la mujeres cuyas parejas las apoyan en el parto, los tienen más cortos y experimentan menos dolor; también tienen una actitud más positiva frente a la maternidad.

Cosas que tocan hacer a papá durante el parto

  1. Recuérdale que desacelere su respiración, inhalar lenta y largamente por cinco segundos pata luego exhalar durante otros cinco; puede calmarla.
  2. Procura que gima durante las contracciones y descanse entre ellas; gritar no es efectivo para enfrentar el dolor .
  3. Ayúdala a relajarse; obsérvala: cuando sienta mucho dolor apretará la mandíbula y los puños, tensará los hombros y contendrá el aliento; eso no ayuda. Mírala a los ojos y sé directo, esto puede parecer agresivo pero funciona. Dile qué hacer: relaja la mandíbula, abre los puños, relaja los hombros, respira.
  4. Muéstrale tú mismo lo que debe hacer mientras avanza el parto; hazlo tú. Afloja tu cuerpo, gime , respira, relaja los puños…
  5. Ofrécele tragos de agua, pedazos de hielos o compresas frías.
  6. Ofrécele un masaje de espalda, manos, pies o lo que quiera. Pregúntale qué le ayuda más…
  7. Dile que está haciendo un buen trabajo: ¡buen trabajo amor, sí podemos, amor! Estas palabras viniendo de ti la ayudarán mucho más de lo que piensas.
  8. Asegúrate de que vaya al baño una vez cada hora. Si no lo hace con esta frecuencia le hace falta hidratarse.
  9. Procura que se levante y se mueva; al estar de pie la gravedad ayudará a que el niño descienda. Esto debe hacerlo durante las primeras contracciones, y en las avanzadas, entre una y otra.

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Papá, ¿sientes miedo al parto?

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5 cursos que te ayudarán a prepararte para recibir a tu bebé

Hay algunos cursos que a ti y a tu pareja les convendría tomar para vivir este momento del mejor modo: informados, conscientes de lo que ocurrirá y preparados con algunas técnicas para recibir a tu bebé que les facilitarán el proceso.

Asegúrense de tomarlos con profesionistas y en centros bien establecidos y avalados por alguna asociación o institución.

Curso prenatal.

Permite a los padres estar más informados sobre los procesos fisiológicos del cuerpo durante el embarazo y parto, incluso reducir el miedo que puede generarles el nacimiento de su bebé. Además, los especialistas les aclaran las miles de dudas que seguramente tienen y les enseñan técnicas para sobrellevar más tranquilos el momento del parto.

Yoga para embarazadas.

Ideal para que mamá trabaje la conciencia corporal y el respeto a sus emociones para sentirse más conectada consigo misma y con su bebé. Mientras no haya contraindicación médica, se puede iniciar a partir del tercer mes de gestación (semana 14).

Acomodando al bebé.

Este taller consiste en la enseñanza de técnicas de posicionamiento del bebé para evitar cesáreas innecesarias. Desde el inicio del embarazo, estas técnicas y posturas ayudan a que mamá identifique sola en qué posición está su bebé, asimismo, mejoran la flexibilidad de los tejidos, lo cual prepara el cuerpo para el trabajo de parto.

Técnicas de porteo.

Es una de las experiencias más placenteras que existen para ambos padres. Les enseñan cuáles son las reglas de seguridad y los diferentes tipos de porteo para que encuentren el que les conviene. Conocen más del fular, rebozo o mascada flexible, rígido, o de la bandolera, del mei tai, etcétera.

Lactancia.

A pesar de ser algo muy natural, hay veces que la lactancia puede complicarse en un inicio y vale mucho conocer desde ahora todo lo que tiene que ver con ella. Una doula te podrá ayudar mucho en este tema, enseñándote las técnicas correctas para dar el pecho.

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