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Controla los berrinches sin perder la paciencia

Controla los berrinches sin perder la paciencia

Casi todos los niños pasan por la etapa de berrinches, alrededor de los dos años, tu hijo manifiesta su descontento a través de los berrinches o rabietas.

¿Por qué hace berrinches?

Es la manera de tu hijo de expresar que no está contento con algo.

Son la forma en la que deja salir su frustración.

Es porque aún no sabe cómo afrontar alguna situación.

Los berrinches son pasajeros, desaparecerán cuando aprenda a controlar sus emociones.

Los berrinches además de llanto, pueden incluir que tu hijo se tire al suelo o patalee, incluso que se prive o se le vaya el aire, nunca dejes que se lastime con algo.

Es una manifestación que poco a poco irá controlando.

Controla los berrinches sin perder la paciencia

Casi todos los niños pasan por la etapa de berrinches, alrededor de los dos años, tu hijo manifiesta su descontento a través de los berrinches o rabietas.

Dependiendo de cómo reacciones a sus berrinches, es posible que se extiendan ya que les funciona como herramienta para lograr algo.

Cambia de lugar

Si estás en casa y tu hijo hace berrinche, salgan un momento al patio o a la calle, esto les ayuda a no centrar su atención en su ira y a despejarse un poco para calmarse más rápido.

Espera a te escuche

Si tu hijo está en pleno llanto, agáchate para que sus ojos queden a tu altura, tómalo por los hombros o la cara y espera a que te mire. Cuando tengas su atención dale una explicación corta y concreta.

No pelees con él

Sabemos que los berrinches pueden sacarte de control y agotar tu paciencia. Pero como adulto, debes tener en mente que eres su ejemplo y cómo tú reacciones, será cómo tu hijo también lo hará.

Respeta su tiempo

A veces los berrinches son solo una forma de desahogo, no lo ignores porque le das el mensaje de que no te preocupas por él.

¿Qué decirle?

Dile que sabes que está enojado, pero que debe controlarse poco a poco. Por más que llore, no cedas, ya que verá que es una estrategia para que le cumplas lo que quiere.

Dile esto: «Veo que estás muy enojado, cuando se te pase el enojo, quizá podamos ir por el helado».

La mejor estrategia

  • Por más difícil que sea, mantente firme.
  • Dile con tranquilidad que ese comportamiento no lo llevará a ningún lado.
  • Enséñale formas de pedir las cosas.

Con tu ejemplo, enséñale a su hijo a sacar la frustración sin explotar.

¿Tu hijo hace berrinches?

Mira estos consejos

5 consejos para tener una buena comunicación con tu hijo

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Beneficios del baile para tu hijo de dos años

¿Tu hijo escucha música y se pone a bailar? Estos son los beneficios del baile para tu hijo de dos años.

Quizá tu hijo es demasiado pequeño como para inscribirlo a clases de danza, en realidad lo único que necesita es que le des la oportunidad de bailar.

Sigue estos sencillos tips:

En tu casa deja un espacio libre de obstáculos en donde pueda moverse con libertad y seguridad.

Pon una canción pegajosa y deja que se mueva libremente.

Tu hijo de dos años prefiere los ritmos alegres, que lo incitan a bailar y a aplaudir.

Beneficios del baile

Al bailar tu hijo descarga emociones

Hace ejercicio

Fortalece sus músculos

Cuanto más baile, tu hijo aprenderá a controlar mejor su cuerpo

Aumenta su actividad cerebral ya que se activa la región superior del cerebro, que es la que rige la motricidad

Libera energía y descansa mejor al dormir

Estimula el lóbulo frontal, donde se localiza el lenguaje, y las áreas cerebrales que intervienen en los procesos intelectuales.

Le permite mantener el equilibrio por más tiempo.

Conoce su cuerpo.

Mientras más dominio de su cuerpo experimente tu hijo, se sentirá más seguro, estará más despierto intelectualmente y tendrá un mejor humor.

¿Cuál es la música favorita de tu hijo?

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Enseñarlo a compartir: ¿sí o no?

A LOS DOS AÑOS TU HIJO TIENE UN SENTIDO MUY PERSONAL DE LA PROPIEDAD Y ESTÁ MÁS DISPUESTO A RECIBIR QUE A DAR. SI LE QUITAN ALGO, MOSTRARÁ INCONFORMIDAD CON UN ESCANDALOSO BERRINCHE. SIGUE ESTOS TIPS PARA SABER QUÉ HACER

Por Armando Ayala

Quizá te suena conocida la frase “es mío, mío y mío”. Desde que un niño distingue cuáles cosas componen el mundo que le rodea, se da cuenta de que su territorio no es muy amplio: su cuerpo, ropa y juguetes es todo lo que tiene y por eso los defiende a capa y espada. Un niño atesora sus pertenencias para afirmar que son suyas y sólo suyas.Tu hijo juega tranquilo con una pelota y ni se acuerda de que dejó a un lado un camión, pero cuando descubre que otro niño pretende usarlo, ¡se le hace imprescindible! A esta edad, los amigos de juego son relaciones fugaces (en el parque, por lo general), no puedes pretender que muestre ninguna empatía por otros o que desee hacerle un regalo o préstamo a un niño que sólo ha visto un par de minutos o a un primo que ve nada más los fines de semana. En muchas ocasiones ese afán de poseer algo se debe a un auténtico ataque de celos. Compartir o prestar son nociones que todavía no entiende y confunde fácilmente con la pérdida. Las cosas que posee son su identidad.

Enseñarlo a compartir: ¿sí o no?
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¿QUÉ HACER?

Enséñale a cuidar sus pertenencias: es importante porque el apego que siente por determina- dos objetos refleja su desarrollo. Gracias a sus tesoros, el pequeño siente que tiene algo que le ayuda a ser alguien. A medida que pase el tiempo, aprenderá el placer de compartir.

 

AYUDA A TU HIJO A:

•Entender que algunas cosas no son de nadie o son de todos (como los juegos del parque) y que debemos respetarlos y cuidarlos por un bien común.

•Que las pertenencias de los demás se pueden prestar si las pide adecuadamente, pero también tiene que aprender a aceptar un “no” por respuesta.

•Ver que lo que es sólo suyo y de nadie más (un juguete favorito o un libro especial) lo puede prestar cuando quiera y a quien quiera o tiene el derecho de no prestar.

•Compartir, pero respetando sus pertenencias y su deseo de reservarse en exclusiva algunas cosas.

 

ESTE ARTÍCULO SE PUBLICÓ POR PRIMERA VEZ EN LA EDICIÓN IMPRESA DE LA REVISTA PADRES E HIJOS DE DICIEMBRE