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Cómo afecta la contaminación la salud de tu bebé y tu embarazo

Cómo afecta la contaminación la salud de tu bebé y tu embarazo en estos días en donde los índices de CO2 han estado hasta el tope y en la mayor parte del planeta se registra mala calidad del aire.

La contaminación sí afecta a tu bebé, mira qué puedes hacer. Durante el embarazo no pensamos en los riesgos que puede tener la contaminación para nuestro bebé, a veces, es un tema que sí llega a afectar.

En las grandes ciudades, los índices de contaminación son altos y el aire contiene una serie de sustancias que han resultado ser dañinas para la salud.

La mayoría de las mujeres que viven en áreas con niveles altos de contaminación tienen bebés sanos, pero protegerse de cierto tipo de contaminación durante el embarazo ayuda a que el riesgo para tu bebé sea mínimo.

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Cómo afecta la contaminación la salud de tu bebé y tu embarazo

Riesgos para mamá

  • La toxicidad puede dañar las células y aumentar el riesgo de un menor flujo de sangre a la placenta y una disminución de transferencia de nutrientes al bebé. 
  • Desarrollo de hipertensión, parto prematuro o recién nacido de bajo peso. 
  • Ojos irritados o vista cansada. 
  • Malestar en general del cuerpo. 
  • Dolor de cabeza, náuseas o más mareos.

Riesgos para el bebé

  • Bajo peso al nacer. 
  • Daño en el desarrollo pulmonar. 
  • Tendencia a padecer asma o alguna enfermedad respiratoria. 
  • Alteraciones en el desarrollo del sistema inmunológico. 
  • Podría padecer de infecciones de oído.

Cómo protegerte y a tu bebé

  1. Descarga una app que mida la calidad ambiental del aire. Los días de alerta por mayor contaminación sal a la calle muy temprano o cuando anochezca.
  2. Evita hacer cualquier tipo de ejercicio al aire libre cuando haya alerta de mala calidad del aire.
  3. Instala filtros de aire que aíslen de tu casa las partículas contaminantes.
  4. Evita la exposición al aire acondicionado. 
  5. Si te es posible y tu médico lo aprueba, da un paseo por el campo o la playa al menos cada dos meses. Al respirar aire puro se favorece la oxigenación celular, lo cual elimina las toxinas del organismo, reduce el estrés, relaja el sistema nervioso, contribuye al estado de bienestar general y mejora el rendimiento físico por la reducción de la contaminación en CO2.

Una buena alimentación ayuda

Una dieta equilibrada y rica en estos nutrientes te ayudará a mejorar tu estado de salud y el de tu bebé. Consume alimentos ricos en…

Vitamina E protege contra el daño celular y aumenta el suministro de oxígeno a las células, por lo tanto, fortalece el sistema inmunológico. Los alimentos que más vitamina E poseen son las hojas verdes, los cereales de grano entero, la yema de huevo,

Vitamina C ya que fortalece los vasos sanguíneos, esto te ayuda sobre todo a sanar más rápido. Las principales fuentes de vitamina C son la naranja, la fresa, el mango, el brócoli y la papaya.

Selenio protege al cuerpo contra el daño de los radicales libres, que pueden producir cáncer en el hígado y los pulmones. Lo encuentras en el huevo, cebolla, ajo, cereales de grano entero y pescado.

Vitamina A y betacaroteno ayudan en la formación y mantenimiento de las membranas mucosas que recubren los conductos nasales y el tracto intestinal, haciéndolos más resistentes a las infecciones. Algunas fuentes buenas de esta vitamina son la mantequilla, las zanahorias y el hígado.

Cuidar la salud de tu bebé y la tuya es muy importante para evitar padecimientos futuros y complicaciones en el parto.

¿Vives en una gran ciudad?

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Cuida a tus hijos de las enfermedades respiratorias crónicas

Las enfermedades respiratorias crónicas (ERC) son padecimientos de las vías respiratorias y otras estructuras del pulmón, y de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) ocasionan hasta 5 millones de casos graves cada año en todo el planeta.

Dentro de las ERC más comunes y que se agravan con infecciones respiratorias, son las alergias respiratorias. Una alergia respiratoria es el resultado de un mal funcionamiento del sistema inmunitario que provoca que el organismo reaccione de manera anormal o exagerada frente al contacto con elementos normales del ambiente, conocidos como alérgenos, sustancias inofensivas transportadas por el aire. Así lo señala el Dr. Gerardo López, alergólogo e infectólogo pediatra, miembro de la Academia Mexicana de Pediatría.

Los principales alérgenos respiratorios son:

-Los ácaros del polvo doméstico

-El polen de pastos y árboles

-El pelo de animales

-El moho

Estos, al ser inhalados, pueden inducir reacciones inflamatorias en la nariz, los ojos, la garganta y los bronquios, lo que se conoce como rinitis alérgica. Esta se clasifica de acuerdo con la frecuencia en la que se presenta, ya sea estacional, que se da únicamente en ciertos periodos de tiempo, mientras que la crónica se manifiesta todo el año.

Los antecedentes familiares de alergias son un factor importante en el desarrollo de la rinitis alérgica, especialmente cuando los síntomas se presentan durante la niñez.

Asimismo, los factores que se han visto involucrados de manera preponderante son:

-Los hábitos alimentarios de las mamás durante el embarazo

-El tipo de nacimiento (natural o cesárea)

-La falta de lactancia completa (al menos 6 meses)

-El uso indiscriminado e innecesario de antibióticos y otros fármacos que se prescriben a los bebés y niños

-La aparición de obesidad, ligada a malos hábitos alimentarios de los mismos

-La contaminación ambiental.

Los ácaros son responsables del 50% de las manifestaciones alérgicas y están presentes en el polvo de casa. Principalmente se encuentran en colchones, almohadas, cortinas, sofás, alfombras y peluches. Un colchón puede contener cerca de 2 millones de ácaros y se pueden encontrar hasta 2.000 ácaros por cada gramo de polvo.

Los síntomas de la alergia a los ácaros aparecen todo el año, pero pueden ser más intensos durante dos períodos clave: primavera y otoño ya que en esas temporadas el ambiente es más cálido y húmedo.

La rinitis alérgica estacional, provocada en gran parte por el polen es considerada la cuarta patología crónica a nivel mundial, según datos de la OMS. Los síntomas son fácilmente reconocibles, ya que afectan especialmente nariz, ojos y faringe.

El paciente alérgico, después de tener contacto con el alérgeno, puede presentar irritación y obstrucción de la nariz, picores y estornudos, lagrimeo y enrojecimiento de los ojos. Otros signos que pueden aparecer son: tos, sensación de ahogo, o erupciones en la piel.

Para prevenir las manifestaciones alérgicas por ácaros se recomienda:

-Mantener las habitaciones ventiladas

-Lavar regularmente peluches, almohadas y cortinas

-Quitar el polvo de los muebles regularmente con un trapo húmedo

Josselin Melara