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Activa tu intuición de mamá

Las mamás saben que sí existe y que sirve mucho. Es esa vocecita que te va diciendo qué hacer, a veces, ni la escuchas, solo la sigues. Tu intuición de mamá es tu mayor poder para ayudar a crecer a tu hijo sano y feliz. ¡Para ser la mejor mamá! Mira por qué…

Desde niñas jugamos a la casita y a ser mamás. Nuestra muñeca u oso favorito es “el primer hijo”, nos la pasamos cuidándolo, le damos de comer, lo vestimos, lo arropamos, lo bañamos, lo llevamos de vacaciones o de visita con los abuelos y lo acostamos con amor a nuestro lado.

Con el paso del tiempo y por diferentes circunstancias dejamos la maternidad a un lado, porque se nos ponen enfrente otros intereses, como fiestas, viajes, maestrías y seguimos con nuestra vida. Para algunas mujeres el llamado de la maternidad llega a la puerta, no hay una edad específica, a veces los bebés llegan de modo inesperado, otros requieren de largos tratamientos y las dos situaciones son válidas.

Todo cambia cuando te enteras de que serás mamá. Desde ese primer momento nace un amor infinito (también miedos, incertidumbres y miles de dudas). La pregunta “¿soy buena mamá?” te asalta cada día. Lo que debes tener en mente es que eres humana y que puedes cometer errores.

Hay días difíciles en los que pierdes la cabeza, pues el rol de mamá no es fácil, y ciertos días tendrás que hacer algunos sacrificios. Sin embargo, la maternidad conlleva cosas sorprendentes y una de ellas es el desarrollo de la intuición. Una facultad extraordinaria cuya misión es el bienestar del bebé. Qué es, de dónde surge y cómo sacarle el mayor provecho. Aquí te decimos cómo.

La intuición de mamá, un maravilloso súper poder

Mamá “lo sabe”. Basta con mirar a los ojos a su hijo para entender que algo inusual ocurre. Es capaz de anticiparse a las cosas que le van a pasar. Percibe cómo está, aunque no se encuentre físicamente cerca. Conoce qué es lo mejor para él. El sexto sentido que de por sí poseemos las mujeres, con la maternidad se desborda al punto que parece entrar en el terreno de lo esotérico, casi mágico.

Emoción y esencia

Sonia Choquette, reconocida coach de vida y autora del libro Tus 3 Súper Poderes, explica que la intuición no es una facultad de lo racional, sino una función del corazón, de los sentimientos y de la naturaleza del ser humano. “Su tarea es conectar con cosas que están fuera de la vista, de la mente e, incluso, del espacio físico. Es una especie de GPS natural”. Es el complemento perfecto de nuestro lado intelectual. Nos posibilita hacer una mejor evaluación y toma de decisiones.

“En realidad todos tenemos la capacidad de desarrollarla. No obstante, hay circunstancias individuales que la potencian”, afirma la experta. Las situaciones peligrosas o el cultivo de la espiritualidad, por ejemplo. Pero sobre todo, son las cuestiones de alta trascendencia, como el cuidado de la vida humana, las que la llevan a su máximo nivel.

Milagros cotidianos

“Me hicieron una cesárea de urgencia y cuando fui al cunero a conocer a mi nena, no hizo falta que me dijeran cuál era. Lo sabía sin lugar a dudas”; “estábamos felices en el parque cuando algo me hizo tomar en brazos a mi hijo, instantes después, el columpio en el que se estaba meciendo se zafó”; “tuve una corazonada y pasé por la guardería antes de la hora. Resultó que estaban a punto de llamarme porque a mi hijo le comenzaba la fiebre”. Historias como éstas son comunes.

Aunque aparentan ser simples coincidencias y muchas veces el ritmo de la vida cotidiana diluye su importancia, la intuición de una mamá es sorprendente y siempre está lista para acudir al rescate aun en medio de una junta de trabajo.

No importa la situación; este amoroso radar interno, una vez que se enciende, no se apagará jamás. Siempre velará por el bienestar de tu hijo. La ciencia de la intuición Durante años, la ciencia investigó qué era la intuición: se pensaba que simplemente se trataba de un mayor estado de atención. Sin embargo, estudios realizados en la Universidad de Barcelona y el Instituto de Investigaciones Hospital del Mar han arrojado interesantes respuestas.

Por medio de resonancia magnética se comprobó que, en zonas específicas, el cerebro de la mujer sufre cambios morfológicos durante el embarazo. En apariencia, hay una mejoría en las habilidades relacionadas con la cognición social. Algunas de ellas son: percepción, comunicación no verbal, capacidad anticipatoria y empatía. “Los resultados apuntan a que esta plasticidad cerebral tiene un fin evolutivo, destinado a que la mamá infiera eficazmente en la satisfacción de las necesidades y protección de su bebé”, dice Erika Barba-Müller, autora del artículo que detalla los hallazgos. “Consideramos que existe una reestructuración neuronal que incrementa la sensibilidad de la mamá, esto con el propósito de detectar los peligros y reconocer con facilidad y eficacia el estado emocional de su pequeño”.

Ejercicio para contactar con tu intuición 

  1. Busca un lugar tranquilo y siéntate en una postura cómoda.
  2. Cierra los ojos.
  3. Toma aire, contenlo y suéltalo; en siete tiempos cada uno. Repite tres veces.
  4. Centra la atención en tu cuerpo. Enfócate. Siéntelo. Permite que se exprese con libertad.
  5. Espera que poco a poco surja información. No la juzgues, no la analices, no la quieras interpretar. Puede ser que ni siquiera la entiendas y está bien. Simplemente deja que fluya cualquier cosa que se presente. Este es el corazón del ejercicio porque se trata de alejarte de tu lado racional y percibir las cosas desde lo corporal y lo sensorial. Con la práctica, tu mente se aclarará.
  6. Cuenta del 10 al uno. Respira profundo. Abre los ojos y muévete lentamente.
  7. Anota las emociones y sensaciones que experimentaste.
  8. Intenta identificar el mensaje que recibiste y qué utilidad tiene en tu vida.

FOTO GETTY IMAGES