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Cómo preparar a tu hijo para un examen

¿A tu hijo le cuestan trabajo los exámenes? Se pone nervioso, se le complica memorizar las lecciones, se distrae fácilmente al estudiar… Te decimos cómo preparar a tu hijo para un examen, pues tal vez a ti ya te suene muy lejano todo aquello de las pruebas, tareas y trabajos finales, pero para tu hijo es un constante reto.

Apóyalo no sólo para que salga con buenas notas, sino para que disfrute al máximo su etapa escolar.

Aquí te dejamos unos consejos para que apoyes a tus pequeños en temporadas de exámenes:

1. Alimentación: es fundamental para que tu pequeño mejore su concentración y memoria. Te recomendamos que en temporada de exámenes lo alimentes con frutas secas, como nueces, almendras y arándanos. Y ojo con las frituras y otras golosinas: éstas le roban hierro, por lo que es factible que no las consuma demasiado. Pero tampoco se las quites porque lo sentirá como un castigo.

2. Horarios de estudio: son muy importantes definirlos y lo recomendable es que sean de 1 a 2 horas por día, semanas antes de su examen. Es recomendable planificarlo, ya que le servirá de poco estudiar días antes del examen todo el día, pues es más difícil que su cerebro retenga información, además de que tu pequeño se sentirá muy presionado.

3. No todo son libros: puedes elaborar junto con él un memorama de los temas que va a ver en los exámenes. Es una forma divertida y didáctica de aprender.

4. Ambiente para estudiar: a la hora de repasar, evita que haya sonidos fuertes y distractores, como el de la licuadora o la televisión. También evitar otro tipo de distractores como el celular o la computadora. Además, si vas a estudiar con él, procura hacerlo a su lado, no de frente ni de espaldas a él, y yendo a su ritmo. No lo presiones tratando de que aprenda algo a la primera. Necesitarás armarte de paciencia.

5. Un poco de ejercicio: después de estudiar, salgan a caminar o a jugar a un parque. Su mente descansará y procesará mejor la información. Además, se relajará y no verá el estudio como un castigo.

6. No todo en la vida es un 10: Los niños en ocasiones se presionan pensando que han fallado si no sacan un 10 redondo en sus materias. Si ha salido bien en sus notas, felicítalo; si no ha salido tan bien, pregúntale con confianza y afecto qué es lo que le cuesta aprender.

Como mamá o papá, puedes hacer que la etapa escolar de tu hijo sea fructífera, divertida, productiva y muy agradable.

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Padres e Hijos

¿Cómo inmunizar a tu hijo contra las malas influencias?

Quisiéramos aplicarles una vacuna y despreocuparnos sabiendo que nuestros hijos siempre harán buenas elecciones. Pero… eso se queda en el mundo de los sueños y la realidad es que constantemente los niños enfrentan situaciones que, en proporción a su edad, les presentan dilemas éticos. Por eso, es necesario enseñarle a reconocer y confrontar las malas influencias. 

Desde muy pequeños, los niños comienzan a aprender que pueden o no dar satisfacción a sus deseos y que hacerlo, en algunas ocasiones, puede acarrear consecuencias negativas, como el regaño de mamá y/o papá, mismo que incluso puede llegar a ser sentido como la posible pérdida de su amor.

Esto significa que el buen comportamiento se construye sobre la base del temor a perder el cariño de los padres y se extiende al cariño de las personas que cuidan del niño. Cabe aclarar que estamos hablando de la experiencia del niño pequeño cuando se le aplica algún correctivo para disciplinarlo. Quedan descartadas las agresiones físicas y verbales; no se insulta ni se golpea a un niño.

Pero no puedes esperar que el temor sea por siempre la base del sentido ético de tu hijo, pues llegará un día en que se sienta (y lo sea realmente) más fuerte que tú. Además, piensa en un adulto que tome sus decisiones principalmente a partir de la necesidad de sentirse amado y aceptado.

¡Le haría terriblemente manipulable! Aunque todos conocemos personas que se mueven así por la vida, seguro que preferirías que tu hijo fuese capaz de decir NO cuando la situación lo amerita. ¿Qué hacer entonces?

Fomenta los elementos que van construyendo el sentido ético

La empatía, que suele ser descrita como la capacidad de ponerse en los zapatos del otro. Si un niño es capaz de comprender intuitivamente cómo se puede sentir un compañerito de la escuela cuando es acosado, sea su amigo o no, entonces habrá mayores probabilidades de que se niegue a ser “cómplice” del acoso. Para ello, cuéntale a tu hijo cómo te sientes cuando ves sufrir o padecer a otra persona; pregúntale como se siente cuando ve a un animal lastimado, por ejemplo.

La capacidad de análisis de una situación. ¿Qué tal si en palabras sencillas explicas a tu hijo por qué no tomas artículos del supermercado y te los llevas sin pagar? No solo porque robar es malo. Cuando robamos algo, aunque sea jugando, causamos daño a otra persona, a una institución, al país, etc.

El juicio de realidad, que se entiende como la capacidad de anticiparse a las consecuencias de los propios actos y se deriva de la capacidad de análisis. Esto significa enseñar a los niños a evaluar sus actos en función del objetivo que pretenden alcanzar y de las consecuencias naturales que generan. Parece complicado, pero puedes enseñarlo con peras y manzanas.

Por ejemplo, a muchos se nos antojaría comer un litro de helado de chocolate, pero además de sentirnos muy contentos después de hacerlo, también nos sentiremos con dolor de estómago, quizá de garganta, pasaremos largo rato en el baño y hasta se nos olvidará lo contentos dando paso a un malestar generalizado.

En ocasiones, es necesario platicar con tu hijo acerca del “gustito” que puede sentir al desafiar las reglas, que en pequeña medida es normal, pero si se intensifica puede ser indicador de algún problema que es mejor atender de manera profesional con el apoyo de un psicólogo.

Ninguna norma o ley vale arbitrariamente. Es importante explicar su sentido,
por qué sí o por qué no; lo que ayudará a nuestros hijos a irse formando un criterio ético y con ello, tal vez no alcancen la inmunidad, pero sí les ayudará a mantener
cierta capacidad reflexiva e independencia en su toma de decisiones.
Aún si esas decisiones consisten en devolver la goma que pidieron prestada o negarse
a hacer burla al compañerito nuevo del grupo.

Por Patricia Angélica Osuna Navarro, psicoanalista miembro de la Asociación Mexicana para la Práctica, Investigación y Enseñanza del Psicoanálisis, A.C. (AMPIEP): www.ampiep.org Tel. (55) 5157-0409 Facebook: PatriciaOsunaPsicoanalista

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10 cosas que tu hijo necesita de ti para tener un buen desarrollo escolar

Estudiar es el gran reto al que se enfrentan los niños, que tu hijo tenga un buen desarrrollo escolar puede volverse una presión para toda la familia, pues hay muchas expectativas por lo que debe lograr.

¿Qué puedes hacer para apoyarlo realmente? Aquí algunas ideas concretas que puedes aplicar para que su paso por la escuela sea más agradable y relamente lo prepare para la vida.

 

  • Reflexiona sobre las expectativas que tienes respecto el éxito de tu hijo. Desde el momento que supiste que ibas a tener un bebé se formó una imagen en tu mente: tu hijo siendo el mejor deportista, un doctor o el más social de su salón. Esto es totalmente normal, de hecho es parte del proceso, pero en este momento tu hijo ya está aquí, es una persona con habilidades, intereses y dificultades. La escuela te ayudará a conocerlo mejor y a que explote su potencial para que llegue a ser la mejor versión de sí mismo, alcanzando sus propios éxitos y sueños. 

 

 

  • Ayúdalo a encontrar motivación. La escuela es dificil y  los niños no tienen muy claro por qué tienen que asistir y esforzarse. Desde que es pequeño anímalo a asisitr diario y a alcanzar metas a corto plazo como lograr un proyecto que le interesa o compartir algo con los amigos. Conforme vaya creciendo puedes ayudarlo a entender que sus habilidades y conocimientos es lo que le ayudará a abrir muchas puertas. 

 

 

  • Fomenta su curiosidad. La base del aprendizaje y el pensamiento científico es la cuirosidad pues nos mueve a buscar respuestas. Involúcrate en su aprendizaje a través de preguntas de indagación que lo lleven a reflexionar. ¿Por qué la luna siempre está en el cielo pero de día no se ve?, ¿cómo vive la gente en otros países? Y cuando tengan preguntas, investiguen juntos para ampliar su conocimiento.   

 

 

  • Apóyate en sus intereses y habilidades. A veces ponemos la atención en los aspectos que se le dificulan pues son los que despiertan una alerta, pero es muy probable que en la vida tu hijo sobresalga por lo que se le da de manera más natural. Aprovecha esa habilidad o interés, por ejemplo, si no se le dan las matemáticas pero sí la música puedes encontrar la forma de relacionarlas para que, a través de la lectura de las notas entienda las fracciones. 

 

 

  • Encuentra formas de aplicar sus aprendizajes en su día a día. Ver la utilidad de lo que aprende lo llevará a buscar más conocimientos. Si está aprendiendo a sumar, que él pague entendiendo los billetes que debe dar para completar la cantidad, si está aprendiendo los sistemas de medición cocinen un pastel revisando cuántos gramos de cada cosa lleva la receta. 

 

 

  • Hazlo sentir seguro y en confianza. Es importante que tu hijo sienta la tranquilidad de contarte sus logros y sus preocupaciones sin sentir presión o exigencias. Escúchalo, cuando tenga una necesidad apóyalo buscando que poco a poco sea él quien encuentre las soluciones. 

 

 

  • Sean disciplinados. Para alcanzar el éxito escolar se necesita orden, horarios claros de trabajo después de la escuela y mucho esfuerzo. Cuando tenga un logro celébralo con él disfrutando el gozo que viene del trabajo duro. El impulso para ser cada día mejor viene de ahí, no de hacer las cosas por el premio o castigo que espera en casa. 

 

 

  • Mantén una sana comunicación con la escuela. Elegiste ese colegio por una razón y ahora son tu equipo. Cuida no volverte un abogado que va a “luchar” las causas de tu hijo, busca encontrar estrategias juntos.

 

 

  • Apoya sus amistad. Uno de los beneficios más grandes de la escuela es que les permite convivir con otros niños y crear lazos. El juego con sus pares es lo que le permitirá poner en práctica las habilidades sociales que vaya logrando. Busca que tengan momento libres de interacción. Los amigos van más allá del tiempo que pase en esa escuela y se volverán su apoyo incondicional. 

 

 

  • Ayúdalo a descansar. Tu hijo necesita tener momentos de juego, disperción y oscio para poder integrar todo lo que está aprendiendo en la escuela estar listo para el siguiente día. 

 

Por Lic. María Cristina Fernández, Gerente Pedagógico de Advenio.
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Lo que sí y no debes hacer cuando ayudas a tu hijo en su tarea

 

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Cómo organizar las tareas de los niños

Cómo organizar las tareas de los niños

Para que los niños disfruten de la escuela y además cumplan con sus tareas es imprescindible que estén organizados. Aquí te decimos cómo lograrlo.

Cómo organizar las tareas de los niños

1. Las horas de sueño

El horario de ir a la es fundamental, los niños deben dormir un mínimo 8 horas. Si no se pueden ver afectadas la atención, motivación, humor, actitud y comportamiento de los niños.

2. Su espacio para estudiar

El lugar de estudio debe ser diferente a los demás, de esta manera se concentrará mejor. Debe ser un lugar sin televisión, sin dispositivos móviles, sin música, tranquilo y con las mínimas distracciones.

3. Establece un horario para hacer las tareas

Desde los 5 años de edad, se puede instaurar «la hora de las tareas» de manera paulatina, en el que el niño incorpore como algo natural el tener un momento para hacer actividades concretas (ya sea pintar, leer). Este es el cimiento de los futuros hábitos de estudio.

4. Premios y refuerzos

Además de un horario para hacer las tareas, es importante que haya consecuencias positivas por realizarlos. El objetivo es reforzar el esfuerzo y los resultados derivados de éste.

5. Un snack saludable

Antes de estudiar y hacer la tarea es recomendable que coman y beban algo.

6. Planifica los momentos de descanso

Los momentos de ocio también hay que planificarlos semanalmente para que sea un factor que promueva la motivación. Tanto de padres con hijos, tanto de pareja como individualmente, porque muchas veces los adultos tienden a no desconectar y terminan cansados, tensos y de mal humor, y eso afecta a la relación con los hijos y al estudio.

7. Hacer la tarea no los exime de otras responsabilidades

Es importante que los niños también ayuden en casa, no pueden estar exentos por tener que hacer deberes o estudiar. Hay que definir tareas sencillas que diariamente se deben hacer, por ejemplo: hacer su cama, recoger su ropa sucia, levantar sus libros y juguetes.

8. Cuidado con las actividades extraescolares

En cuanto a las actividades extraescolares, pueden ser muy recomendables, pero si son demasiadas pueden causar estrés a los niños e impedirles descansar como lo necesitan. ¡Mídete!

Ten un equilibrio con todas las actividades.

¿Tu hijo se siente estresado?

Ayuda a tu hijo…

Dormir bien hace a tu hijo un mejor estudiante

 

 

 

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Padres e Hijos

Lo que sí y no debes hacer cuando ayudas a tu hijo en su tarea

Estos tips para el momento de hacer la tarea te pueden guiar para generar un hábito en tu hijo y aprovechar esos momentos con él. Mira lo que sí y no debes hacer cuando ayudas a tu hijo en su tarea.

Todos tenemos recuerdos de cuando éramos niños haciendo la tarea. ¿Cómo son los tuyos? Probablemente, algunos sean de enojo porque querías ir a jugar en lugar de sentarte a resolver operaciones o hacer un resumen. También vendrá a tu memoria un momento en que lograste solucionar algo que te costaba trabajo o entendiste por fin eso que en la escuela no hacía sentido.

El objetivo de la tarea es llevar a casa la experiencia de aprendizaje para que, en compañía de sus padres, los niños pongan en práctica lo aprendido en la escuela.

Conforme tu hijo crece, tu rol en sus tareas se modificará hasta el punto de volverte un supervisor que está dispuesto a apoyar en la búsqueda de respuestas sin necesidad de darlas. Pero como todos los hábitos, para que sean parte de su cotidianidad se tiene que establecer, practicar y acompañar hasta que tu hijo esté listo para hacerlo solo.

Lo que sí y no debes hacer cuando ayudas a tu hijo en su tarea

Genera un ambiente que invite al trabajo. Tener un espacio designado para hacer la tarea le permite a tu hijo canalizar su atención para entrar en un estado de concentración. Los niños se apoyan del exterior para estructurar su interior, por eso este espacio necesita ser ordenado, contar con los recursos necesarios, tener una buena luz, una silla y mesa que le ayuden a mantener una buena postura.

No hagan la tarea sentados en el sillón, con la televisión prendida o en su cuarto junto a los juguetes, este tipo de situaciones lo distraen y no lo motivan a trabajar.

Crea una rutina. El momento ideal para hacer la tarea depende de la dinámica familiar, piensa cuál es el mejor para ustedes. Puede ser después de comer para que al terminar tenga tiempo del juego libre o al llegar a casa después de sus clases de la tarde.

Considera que hacer tarea por la noche es más difícil para tu hijo, su cerebro ya comprendió que hay momentos de vigilia (estar despierto y activo) y otros de sueño y descanso, conforme su hora de dormir se acerca, su cerebro necesitará hacer un mayor esfuerzo.

Mantente presente cuando tu hijo hace la tarea. ¡Ojo! estar sentados en la misma mesa mientras revisas el celular no es lo mismo que estar presente. Dependiendo del apoyo que tu hijo necesite durante la tarea, puedes tener alguna actividad como leer o incluso trabajar, pero es importante que tu hijo sepa que estás para él, para resolver dudas, revisar lo que lleva o animarlo.

Permite que encuentre sus errores. Recuerda, es su tarea, necesita intentar y fallar, cuando detectes un error busca la manera de cuestionarlo para que él sólo lo vea. Por ejemplo, si respondió mal una operación busca replicarla con algún material “si tienes 10 papeles y sumo 7 ¿cuántos tienes? ¿qué pusiste en tu hoja? ¿es la misma respuesta?”

No le digas directamente qué es lo que debe cambiar, tampoco le des tú la respuesta correcta, lo que buscamos es que cuando esté solo resuelva sus problemas encontrando estrategias.

Enséñalo también a descansar. Valora el tiempo y la atención que dedicó a su tarea. Cuando termine, ayúdalo a relajarse y cerrar el momento de trabajo para que después juegue en su tiempo libre. El juego es la mejor estrategia para que los niños puedan lidiar con el estrés, asegúrate que tu hijo tenga momentos recreativos.

Finalmente, considera que la mejora se logra cuando se compite con uno mismo, no con los otros. No compares los resultados de tu hijo contra los otros niños, compáralo con lo que lograba hacer antes y apóyalo para que descubra sus talentos.

Por Lic María Cristina Fernández, Gerente Pedagógica de Advenio

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10 ventajas de que tu hijo aprenda otro idioma

10 ventajas de que tu hijo aprenda otro idioma

Además de ser casi imprescindible para su futuro laboral, que los niños aprendan otros idiomas tiene muchos beneficios.

Tu hijo necesita de ti…

5 demostraciones de amor para tu hijo

10 ventajas de que tu hijo aprenda otro idioma

Seguro que a estas alturas ya eres consciente de la importancia que tiene el aprendizaje de idiomas para el futuro de tu hijo. Puede empezar desde pequeñito en el colegio y, a partir de los 8 años, realizar intercambios escolares o cursos de inglés en el extranjero.

Pero, si aún no estás convencido del todo de los beneficios de aprender nuevos idiomas, mira estos consejos.

1. Mejora su concentración

Realizar cursos y aprender un segundo idioma, como el inglés, aumenta las conexiones neuronales del cerebro de tu hijo, y como resultado influye positivamente en su capacidad de concentración y resolución de problemas.

2. Los hace más tolerantes

Hacer cursos de idiomas en el extranjero abre su mente, ya que estarán en contacto con gente de otras culturas, y esto les ayudará a mirar el mundo con otros ojos.

3. Fomenta el compañerismo

En clase conocerán a otros niños y acabarán haciendo nuevas amistades y aprendiendo unos de otros.

4. Entrena el cerebro

Aprender la gramática y el vocabulario de una nueva lengua hace trabajar a las neuronas y mantiene en forma la mente. De hecho, un estudio demostró que las personas que hablan varios idiomas sufren menos enfermedades como el Alzheimer.

5. Mejorará sus perspectivas laborales

Aunque tus hijos sean demasiado pequeños como para saber qué quieren ser de mayores, lo que está claro es que conocer idiomas les será útil, prácticamente, se dediquen a lo que se dediquen, y les abrirá muchas puertas en un panorama laboral cada vez más competitivo.
Ayúdale a tu hijo con las matemáticas…

5 juegos de mesa para que tu hijo aprenda matemáticas 

6. Se divertirá

Las clases de idiomas para los más peques están planteadas de forma divertida, y los niños aprenden a través de juegos, canciones, vídeos, ¡seguro que se convierte en su asignatura favorita!

7. Desarrolla su capacidad de adaptación

Tanto en las clases aquí como si va al extranjero, tendrá que enfrentarse al reto de expresarse y comunicar lo que piensa en otro idioma.

8. Aumenta su confianza

Avanzar en el aprendizaje de una lengua es muy gratificante, y cuando tus hijos se den cuenta de que son capaces de expresarse en otro idioma sentirán que han superado un gran reto y estarán orgullosos, lo que a su vez les hará tener ganas de aprender más.

9. Les ayuda a tomar decisiones 

Según un estudio científico, el aprendizaje de un idioma extranjero ayuda a tomar mejores y más rápidas decisiones.

10. Sus viajes serán más enriquecedores 

Tanto si viaja con ustedes como cuando sea mayor y empiece a hacerlo con sus amigos, sus experiencias en otros países serán mucho más enriquecedoras si es capaz de comunicarse con la gente de allí y conocer a fondo su forma de vida y costumbres.

Aprender un idioma desde pequeños, se les facilita más a los niños.

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Mira cómo apoyar a tu hijo…

Divertidos juegos para que tu hijo aprenda vocabulario

 

 

 

 

 

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5 licuados para mejorar el aprendizaje de tu hijo

5 licuados para mejorar el aprendizaje de tu hijo

Conoce los alimentos que gracias a sus propiedades mejoran el aprendizaje de tu hijo. Además de nutritivos, ¡son deliciosos!

Tu hijo amará estos desayunos…

5 desayunos divertidos para tu hijo

5 licuados para mejorar el aprendizaje de tu hijo

 
Plátano con coco 
 
Manzanas, pera y leche 
 
Avena con fresas 
 
Moras y yogur 
 
Arándanos, chocolate y almendras 
 

Puedes prepararlos con leche, leche de coco, leche de soya, leche de almendra, yogur natural, yogur griego, unas gotitas de vainilla, licúa ¡y listo!

Mira por qué tu hijo debe desayunar…

La importancia de un buen desayuno

Estos alimentos son ricos en fibra y además aportan buena energía para ayudar a que el cuerpo y cerebro funcionen bien, así le ayudan a tu hijo a:

  • Poner más atención
  • Estar más concentrado
  • Tener un mejor rendimiento escolar

Un buen desayuno ayudará a tu hijo a tener un mejor rendimiento ecsolar…

¿Qué desayuna tu hijo?

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Mira lo que las manzanas pueden hacer por tu familia…

Las manzanas previenen la osteoporosis

 

 

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Así Crece

5 tips para llevarse bien con sus profesores

5 tips para llevarse bien con sus profesores

Fomentar una buena relación y llevarse bien con los profesores es crucial para el rendimiento escolar de tu hijo.

¿Necesitas más paciencia?

5 tips para tener paciencia, paciencia y más paciencia

5 tips para llevarse bien con sus profesores

La relación entre los profesores y padres es una de las claves para un buen rendimiento escolar de los niños, por ello es muy importante que desde el inicio se sienten las bases de una buena comunicación y sana convivencia.

De esta manera se pueden prevenir muchos conflictos o problemas durante el resto del ciclo escolar. Para ello, estos tips te serán de gran utilidad.

1. Confianza

Conocer a los profesores de tu hijo es vital para poder confiar en ellos. Es necesaria la confianza en que hacen buen trabajo con los niños tanto para tu tranquilidad, como padre, como para los propios maestros y la escuela.

2. Coordinación

La escuela, padres, profesores y alumnos deben estar en concordancia y tener objetivos claros en común. De esta manera es más sencillo cumplir con un plan y control escolar, así como impulsar el rendimiento de los pequeños.

TIP: asiste a las juntas y trabajo en equipo son fundamentales.

3. Poner en claro las funciones y límites

En la actualidad es muy común escuchar a padres de familia que juzgan a los maestros sobre el tipo de enseñanza que imparten. Y lo mismo sucede con algunos maestros, quienes juzgan algunas acciones y decisiones de los padres.

La dirección escolar tiene la obligación de establecer límites sobre el papel de cada uno, así como la posible injerencia y los canales adecuados para la comunicación.

Mira cómo ayudar a tu hijo…

Cómo estimular la creatividad de mi hijo

4. Alianzas

La manera de abordar las responsabilidades de la escuela, profesores, padres y alumnos debe ser bajo una visión constructiva y positiva, de tal manera que todos se sientan apoyados y motivados para cumplir las metas en común.

5. Fomenta en tu hijo una sana relación con sus maestros

Los niños que se llevan bien con sus profesores no solo aprenden con más facilidad, sino que se sienten más cómodos a la hora de hacer preguntas en clase y pedir ayuda.

Esto les facilita la compresión de los contenidos de las distintas asignaturas y les permite obtener mejores resultados en los exámenes.

Recuerda, en la medida en que como padres logremos trabajar armónicamente con los profesores, se verá impactado en una educación de calidad y un mejor aprovechamiento y desarrollo de tus hijos. ¡Manos a la obra!

¿En qué grado escolar va tu hijo?

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Mira qué puedes mandarle a tu hijo…

Lunches especiales y nutritivos para el Regreso a Clases

 

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Nutrición Salud

La importancia de un buen desayuno

La importancia de un buen desayuno

Después de un periodo largo de ayuno (al dormir) todos necesitamos “recargar energía” para realizar las actividades diarias.

Un desayuno nutritivo ayudará a tu hijo a tener un buen desempeño físico y mental durante el día

La importancia de un buen desayuno

El desayuno proporciona energía aumentando la glucosa en sangre. Expertos en salud y nutrición aconsejan que un desayuno nutritivo es la mejor forma de empezar la jornada: así, con el amor con que lo alimentas, tu hijo siempre obtendrá una sana nutrición a esa hora tan importante del día.

Dale esto a tu hijo por la mañana…

Los 4 mejores cereales para que tu hijo desayune

Beneficios de desayunar

  • Ayuda a estar más alerta, concentrado y de buen humor. 
  • Aumenta la productividad. 
  • Estimula los cinco sentidos. 
  • Mejora las tareas que requieren de memoria. 
  • Mantiene alerta y perceptivo al cerebro. 
  • Ayuda al buen desarrollo de los órganos y el cuerpo. 
  • Aporta energía para realizar actividades físicas. 
  • Proporciona un bienestar en la salud física y mental. 
  • Favorece un mejor nivel de colesterol sanguíneo y mejor control del peso corporal. 
  • Ayuda a tener una mejor concentración.
  • Reduce el riesgo de padecer de problemas del corazón. 
  • Evita el sobrepeso y problemas digestivos.

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Contras de no desayunar

  • Hay estudios que indican que “saltarse” el desayuno puede reducir el desempeño de los niños. 
  • Entre las funciones más afectadas se encuentran la habilidad de recordar, la fluidez verbal y el control de atención. 
  • También aumenta la sensación de cansancio, sueño y el sentirse irritable o malhumorado.

Recuerda que el desayuno es el alimento más importante del día, dale uno nutritivo a tu hijo.

ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO POR PRIMERA VEZ EN LA EDICIÓN DE NOVIEMBRE DE LA REVISTA PADRES E HIJOS

¿Qué le das de desayunar a tu hijo?

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Prepara estos ricos lunches…

Lunches especiales y nutritivos para el Regreso a Clases

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Factores que afectan el rendimiento escolar de tu hijo

¿Sabías que el bajo rendimiento escolar afecta a más de un 20% de la población infantil mexicana? Descubre cuáles son los factores que pueden afectar el rendimiento escolar de tu hijo.

De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México es uno de los países que tiene una de las tasas más altas de reprobación en educación básica, en habilidades científicas, matemáticas y de lectura, lo que  conlleva a un bajo desempeño escolar de los estudiantes.

Ante este panorama, padres de familia e instituciones han manifestado su preocupación en encontrar soluciones que permitan avanzar a sus hijos en materia de aprendizaje.

Por su parte, la Mtra. Sandra Schaffer, presidenta de la Fundación de Neurociencias para el Desarrollo Integral del Individuo A.C., indica que son múltiples los factores que inciden en el fracaso escolar. Te decimos los más comunes:

  • Problemas emocionales
  • Problemas específicos de aprendizaje
  • Problemas sensoriales
  • Problemas neurológicos
  • Déficit de atención
  • Malos hábitos de estudio y malas practicas pedagógicas

La especialista señala que los problemas emocionales que afectan el bajo rendimiento escolar pueden ser por causas en la escuela, como cambio de profesor, si el niño tiene conflictos con algunos de sus compañeros, problemas en casa, la separación de los padres, la llegada de un nuevo hermanito, entre otros, o inherentes al niño, como problemas de salud, inseguridad, causas fisiológicas etc.

Sandra Schaffer advierte que cuando se observa un cambio abrupto en el rendimiento del niño generalmente se debe a un problema emocional, mostrando los siguientes síntomas:

  • falta de atención,
  • pérdida de interés,
  • irritabilidad,
  • desmotivación,
  • baja autoestima,
  • cambios en el estado de ánimo
  • problemas conductuales

El bajo rendimiento escolar también se debe a problemas específicos del aprendizaje, los más comunes interfieren en los procesos de la lectura, escritura y las matemáticas. Cuando el bajo rendimiento escolar es generado por un problema de aprendizaje, éste va a ser más notorio al inicio del aprendizaje de la lectura y escritura, generalmente en la etapa preescolar y en el primer año de de primaria.

En relación a los problemas sensoriales, Schaffer indica que éstos se deben a problemas de audición, de visión y motores.

De igual manera, el no saber estudiar, es decir, el no tener adecuadas técnicas de estudio también afecta el rendimiento del estudiante. Todos estos factores afectan de igual manera a niños que a niñas.

Sin embargo, hay síntomas importantes antes de comenzar con el aprendizaje de la lectura y la escritura, ante los cuales es recomendable estés alerta de los siguientes focos de atención en tu hijo:

  • Tarda mucho en aprender
  • Si tiene problemas de lenguaje
  • Dificultad para aprender colores, formas y números
  • Dificultad en la coordinación visomotriz
  • Si no sigue instrucciones
  • Si tiene periodos muy cortos de atención
  • Si actúa como si tuviera un motor interno
  • Si es muy inquieto.

¿Cómo puedes ayudar a tu hijo a mejorar su rendimiento escolar?

«Las recomendaciones que podría sugerirle a los padres es estar en contacto con sus maestros y si notan que a sus hijos les está costando trabajo aprender los contenidos escolares. También, si observan cambios en su conducta, baja tolerancia a la frustración, desánimo y si no quieren asistir al colegio. Es importante buscar ayuda de un especialista», señala la Mtra. Sandra Schaffer.

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