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Tu perro y tu recién nacido, ayúdalos a conocerse y amarse

¿Temes cómo reaccionará tu perro ahora que llegue tu bebé? Que tu animalito de compañía reciba bien a este nuevo miembro de la familia depende desde cómo los presentes por primera vez, hasta cómo, poco a poco, los enseñes a interactuar. Te ayudamos con este paso a paso para que tu perro y tu recién nacido se adapten bien ¡hasta amarse locamente! 

Tu perro y tu recién nacido, después de un tiempo se amarán y no podrás separarlos, ¡jamás!

PRIMER PASO: Educar a la mascota

Es importante que tu mascotita acepte al bebé con naturalidad. Algunos perros, por ejemplo, adoptan el papel dominante en la familia (ellos son los amos, los jefes de la manada) y pueden suponer un peligro para el bebé. Hay que educarlo haciéndole entender que él no es quien manda; aplicando específicas medidas, un perro dominante puede dejar de serlo en unos seis o siete meses (dependerá del animal y del sistema empleado). Te dejamos estas reglas que pueden ayudarte mucho:

  1. Normalmente se recomienda tratarlo como su especie amerita: no debe comer de tu comida y es mejor que tampoco coma en el mismo lugar; menos debes permitirle dormir en tu habitación ni en tu cama.
  2. Acarícialo cuando tú quieras, no cuando él lo pida.
  3. Asígnale un lugar especial para que pueda alejarse y descansar cuando no quiera estar en contacto con los humanos y cuando eso pase, ¡nada de irlo a molestar!

Regla de convivencia 1: Algunos perros adoptan el papel dominante, por eso es importante educarlos para hacerles entender que ellos no mandan.

SEGUNDO PASO: ACOSTUMBRARLO AL BEBÉ

Los animales necesitan acostumbrarse a la presencia del pequeño poco a poco, también deben reconocer que este es su amo, al igual que lo has sido tú. Algunos trucos que te servirán para hecérselo saber son estos:

  1. Antes de que el bebé llegue a casa, prohíbe a tu mascota la entrada a la habitación que él va a ocupar.
  2. Cuando haya nacido pero aún esté en el hospital, da a tu animalito una prenda usada del pequeño para que se vaya acostumbrando a su olor.
  3. Una vez que esté en casa, permítele acercarse al niño, que lo huela, pero sin rozarlo con la boca o la nariz. En ese caso, hay que lavar al pequeño inmediatamente.
  4. Procura no dar muchos mimos a tu pequeño delante de tu mascota, al principio.

Regla de convivencia 2: Tu perrito debe aprender que tú y tu bebé están por encima de él en la línea jerárquica de la manada; ustedes lideran.

TERCER PASO: VIGILARLO PARA ENSEÑARLE Y PREVENIR

Es importante que, al principio, tu compañero no esté solo con el niño para que tú puedas siempre observar su comportamiento y, en su caso, corregirlo. Por ejemplo, habría que prohibirle pasar por debajo del moisés o de la cuna porque podría volcarla, pero tu animalito solo aprenderá si constantemente se lo marcas con voz enérgica, o incluso, le impides el paso.

Regla de convivencia 3: Por el bien del niño (y el de la mascota) procura que no estén juntos a solas, sin tu vigilancia.

CUARTO PASO: ENTRENANDO AL BEBÉ

El momento ideal para empezar a enseñar a tu pequeño cómo convivir con el cachorro es cuando empieza a gatear. Él comenzará a gatear por toda la casa, se acercará a algunos juguetes de tu perro e incluso, puede llegar hasta el comedero. Lo más conveniente siempre será retirar el plato de comida del perro después de cada comida; de esta forma, no habrá ningún peligro que el animal lo defienda del bebé. Sin embargo, también debes comenzar a inculcar en tu niño tres máximas del trato hacia su animalito de compañía:

  1. No se deben tocar los juguetes del perro.
  2. Mucho menos su plato de comida.
  3. Y si está durmiendo, nunca hay que molestarlo.

Regla de convivencia 4: Es tan importante educar al perro para que se comporte bien con los niños como enseñar a estos a comportarse con su mascota.

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¿Cómo va a reaccionar tu mascota cuando nazca tu bebé?

¿Estás esperando a tu bebé? Seguramente ya tienes todo listo para su llegada. Excepto por una cosa: ese perrito o gatito que antes era tu consentido no tiene idea del gran cambio que viene en su hogar. ¿Podría resentirlo? Te contamos cómo va a reaccionar tu mascota cuando nazca tu bebé.

Bebé en camino, ¿cómo va a reaccionar tu mascota?

Las mascotas son más susceptibles de lo que puedes imaginar, especialmente si están muy consentidas. ¡Pero no te preocupes! El que tu bebé vaya a llegar a casa pronto no significa que tu mascota tenga que irse. Simplemente se trata de que tengas cuidados y hábitos distintos.

Sigue estos tips:

Que sea tu compañero durante el embarazo:

las mascotas también notan los cambios físicos que sufrimos, y no por la vista, sino por el olfato y el tacto. Algo que puedes hacer es hablarle cariñosamente mientras acaricias tu pancita y dejar que te olfatee con confianza.

Mide su carácter:

los perros de raza pura suelen ser más tranquilos y se adaptan más fácil a los cambios. Si es mezcla, le costará un poco más. Conocer sus reacciones te dará una idea de cómo puede comportarse con el nuevo miembro de la familia. Eso sí: ¡ten mucha paciencia con ambos!

Reafirma su educación:

a las mascotas también se les olvida tener buenos hábitos de vez en cuando. No te confíes y corrígelo lo antes posible y las veces que sea necesario.

Sin saludos tan afectuosos (por ahora):

sabemos que a tu mascota le encanta lanzarse cuando llegas del trabajo, y también darte cariñosas lamidas. Esto tiene que cambiar por tu salud y la de tu bebé. Procura acostumbrarlo lo antes posible.

Define sus horarios de juego y paseo:

ya no tendrás tanto tiempo para pasearlo ni jugar con él. Desde el embarazo, es importante que lo acostumbres a su nueva rutina y horarios.

Establece “su territorio”:

tu mascota debe conocer en qué partes de la casa puede ser él mismo (donde pueda correr, saltar y jugar con libertad). Esto es importante por la seguridad del bebé y evitar accidentes.

Deja que se acerque:

no es buena idea que el bebé sea un misterio para tu mascota. Cuando esté en casa, deja que se acerque, lo huela y se acostumbre a los nuevos ruidos (llantos y risas).

 Por Josselin Melara

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