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Beneficios de los juegos de mesa para toda tu familia

Beneficios de los juegos de mesa para toda tu familia

Por Josselin Melara y Mayra Martínez

Los juegos de mesa son una de las actividades favoritas para pasar un divertido día en familia. Y, además de entretenidos, estos tienen grandes beneficios para chicos y grandes. Aquí te decimos cuáles son. ¡A jugar!

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Beneficios de los juegos de mesa para toda tu familia

Enseña a respetar reglas
Una forma divertida de aprender a poner límites y respetar reglas, son los juegos de mesa. Los niños descubren que sin reglas no hay diversión, y que estas aplican por igual para todos los jugadores.

Nos vuelven más analíticos
Tanto chicos como grandes nos esforzamos por ganar una partida, lo que significa que se desarrolla y/o agudiza la capacidad de análisis.

Sentido de cooperación
Muchos de los juegos de mesa implican hacer equipo, lo cual contribuye a que los participantes mejoren su sentido de cooperación y trabajo en equipo.

Tolerancia hacia la frustración
A los niños les encanta sentirse campeones y eso lo motiva mucho, pero también es importante que aprendan que no siempre se gana y que aprendan a frustrarse de manera saludable. Los juegos de mesa son una herramienta muy útil para estos casos.

Mejoran la memoria y la concentración
En cada partida y/o tirada, los niños se esfuerzan por recordar reglas, sucesos e incluso practican sumas y restas.

Aprenden a tomar decisiones
Un juego de mesa implica riesgos y, por tanto, toma de decisiones. Los niños practican esta noción que les será muy útil para su desarrollo.

¿Qué te parece? No olvides incluir juegos de mesa por las tardes o los fines de semana.

¿Cuál es el juego favorito de tu hijo?

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Saber perder, beneficios para tu hijo de enseñarle esta lección

Saber reírse de sí mismo, superar adversidades, aceptar frustraciones, entre otras habilidades es lo que tu hijo puede aprender de saber perder. Mira en qué más esta lección lo pude beneficiar.

A nadie le gusta perder un juego, una competencia, un trabajo, un proyecto… entre otras cosas debido a que genera una gran frustración y daña el autoestima; sin embargo, esta experiencia guarda una gran lección: el aprender a reponerse para convertirse en una persona más fuerte mental y emocionalmente.

Y por esto, es importante aprender a perder, más desde la infancia.

Si tu hijo es de los que se enfadan cuando pierden, si abandona el juego o hace trampas, si se entristece e incluso se vuelve agresivo, te está diciendo a gritos que necesita ayuda para aprender a perder. Aquí te dejamos algunos consejos que pueden ayudar a brindarle ese significativo aprendizaje.

1. Perder no siempre tiene por qué ser negativo, enséñale a que comprenda el aspecto positivo. Recuerda que a veces perdiendo se gana.

2. El trabajo y juego en equipo siempre ayuda a aceptar la derrota de mejor manera, además de que siempre es más divertido compartir.

3. Trabajar las emociones es muy importante, más aún cuando se aprende a desarrollar la paciencia y tolerancia.

4. Expresar las emociones permitirá a tu hijo desahogar sus frustraciones antes de que se conviertan en un problema, además de que lo ayudarás a conocerse mejor a sí mismo.

Mira, puedes enseñarle a reconocer sus emociones:

Alegre, triste, enojado…¡Enséñale a reconocer sus emociones!

5. Practica la coherencia con tu hijo, recuerda que tú eres su ejemplo, así que demuéstrale la mejor manera de aprender a aceptar cuando pierdes.

Ganar o perder no siempre es lo importante, enseña a tu hijo a que lo más importante es competir, pero para ser mejor cada día. Este tipo de aprendizaje le brinda a los pequeños mejores herramientas para ser una persona exitosa en su futuro,
así que no dudes en ayudarlos.

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Sonrisa de alegría, venganza, tristeza; cómo sonríes según tu emoción

La sonrisa es un gesto que pensamos refleja siempre alegría, agrado o felicidad. Sin embargo, algunas veces expresa sentimientos como miedo, ira, desprecio y varios más. Te invitamos a identificar cómo sonríes según tu emoción, te puede ayudar a reconocer cuando tu hijo se sienta triste o enojado para ayudarlo a resolver su emoción y hacerlo sentir mejor, o acompañarlo en su felicidad. 

El primero en intuir que había diferentes tipos de sonrisa fue un médico francés del siglo XIX, llamado Duchenne de Boulogne. A este hombre se le considera uno de los pioneros de la neurología y toda una autoridad en materia de sonrisas.

Tipos de sonrisa  según tu emoción

CUANDO TE SIENTES SATISFECHA, ALEGRE, FELIZ… Se caracteriza porque no solo ríen los labios, sino todo el rostro, especialmente los ojos. Es la más auténtica y también la más poderosa. Cuando la sientes y haces, puedes lograra todo lo que te propongas porque causas un efecto de simpatía, aceptación y buena vibra en los demás.

Cuando te sientes triste pero debes sonreír:

  • La sonrisa miserable. Los labios sonríen de forma ligeramente asimétrica, pero en los ojos hay una profunda expresión de tristeza.
  • La sonrisa de miedo. Ocurre cuando te sientes indefensa y sonríes para demostrar que no tienes planes hostiles frente al otro; se suele hacer ante personas consideradas de estatus superior, como los jefes.
  • Sonrisa de soledad. Se trata de una sonrisa apenas perceptible que a veces se acompaña de una leve expresión de tristeza. Su principal característica es que solo se manifiesta en completa soledad.

Cuando sonríes por compromiso:

  • La sonrisa suprimida. Es una expresión genuina de felicidad, pero la consideras inapropiada y por eso terminas conteniéndola.
  • La sonrisa falsa. Es la típica sonrisa de cortesía de cuando quieres ser amable con los demás; las comisuras de tus labios se levantan, pero tus ojos permanecen inexpresivos.
  • La sonrisa vergonzosa. Cuando te sientes abochornada; viene acompañada de una ligera inclinación de cabeza y, muchas veces, te ruborizas.
  • Sonrisa coqueta. Es una sonrisa que tiene algo de insinuante y, por lo mismo, de enigmática. Casi siempre los ojos se entrecierran ligeramente, mostrando una expresión de picardía.

Cuando sientes rechazo o menosprecio con los otros: 

  • Sonrisa maliciosa. Cuando la desgracia de lo otros, alegran. (Los niños la tienen cuando hacen una travesura y regañan al hermanito o amiguito, por ejemplo).
  • Sonrisa de desprecio. la sonrisa surge, pero el resto de la cara muestra enojo; ocurre cuando sientes venganza.

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A mi hijo le da miedo ir al doctor

A mi hijo le da miedo ir al doctor

En algunos niños es común que les de miedo visitar al médico.

A mi hijo le da miedo ir al doctor

Tu hijo ya es consciente de qué es el cuerpo y sus funciones: sabe que bajo la piel hay huesos, músculos, venas… y que el cuerpo funciona como una «máquina» a la que hay que cuidar (alimentar, lavar, proteger del frío y el calor) para que no se dañe.

¿Tu hijo no puede dormir?

Mi hijo tiene miedo de ir a dormir, ¿qué hago?

Visitas al pediatra

Las visitas al pediatra se vuelven cada vez más esporádicas. Recuerda que hace un par de años, entre revisiones, vacunas y toda la colección de virus típicos de la edad, pasabas largos ratos en consulta. Ahora, el tipo de problemas médicos cambia. A partir de los cuatro años las infecciones virales disminuyen en frecuencia (aunque no se libran de las gripes y los catarros), las afecciones respiratorias mejoran (porque madura el sistema respiratorio e inmunológico) y empiezas a tener las primeras consultas por golpes o alergias.

Quizá tu hijo ahora se enfrente a un panorama impactante (¡el rojo asusta!) que pasa a formar parte del día a día en el colegio y, por tanto, a engrosar la lista de temores de los pequeños más impresionables.

¿Puede ser el caso de tu hijo?

Los miedos más comunes en los niños

 

Tips para calmar la angustia

  1. Y es que la falta de costumbre y la aparatosidad de ciertos accidentes hace que a su edad la idea de ir al hospital o simplemente hacerse daño o sangrar sea vivida con ansiedad y temor. Por eso, además de quitarle el miedo al asunto en la medida de lo posible, es importante enseñar a tu pequeño a respirar en situaciones de angustia (tomando mucho aire de una vez y soltándolo muy despacio, como si soplaras una velita que no se apaga) y a «distraer su pensamiento» (es decir, a retirar la atención del dolor o la herida sangrante y pensar y hablar de cosas que nada tengan que ver con ello) mientras llega la atención médica.
  2. Dile que lleve a la consulta a su peluche o juguete favorito para que lo acompañe.
  3. Jueguen al doctor y con sus diferentes juguetes «vayan a consulta», «cúrenlo» para que vea que es para bien.

Habla con tu hijo sobre los beneficios de ir al doctor y cómo lo ayuda a estar sano para poder jugar, bailar…

¿Tu hijo le tiene miedo a las inyecciones?

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Niños amados serán adultos que sabrán dar y recibir amor

Niños amados serán adultos que sabrán dar y recibir amor

La forma con la que tu hijo recibe estímulos del mundo es la base de la formación para el futuro.

Niños amados serán adultos que sabrán dar y recibir amor

Todos los seres humanos somos emocionales y aprendemos por medio de lo que sentimos, de nuestras sensaciones. La infancia es la etapa en donde los niños desarrollan sus habilidades para sentir y amar.

El crecimiento emocional dependerá de los primeros intercambios emocionales, los cuales les enseñan qué les gusta y que no.

Aumenta su autoestima

Las muestras de cariño aumentan la autoestima en los pequeños y les ayudan a construir una personalidad emocionalmente adaptada, estable e inteligente.

Es decir, recibir amor les ayuda a manejar los miedos naturales que surgen en las diferentes edades, logrando una sensibilidad saludable y equilibrada.

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Mi hijo tiene miedo de ir a dormir, ¿qué hago?

Al sentirse amados, los niños tienen una confianza natural en sí mismos, pueden superar y enfrentar fácilmente algunas desventajas y fracasos, sin rendirse.

Son más persistentes, optimistas y entusiastas. Por ello es importante educarlos desde el respeto, la empatía, la expresión y la comprensión de sentimiento, el control del enojo, la capacidad de adaptación, la amabilidad y la independencia.

Buena salud emocional

Para lograr una buena salud emocional, debemos cambiar la forma en la que se desarrolla su cerebro y esto se logra a través del amor y de la educación emocional.

Los especialistas creen que criar a los pequeños en un ambiente amoroso y donde aprendan a expresar sus sentimientos, es la mejor forma de lograr que en su edad adulta no tengan miedo a expresar su amor.

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¿Crees que estás cometiendo alguno de estos errores?

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3 falsas creencias en la crianza de los hijos

¿Alguna vez te has descubierto con el pensamiento de que tienes un niño malo porque es desobediente, berrinchudo, chantajista, grosero? La especialista Teresa García, psicoterapeuta en su libro No hay niño malo nos invita a reflexionar en este tema, pues nos cuenta que la mayoría de las personas se dejan llevar por falsas creencias en la crianza de los hijos acerca de cómo debe ser un niño y de cómo debe ser educado.

Creencias en la crianza de los hijos

Claro que amo a mi hijo, le doy todo. Los patrones más frecuentes entre los padres para hacer sentir a su hijo querido es decirle te quiero, abrazarlo y besarlo o, regalarle cosas, pero no son las mejores formas.

La verdad: Ellos se sienten queridos cuando están contigo, escuchas su plática o historias, compartes sus juegos, sobre todo, cuando conectas con lo que sienten: “Veo que estás preocupado, asustado, ¿quieres platicarme?”. El amor se siente y los pequeños son totalmente sensoriales; ellos tienen sus emociones a flor de piel, justamente por ello muchas veces reaccionan tan intensamente.

Lo que necesitan de sus padres es que estén con ellos durante su emoción: cuando están enojados, tristes, alegres; ellos no entienden su sentir, solo lo sienten, por lo que requieren de un adulto que les diga qué es eso que están viviendo.

Tu papel es… nombrar la emoción: “oye, sé que estás enojado, está bien, tienes todo el derecho a sentirte así”.

Se portan mal para llamar la atención, manipular o hacernos enojar. Creemos que cuando un niño hace un berrinche o comete una falta de respeto es porque quiere imponernos su voluntad y solemos reaccionar con un regaño, gritos o un castigo; o simplemente lo ignoramos “hasta que se cansa”. Tras esta conducta hay una carencia.

La verdad: Los niños reaccionan con las emociones desbordadas porque no las saben manejar, por lo tanto, su reacción es un impulso. Ellos necesitan de sus padres empatía, por ello es esencial que estos se pregunten qué le está pasando realmente al niño; en el instante, lo que importa es identificar lo que él está sintiendo, después será posible hablar de su reacción y de lo que esta hizo sentir a los demás.

Tu papel es… redirigir su conducta impulsiva, no sus emociones: “entiendo que estás enojado, pero no puedes aventar los objetos, mejor vamos a rugir como leones, o tengamos una guerra de almohadazos”.

Si no lo castigo, me va a tomar la medida. La idea de controlar la conducta de los hijos para cuidarlos bien y hacerlos chicos de bien conduce a sobrevalorar la obediencia, cuando lo importante es formar personitas seguras de sí mismas. Entonces, se trata de ayudarlos a desarrollar conexiones neuronales que les vayan permitiendo tomar mejores decisiones, lo cual significa que se les debe permitir practicar.

La verdad: Un niño que controla a su padres habla de unos papás inconsistentes; quizá, caen continuamente en darle lo que pide de mala forma para que se calme, lo cual le enseña que puede hacer lo que quiera.

Tu papel es… enseñarle que siempre habrá consecuencias y límites, a través de la negociación y dejándolo tomar decisiones controladas por ti. Por ejemplo, no vas a negociar si el niño se lava o no los dientes, pero sí con cuál de los cepillos se los lava. Ante las opciones, ellos perciben que pueden decidir, esto los hace responsables de sí mismos.

Tere García argumenta que la educación de los pequeños debería partir de su comprensión, así como de un constante trabajo de autoanálisis por parte de los padres para determinar los mejores modos de criar a su hijo, pues cada niño tiene un modo muy particular de ser. En este sentido, cada padre debe conocer a fondo a su hijo con el fin de poder acompañarlo en su crecimiento.

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Controla los berrinches sin perder la paciencia

Controla los berrinches sin perder la paciencia

Casi todos los niños pasan por la etapa de berrinches, alrededor de los dos años, tu hijo manifiesta su descontento a través de los berrinches o rabietas.

¿Por qué hace berrinches?

Es la manera de tu hijo de expresar que no está contento con algo.

Son la forma en la que deja salir su frustración.

Es porque aún no sabe cómo afrontar alguna situación.

Los berrinches son pasajeros, desaparecerán cuando aprenda a controlar sus emociones.

Los berrinches además de llanto, pueden incluir que tu hijo se tire al suelo o patalee, incluso que se prive o se le vaya el aire, nunca dejes que se lastime con algo.

Es una manifestación que poco a poco irá controlando.

Controla los berrinches sin perder la paciencia

Casi todos los niños pasan por la etapa de berrinches, alrededor de los dos años, tu hijo manifiesta su descontento a través de los berrinches o rabietas.

Dependiendo de cómo reacciones a sus berrinches, es posible que se extiendan ya que les funciona como herramienta para lograr algo.

Cambia de lugar

Si estás en casa y tu hijo hace berrinche, salgan un momento al patio o a la calle, esto les ayuda a no centrar su atención en su ira y a despejarse un poco para calmarse más rápido.

Espera a te escuche

Si tu hijo está en pleno llanto, agáchate para que sus ojos queden a tu altura, tómalo por los hombros o la cara y espera a que te mire. Cuando tengas su atención dale una explicación corta y concreta.

No pelees con él

Sabemos que los berrinches pueden sacarte de control y agotar tu paciencia. Pero como adulto, debes tener en mente que eres su ejemplo y cómo tú reacciones, será cómo tu hijo también lo hará.

Respeta su tiempo

A veces los berrinches son solo una forma de desahogo, no lo ignores porque le das el mensaje de que no te preocupas por él.

¿Qué decirle?

Dile que sabes que está enojado, pero que debe controlarse poco a poco. Por más que llore, no cedas, ya que verá que es una estrategia para que le cumplas lo que quiere.

Dile esto: «Veo que estás muy enojado, cuando se te pase el enojo, quizá podamos ir por el helado».

La mejor estrategia

  • Por más difícil que sea, mantente firme.
  • Dile con tranquilidad que ese comportamiento no lo llevará a ningún lado.
  • Enséñale formas de pedir las cosas.

Con tu ejemplo, enséñale a su hijo a sacar la frustración sin explotar.

¿Tu hijo hace berrinches?

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¿Ser mamá te estresa? 6 claves para que tu maternidad no te supere

Muchas mujeres sufren una ruptura con su propia identidad, proyectos, trabajo, ambiciones, tiempo libre y cuerpo cuando comienzan la maternidad; sienten que ya no son ellas mismas y poco a poco el ser mamá las supera. ¿Te está pasando? ¿Sientes que ser mamá te estresa?

La maternidad es una tarea que implica amor infinito acompañado de muchos esfuerzos y malabares, pero saber darle a cada cosa su sitio y encontrar el equilibrio es la clave.

Que tu maternidad no te supere

Para lograr el equilibrio que necesitas en tu nueva faceta hay algunas actividades que puedes poner en práctica:

Ponte guapa

Además de una amorosa mamá, eres esposa, pero ante todo mujer y por eso debes de gustarte y sentirte bien con lo que tienes frente al espejo. Para lograrlo, las pequeñas complacencias que antes te permitías para cuidar tu físico debes tenerlas presentes. Cada una tiene esos pequeños detalles y caprichos que le hacen sentir bien; piensa en algo de tu vida de antes de ser madre que te hacía sentir bien y prométete traerlo de vuelta. Es probable que no ocurra con la frecuencia de antes, pero al menos una vez al mes haz algo que te haga sentir guapa.

Promueve tu actitud zen

Un bebé trae muchas alegrías pero también es desconcertante. No sólo ocurre un gran cambio de vida, sino que también tu pequeño cambia con rapidez por lo que constantemente tienes que crear nuevas formas de hacer las cosas; eso agobia con facilidad. Ser consiente de que es normal sentirse de esa manera es fundamental, por lo que crear espacios para tomar perspectiva y tratar de desconectarte de los momentos de estrés es tu nuevo reto: una idea es que cuando pongas a dormir a tu bebé tienes la opción de cerrar los ojos, hacer ejercicios de respiración y meditar concentrándote en como entra y sale el aire de tu cuerpo, intentando evitar cualquier pensamiento al menos durante 15 minutos.

En pareja

Inevitablemente cuando nace el bebé se descuida un poco a la pareja y si antes había que cuidar la relación, ahora hay que hacer un esfuerzo extra. Conforme tu chiquitín crezca será cada vez más sencillo, pero mientras eso ocurre hay que buscar espacio para los dos. Sigan haciendo cosas que hacían antes de que llegara tu hijo y procura conservar la ternura entre ustedes: darle un beso y abrazo cuando llegue y se vaya, comprarle su comida favorita y, por supuesto, procurar el romance.

Diviértete con tu bebé

Es normal que al estar ocupada entre atender sus necesidades básicas, cuidar tu casa, la familia o el trabajo acabes exhausta al final del día y con la sensación de no haber hecho nada. Para contrarrestarlo, no hay nada mejor que hacer una actividad con tu pequeño; nada de celular, televisión y conversaciones de adultos, sólo tu hijo y tú. Las opciones son infinitas: una clase de música o estimulación oportuna para él, yoga mamá y bebé, masaje y reflexología, etc.

Busca tu tiempo

Aprende a pedir ayuda a tu pareja y familia no sólo para no llevar toda la carga del bebé y descansar, sino para hacer algo que te guste. Está comprobado que las mamás que desean hacer algo fuera del universo del bebé y no lo hacen, empiezan a sentirse insatisfechas, enojadas con el mundo y frustradas. Reconecta contigo misma y respeta tu tiempo para hacer o aprender algo que no tenga que ver con cambiar pañales.

Reactiva la agenda telefónica y sal con tus amigas.

Nadie cuidará mejor a tu pequeño que su padre, así que ir a cenar o a comer con ellas al menos una vez al mes sin el bebé, te dará un respiro. Aprovecha para desahogarte y ponerte al día de lo que ocurre en sus vidas, eso te ayudará a ver que eres la misma mujer de siempre. También es sano socializar con otras mamás y crear nuevas amistades; primero tendrán sólo el factor común de los hijos, pero con el tiempo verás que hay gente muy interesante a tu alrededor que tal vez no hubieras conocido de no haber sido por el hecho de tener un bebé.

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¿Amontonas todo en casa? ¡El desorden habla de tus malas emociones!

Según como acomodes los objetos en tu hogar son las emociones que están viviendo. ¿Eres acumuladora, todo lo amontonas y escondes en los cajones? Mira lo que este desorden dice acerca de tus emociones.

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¡El desorden habla de tus malas emociones!

  • Si tienes objetos acumulado en la entrada de tu casa, significa miedo a relacionarse con otras personas.
  • En el clóset, no tienes control sobre el análisis, el manejo y control de tus emociones.
  • En la cocina, de tu fragilidad emocional.
  • En el escritorio, miedo a, frustración y necesidad de controlar.
  • Detrás de las puertas, miedo a no sentirse aceptado.
  • Debajo de los muebles, le das demasiada importancia a las apariencias.
  • Demasiadas cosas en la bodega o en un cuarto que uses para tal cosa, vives en el pasado.
  • Desorden en toda la casa, significa enojo, desidia y apatía hacia todos los aspectos de tu vida.
  • En los pasillo, no hay comunicación y tienes miedo a expresar tus necesidades.
  • En la sala, miedo al rechazo social.
  • En el comedor, miedo a no dar pasos firmes y sólidos sensación de que la familia te controla.

El desorden altera el camino hacia tus metas y bloquea las vías de acceso a las oportunidades que vienen hacia ti; revisa estos lugares que te decimos y… ¡mejor ponlos en orden para que la energía positiva fluya!

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