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Embarazo

¿Cuándo se puede saber el sexo del bebé?

Para que tu emoción tenga una fecha concreta, te dejamos estos datos importantes acerca de cuándo y cómo se puede saber el sexo del bebé. 

A partir de la semana 20ª de embarazo los genitales del feto están totalmente formados y en una ecografía pueden distinguirse con claridad (a veces, incluso antes) y los padres pueden saber el sexo del bebé.

Saber el sexo del bebé

¿Qué se ve en la ecografía?

1. Si es un niño se pueden apreciar las bolsas escrotales (donde se ubican los testículos) y el pene.

2. El sexo femenino se determina por la ausencia de órganos masculinos y en ocasiones pueden verse los labios mayores.

¿A veces no se ve con claridad?

En algunos casos, no se puede ver si el bebé es niño o niña por diversos motivos: colocación del feto, obesidad de la madre, escasez de líquido amniótico… Si hay dudas el especialista prefiere no decir nada para que no caer en un error.

Otras pruebas para determinar el sexo del bebé son:

1. La ecografía suele ser muy confiable. Solo tiene un margen de error del 5%, y casi siempre debido a que el futuro bebé no se deja ver bien.

2. La amniocentesis lo determina con toda seguridad, pero es una prueba invasiva que sólo está indicada cuando existe riesgo de que el bebé tenga alteraciones cromosómicas.

3. Al realizar un estudio completo de sus cromosomas para detectar posibles anomalías, se descubren los que determinan el sexo del bebé, pero la prueba nunca se realiza con este único objetivo, ni mucho menos para satisfacer la curiosidad de los padres.

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Embarazo Ser Bebé

Un bebé deseado y querido es más inteligente y creativo

Un bebé deseado y querido es más inteligente y creativo

Por Felipe Salinas y Mayra Martínez

Un bebé deseado y querido puede desarrollar con mayor facilidad su potencial creativo e inteligencia, porque las sensaciones positivas que tal condición le ocasiona estimula sus conexiones neuronales.

Un bebé deseado y querido es más inteligente y creativo

Que tu bebé se siente amado y seguro es vital para su desarrollo no solo emocional, sino cognitivo, según la ciencia.

Los estudios recientes afirman que la creatividad no es un don extraordinario, sino una capacidad básica de los seres humanos; en este sentido, todos podemos desarrollarla.

De hecho, los estudios en el campo neurológico han revelado que la experiencia y la estimulación pueden modificar la estructura cerebral.

Come esto en el embarazo…

Que durante tu embarazo no te falte vitamina D

Estímulos diarios

El ambiente en el que vive tu hijo y los estímulos que recibe a diario influyen directamente sobre los circuitos y conexiones nerviosas que se desarrollan en su cerebro.

La falta de amor, cariño, estímulos y otras sensaciones positivas y agradables pueden provocar que las áreas del cerebro encargadas de las emociones y los sentimientos sea, o no, activadas y que su cerebro se desarrolle de manera adecuada, o no.

No lo dejes de tomar en el embarazo…

El poder del ácido fólico

Inteligencia genética

Si bien es cierto que el potencial de inteligencia del niño viene en sus genes, el cómo y hasta dónde se desarrolla dependerán también del ambiente en el que crezca durante sus primeros años de vida y de la experiencia emocional que tenga con los adultos que vivan con él.

Cuando mamá o papá acarician o besan y abrazan a su pequeño, le cantan canciones tiernas o lo acunan cuando está nervioso, están ayudando a que su pequeño se sienta seguro y protegido.

Gracias a ello, favorecen que su cerebro sea mucho más receptivo a la información que le proporciona su entorno, pueda procesarla mucho mejor y usarla en su favor para crear nuevas soluciones a sus necesidades.

Tu bebé necesita recibir de ti palabras amorosas y muchas caricias.

¿Cuántos meses tienes de embarazo?

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Mira cómo conectarte con tu bebé…

Despierta su inteligencia desde tu vientre, ¡con música!

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Salud

¿Sufres para levantarte temprano? Tus genes son los culpables

¿Siempre te ha costado trabajo levantarte temprano? Un estudio reveló que los genes encargados de regular tu reloj biológicos son los responsables. 

Tus genes son los culpables

El estudio publicado en la Revista Nature se enfocó en el código genético de 697 mil personas y se descubrió que al menos 351 genes regulan el reloj biológico de la gente, dicho en otras palabras, el patrón de horas de sueño de cada quien.

El equipo que realizó la investigación, encabezado por biólogos de la Universidad de Exeter en el Reino Unido, determinaron que algunos de esos genes regulan los relojes circadianos de cada persona, que se traducen en los cambios físicos que experimenta el cuerpo a lo largo de todo el día. Uno de estos cambios es la segregación de melatonina, hormona que favorece el sueño, entre otros procesos.

También se descubrió que los individuos genéticamente predeterminados para levantarse temprano corren menor riesgo de padecer enfermedades mentales, tales como esquizofrenia o depresión.

A pesar de que es posible ‘programar’ el reloj interno para levantarte más temprano, los investigadores indicaron que la genética se impone, pues los trasnochadores tienen un ritmo interno un poco más lento que los demás.

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Si no puedes levantarte temprano porque tampoco puedes dormir temprano ni conciliar el sueño, te dejamos estos consejos:

¿Te está costando conciliar el sueño? Sigue estos 5 tips

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Genes cancerígenos, no son determinantes para desarrollar la enfermedad

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Salud

Genes cancerígenos, no son determinantes para desarrollar la enfermedad

¿Sabías que es posible prevenir el desarrollo de los genes cancerígenos cuando se tienen antecedentes familiares poco favorecedores? Aún falta mucho por saber sobre el comportamiento genético del cáncer; sin embargo, en algunos casos puede ocurrir. 

El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de España (CNIO) aclara que no es la enfermedad lo que se transmite, sino la probabilidad de presentarla debido a la existencia de un gen con un error en las células de la línea germinal de los padres (óvulos y espermatozoides).

10% DE TODOS LOS CASOS DE CÁNCER SON HEREDITARIOS;
POR TANTO, EL FACTOR GENÉTICO NO ES EL PRINCIPAL ORIGEN DE ESTA ENFERMEDAD.

El cáncer de mama, ovario, colon e infantil (del ojo) son los que representan un riesgo de transmisión genética más alto.

Pruebas genéticas, para prevenir

El Centro de Cáncer de Stanford, en California, Estados Unidos, recomienda que cuando exista la sospecha de que un progenitor haya heredado el cáncer a sus hijos, se someta a un estudio para determinar si la mutación causante se puede identificar antes de poner a prueba a su descendencia.

¿Cuándo hacerse la prueba genética?

Hay que evaluar los patrones de herencia que indican el riesgo de padecer la enfermedad:

  1. Baja probabilidad de transferencia genética: cuando pocos o ningún pariente cercano (abuelos, padres, hermanos, tíos o primos) lo ha presentado.
  2. Riesgo modesto (cáncer familiar): si algunos familiares lo han tenido a una edad inusualmente temprana, ya sea del lado materno o paterno.
  3. Recomendable (cáncer hereditario): cuando uno o varios familiares cercanos lo han padecido antes de los 50 años y en un sólo lado de la familia.

La genética se puede cambiar con…

PREVENCIÓN

• 3 horas de ejercicio a la semana, a intensidad moderada, reducen un 34 % la posibilidad de presentar cáncer de mama.
• 20 minutos diarios de exposición solar (con protector solar) estimulan la vitamina D para evitar alteraciones en las células de las mamas.

 Asesoría Alberto Serrano, médico del servicio de oncología del Centro Médico ABC

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Ser Mamá

¡Tus hijos podrían parecerse a tu exnovio!, dice la ciencia

Si lo último que deseas es tener algo que ver con ese exnovio con el que terminaste mal, podría ser que tu peor pesadilla se convierta en realidad y lo tengas presente ¡en tus hijos!

Esta historia de terror tiene que ver con la telegonía, teoría bautizada por el biólogo alemán August Weissman en el siglo XIX. De acuerdo con este científico, cuando los espermatozoides logran llegar al útero pueden impregnar óvulos inmaduros, que luego son absorbidos por el organismo de la mujer.

Este código genético absorbido puede perdurar y, por tanto, en el embarazo logrado ser registrado en la carga genética del bebé, pues la madre ya lo tenía. Y así es como tu hijo puede llegar a tener rasgos físicos de tu expareja.

La esencia de la teoría es incluso mucho más antigua, pues el filósofo Aristóteles había planteado que la herencia de una persona podría estar influenciada por las parejas previas con las que la mamá tuvo relaciones sexuales.

En 1820 se comprobó en Inglaterra que dos crías de caballos árabes contaban con características de una antigua pareja de la yegua de la que habían nacido: una quagga, subespecie de la cebra común que hoy está extinta.

Todavía no es momento de temer al extremo, pues hasta ahora la teoría sólo se ha comprobado en animales, particularmente en moscas.

¿Qué opinas de esta información, mamá? ¿Tu hijo te ha recordado a tu expareja, alguna vez?

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De tal palo tal astilla, ¿qué hereda genéticamente papá a sus hijos?

 

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Padres e Hijos

De tal palo tal astilla, ¿qué hereda genéticamente papá a sus hijos?

Tanto mamá como papá le aportan sus genes a sus hijos en un 50 y 50%. Pero la pregunta clave aquí es saber si hay algo en específico que hereda genéticamente papá a sus hijos. Descubrimos que le heredas…

Será tu sonrisa, tus ojos, tu carácter, tu gusto por el box, tu habilidad para el ajedrez… ? Nos planteamos esta gran pregunta y nos pusimos a investigar. Encontramos estudios que algunas universidades han realizado y recurrimos a un médico genetista para que nos compartiera su conocimiento en el tema. Encontramos cosas muy curiosas que seguro también te sorprenderán.

La formación de los espermatozoides

Si tienes problemas de fertilidad tu hijo puede heredarlos, pues existen casos de infertilidad masculina relacionados con alteraciones genéticas en las que el cromosoma Y sufre de pérdidas de material genómico, lo cual impide el adecuado desarrollo de los espermatozoides. Si te sometiste a un proceso de fertilidad asistida, acudan con un especialista para realizar estudios al niño y saber si padece la misma complicación.

¡Las orejas peludas!

Las heredas exclusivamente a tu hijo varón. Todavía no se encuentra el gen que aporta esta característica, pero de acuerdo con el el doctor Leonardo Mejía, director de Genosmédica, existen investigaciones que han revelado que los hijos de papás con mucho vello en el orificio auditivo, también lo tienen.

Algunas enfermedades raras, como el enanismo

Sorprende que solo el 20% de las personas con enanismo lo han heredado de los padres; el resto (80%) tienen padres de estatura promedio, pero ocurre que son resultado de nuevas mutaciones en el gen FGFR3. Tal mutación es espontánea en el momento de la concepción; se desconoce la causa, el cambio es al azar.

Sin embargo, de acuerdo con información que encontramos en el portal de Infogen (página especializada en los defectos de nacimiento en México), algunos investigadores han detectado que la edad del padre –cuando es mayor de 40 años– es un factor que predispone tal mutación en el esperma. Cabe destacar que los padres no tienen posibilidad de tener otro hijo con enanismo y los hermanos del niño afectado no son portadores del gen mutado.

ESTUDIOS QUE HABLAN DE TU HERENCIA:

• La Universidad Chapell Hill de Carolina del Norte en Estados Unidos reveló que la herencia paterna influye en enfermedades como la diabetes, obesidad, el Alzheimer, Parkinson y la esquizofrenia, pues provienen de genes que han descubierto con más carga paterna.

• La Escuela de Medicina de la Universidad de Wisconsin, también en Estados Unidos, reveló que el estrés paterno durante los primeros años de vida de sus hijos deja marcas en el ADN de estos que los predispone a padecer problemas relacionados con la producción de insulina, la hormona que regula los niveles de azúcar, y con el desarrollo cerebral. Además, observaron que un padre estresado influye más en el ADN de sus niñas que en el de sus hijos varones.

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Instinto maternal, la fuerza que te ayuda a cuidar de tu bebé

Hay mujeres que afirman que decidieron ser madres cuando el instinto maternal llamó a su puerta, otras dicen haber tenido ese deseo desde siempre y algunas más, que no lo han sentido, ni lo sentirán. También, hay quien afirma que el verdadero instinto maternal aparece en cuanto se mira la carita del bebé; aunque, en realidad, ese torrente de sentimientos que nos despierta el recién nacido tendría más que ver con el vínculo y el amor que sentimos hacia él.

¿Qué es entonces el instinto maternal? ¿El deseo de tener hijos? ¿Ese sexto sentido que afirman tener muchas madres para detectar que su bebé las necesita? ¿Es algo reservado solo a las mujeres, o los hombres también sienten algo especial que los lleva a ser padres?

La realidad es que los expertos no se ponen de acuerdo ni en cómo definirlo. En general, los autores aseguran que si entendemos como instinto maternal la idea de que todas las mujeres quieren ser madres, este no existe; pero si, por el contrario, nos referimos al instinto como la cualidad para cuidar al bebé sin experiencia previa, acertamos. El debate está servido.

¿Impreso en los genes?

La psicóloga Natalia Valverde, del Centro Calma de Madrid, España, explica que “para algunos estudiosos del tema, tener hijos es la meta biológica por excelencia de las mujeres y donde encuentran su máxima plenitud. Sin embargo, otros piensan que el deseo de tener hijos nos viene dado por la sociedad”. Por ejemplo, la reconocida filósofa francesa Elisabeth Badinter, madre de tres hijos, afirmó desde 1981 que “al contrario que los animales, los humanos no poseen instinto maternal y que este es un mandato cultural”.

La socióloga israelí Orna Donath ha desatado un encendido debate en las redes sociales con su libro Madres arrepentidas. Orna, de 41 años, harta de que le digan que se arrepentirá de no haber tenido hijos, ha declarado que “el instinto maternal no existe y que hay una fuerte presión social para ser madre”. La socióloga afirma que “el sentimiento de protección que desarrollamos por un bebé no tiene por qué ser equivalente al instinto maternal y que, en todo caso, si existiera no sería algo exclusivo de las mujeres, pues la prueba está en las parejas gays que adoptan hijos”.

La doctora Ersilia González Carrasco, pediatra neonatóloga del Hospital Severo Ochoa, en España, también opina que el papel de la biología es indiscutible, “ya que al fin y al cabo somos animales con roles de reproducción para la supervivencia de la especie”. Por su parte, Mar Escarpa, responsable de matronas del mismo hospital, añade que “en las mujeres, este instinto es una respuesta biológicamente condicionada por las creencias, la cultura y la sociedad. Por eso, cada vez son más las mujeres que ven el hecho de convertirse en madres como una elección y no como algo incuestionable dentro de sus vidas”.

Entre ambos argumentos, el biológico y el cultural, la especialista Natalia Valverde opina que tanto uno como otro son las dos caras de la misma moneda: “por un lado, está nuestro instinto de procrear, las mujeres venimos al mundo preparadas para quedarnos embarazadas y cada mes, desde la menarquia a la menopausia, la menstruación nos lo recuerda. Por otro lado, qué duda cabe, la presión social está ahí y parece que el mensaje es que si no tienes hijos, no eres normal y algo te pasa…”

¿Un vínculo único?

La otra acepción del instinto sería la que lo entiende como vínculo y que tiene que ver con lo que el pediatra y psicoanalista inglés Donald Winnicott llamó “preocupación maternal primaria”, que es un estado emocional en el que la madre reciente no hace más que pensar en su bebé. Además, le aparece una sensibilidad especial para detectar lo que le pasa y así poder calmarlo y darle lo que necesita (“¡es increíble, me despierto segundos antes de que mi pequeño llore! Parece que tuviera un sexto sentido”, dicen muchas madres). Todo surge de manera espontánea, sin preparación previa.

“Esto suele ocurrir así la mayoría de las veces, pero puede ser que la madre no sienta una unión especial con el recién nacido o perciba que no lo entiende – explica Natalia Valverde-. Aunque normalmente, con el tiempo, va conociendo a su hijo y lo va queriendo cada vez más”. La experta también opina que el instinto maternal tendría, en realidad, más que ver con el vínculo y el sentimiento de protección hacia los hijos que con el deseo de ser madre: “el vínculo madre-hijo (o padre-hijo) es un instinto biológico que garantiza la supervivencia y la protección de la especie. Es algo inconsciente. No se provoca, sino que ocurre. De hecho, los lazos emocionales son cruciales para el desarrollo del bebé porque capacitan a los padres para preocuparse por su cuidado”.

Quizá, por ello, se han escrito ríos de tinta acerca de la importancia de fortalecer este vínculo desde la gestación (hablando al bebé aún en gestación, poniéndole música, acariciando la pancita…), sobre todo, no despegándose del recién nacido desde el mismo momento en que llega al mundo. El ginecólogo francés Michel Odent, conocido por impulsar la necesidad de que madre e hijo hagan piel con piel ya en el quirófano, asegura que esta práctica favorece enormemente el vínculo y además ayuda a iniciar la lactancia.

¿Creación biológica?

En todo este proceso de apego, en el que la madre y el bebé se van enamorando uno del otro día a día, también juegan un papel muy importante las hormonas. El trabajo realizado por un grupo de Neuroanatomía Funcional (NeuroFun) de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Jaime I de Castellón, en España, llegó a la conclusion de que hormonas como los lactógenos placentarios y la prolactina generan en la mujer algunos cambios en la función mental durante la etapa de gestación, que provocan se incremente la motivación para proteger, alimentar y cuidar a los hijos.

La doctora Fermina Liza Román Alameda, en su blog Psicología perinatal afirma que “lo que conocíamos antes como instinto materno, hoy día sabemos que no es otra cosa que la liberación hormonal, siendo la oxitocina o la popularmente llamada “hormona del amor” la protagonista de los sentimientos y cualidades maternales necesarias para defender y preservar la vida del bebé que acaba de nacer. El estrógeno y el cortisol también intervienen en los vínculos de apego”.

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Salud

Datos sobre el cáncer de ovario que necesitas saber

El cáncer de ovario es el séptimo tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres de todo el mundo y el tercer en México, por ello, es necesario saber sus repercusiones, cómo cuidarte y prevenirlo. 

¿Qué es el cáncer de ovario?

Es una enfermedad en la que se produce un desarrollo de células cancerosas en el ovario, que se dividen y crecen de forma descontrolada. Como ocurre en otros tipos de cáncer, puede propagarse a otros tejidos, produciéndose una metástasis.

Cuando la enfermedad progresa, afecta a los ganglios linfáticos y por sistema linfático se extiende hasta el  riñón y al resto del organismo. En un 2-3% de los casos,  los órganos afectados son fundamentalmente el hígado y el pulmón.

El riesgo de sufrir un cáncer de ovario aumenta con la edad y principalmente después de la menopausia. Aunque algunas mujeres de  20 o 30 años de edad pueden padecer un cáncer de ovario, el riesgo en estas edades es bajo. La  gran mayoría de los casos se diagnostican por encima de los 45 años, siendo la edad media de diagnóstico de 61-63 años. El problema es que 70% de los casos se diagnostican en etapas tardías, a causa de la falta de métodos que puedan detectarlo en sus etapas tempranas.  

Te compartimos la infografía que el Instituto Nacional de salud Pública ha difundido acerca del cáancer de ovario para mantener informada a la población mexicana. No dudes en acudir a tu médico si presentas estos síntomas de modo frecuente: «dolor pélvico, síntomas digestivos como distensión, la constipación, dificultad para la eliminación de gases». 

 

Conoce estos datos acerca de la genética y el cáncer.

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¿A quién se parecerá tu bebé?

¿A papá, mamá o a quién se parecerá tu bebé? Las leyes genéticas pueden darnos una respuesta, ¡a veces, completamente inesperada!

De los genes recibidos y de sus infinitas combinaciones surge una selección única que nos hace diferentes a nuestros padres, aunque recogemos muchos de sus rasgos más significativos (también los más ocultos). Pero, ¿qué es exactamente lo que heredamos? ¿Qué heredará tu bebé de ti, tu esposo y sus familias? Veamos  a quién se parecerá tu bebé.

«Mi hija Laura, que va a cumplir seis meses, es una fotocopia de su hermano mayor. Sin embargo, ninguno de los dos se parece a mí. ¿Cómo es posible?», María Machado

Generalmente, el aspecto físico, incluidos gestos y expresiones, viene determinado por los genes que heredamos directamente de nuestros padres y que ellos, a su vez, han recibido de nuestros abuelos. Sin embargo, también puede darse el caso de que un pequeño no se parezca a nadie de su familia (incluso entre hermanos mellizos), ni siquiera a su madre.

La razón es la posibilidad de que durante la concepción, los genes hayan mutado o se hayan combinado de una manera diferente y novedosa; tal suceso deriva en que el aspecto del niño varía con respecto al resto de su familia.

«En la familia de mi marido todos tienen la nariz larga y aguileña. A mí me gustaría que mi hijo heredara mi nariz respingona. ¿Qué posibilidades tiene de que saque una u otra?», Beatriz Espinosa

Existen rasgos característicos que se transmiten directamente de padres a hijos, incluso durante muchas generaciones, y que prevalecen sobre otros: los hoyuelos, la nariz recta, el mentón pronunciado, los labios gruesos, los rostros ovalados o de pómulos marcados.

Pero no puede afirmarse que una “marca de la casa”, como en este caso la nariz aguileña del padre, vaya a ser heredada con toda seguridad; pueden intervenir otros genes de la madre igualmente potentes. Además, durante el primer año de vida, el rostro cambia y sus rasgos definitivos no se apreciarán hasta pasados varios años.

«Yo soy muy morena de piel y cabello, al contrario que mi pareja. Nuestro bebé nació rubio y nos extrañó mucho, ya que siempre habíamos pensado que mis rasgos prevalecerían sobre los de su padre», Fátima Puerto

La pigmentación de la piel y del pelo es poligénica y acumulativa; no depende de un solo gen sino de la combinación de muchos genes de diferentes tipos heredados de varias generaciones. Aunque el color oscuro, normalmente, tiene más peso, es posible que en este caso haya más cantidad de color claro en la mezcla de genes paternos y maternos.

La variación está en función de la cantidad de genes de uno u otro tipo que haya recibido. Si el bebé hereda de toda su familia muchos genes de pelo o piel oscuros, tendrá más melanina, por tanto, será moreno. Cuantos más genes de cabello rubio o piel clara haya acumulado, más rubio y pálido será. Lo que sí se hereda directamente es el pelo pelirrojo, porque tiene un gen independiente que, aunque es recesivo, se manifiesta casi siempre.

«Mi marido es muy alto y fuerte y, de pequeño, fue un niño muy grande. Por el contrario, yo soy bajita. Mi hijo de ocho meses está dentro de la talla y peso normales, ¿será como su padre?», Inés Cabrero

En la talla y el peso de una persona influyen muchos genes heredados de sus padres, incluso de varias generaciones atrás. Cada uno tiene una característica diferente, lo que origina numerosas combinaciones. La suma de todos ellos configura la constitución que tiene el bebé.

Pero, ¡ojo!, también influye la alimentación. El niño puede tener genes para ser muy alto, pero si no está bien alimentado, no se desarrollará correctamente. Ahora bien, si sus genes indican que será bajito, por mucho que coma, su constitución siempre será la que le dicte su ADN.

«Mi hija Julia, de diez meses, tiene los ojos azules, pero su padre y yo los tenemos cafés. ¿Es posible que haya heredado los ojos de su abuelo, quien también los tenía azules?», Ana Coronado.

El color de los ojos no depende solo de un gen, sino de la combinación de dos genes, cada uno aportado por un progenitor. Tanto la madre como el padre tienen un par de genes, cada uno con tres combinaciones posibles: dos genes de ojos oscuros (dominantes), dos de ojos claros (recesivos) o uno de cada tipo.

Un bebé puede heredar cualquiera de ellos y formar su propio par. Si los dos que recibe son genes recesivos, tendrá los ojos claros; si ambos son dominantes, los tendrá oscuros y si son diferentes, seguramente prevalecerá el del color oscuro.

«Yo aprendí a caminar desde los nueve meses de edad y hablaba perfectamente a los 18. ¿Puede mi hija ser tan precoz como yo?», Cristina Segura

Desengañémonos, no existe un gen específico que se herede y determine que un niño vaya a comenzar a caminar o a hablar a cierta edad. Lo que sí existe es una predisposición genética, la cual facilita que unos bebés muestren una maduración del sistema nervioso más rápida o una mayor precocidad intelectual.

Cada bebé tiene su propio patrón de desarrollo psicomotor, que viene determinado por la combinación de genes maternos y paternos. Sin embargo, de nuevo, los aspectos ambientales y educativos desempeñan un papel importante, ya que pueden potenciar o, por el contrario, reprimir esa predisposición genética.

ESTE ARTÍCULO SALIÓ PUBLICADO EN LA EDICIÓN IMPRESA DE PADRES E HIJOS EN JUNIO DE 2017, FUE REDACTADO POR ROCÍO GUTIÉRREZ.

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Embarazo

Razones (de peso) para realizarse pruebas genéticas en el embarazo

Las pruebas genéticas durante el embarazo son usadas para detectar defectos de nacimiento, como el Síndrome de Down y otras anormalidades cromosómicas. Pero, ¿en qué casos es pertinente realizarlas?

Razones para pensar en hacerse las pruebas genéticas

  • Uno de los dos tiene un historial de defectos genéticos en la familia, o alguno sabe que es portador  de un desorden genético, como la fibrosis quística, la distrofia muscular o la hemofilia.
  • Si uno de los dos pertenece a un grupo étnico de alto riesgo, como los afroamericanos, los americanos nativos, los judíos de Europa Occidental , los griegos o italianos.
  • Si tienes 35 años o más.
  • Si has tenido varios abortos.
  • Si alguno de los dos puede ser portador de genes específicos que han sido relacionados con los defectos de nacimiento.

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